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miércoles, 24 de agosto de 2011

DEPOSITEN SU VOTO EN LA PAPELERA: Españoles, ¡estáis intervenidos!

Me ha mandado uno de los lectores un email para decirme -con algo de maldad- que en realidad no me he ido de vacaciones, que he dejado de escribir para esperar a que los hechos corroborasen los artículos anteriores.

Bueno, en realidad sí he estado de vacaciones cuatro días, pero hemos podido comprobar que a los lectores del blog no les han pillado por sorpresa los últimos acontecimientos:

- Ahora todo el mundo habla de que la Unión Europea se ha roto:

Se fortalece cada vez más el eje franco-alemán. También hay ya países en clara rebeldía, como Finlandia, que hace pocos días pidió unilateralmente a Grecia garantías de que le devolvería el dinero si le prestaba fondos para su rescate.

Como la UE en la práctica no existe, ha sido Merkel la que ha dado un toque a Finlandia para que retire la exigencia a Grecia: aquí la única que impone las reglas es Alemania.

- De los Eurobonos avalados por Alemania ya nadie habla en serio:

Como era de esperar, Alemania ha dicho que no piensa avalar a nadie más que a sí misma, y en todo caso a Francia. Y los demás que se busquen sus propias habichuelas.

- Algunos contemplan con sorpresa que vamos a cambiar la Constitución y ni siquiera hay votación popular. Y piden votar:

Ya anunciamos el día 17 de agosto que nos iban a obligar a cambiar la Constitución, nos guste o no, si queremos que nos sigan haciendo un mínimo de caso desde el eje franco-alemán. Pero es que además, ya desde que el Banco Central Europeo nos empezó a comprar nuestros bonos de deuda que nadie quería, nos impuso de parte de Alemania (que en el fondo es la que paga) toda una serie de condiciones a cambio.

Y ahora ya hemos empezado a vislumbrar esas condiciones, y las consecuencias de nuestro gran endeudamiento y de la necesidad de pedir prestado para poder sobrevivir:

1) España, ya que no puede estar en el eje franco-alemán, se va a dedicar a partir de ahora a ser la primera que obedezca las instrucciones de Alemania (que es quien manda en ese tándem), para al menos no quedar aún más descolgada del núcleo de poder y que nos sigan costeando la inmensa deuda que tenemos.

2) La primera imposición de Alemania ha sido que dejemos de tener un déficit galopante, es decir, que dejemos de gastar siempre más de lo que ingresamos, especialmente las Comunidades Autónomas.

Como el Gobierno no puede obligar a las Autonomías a dejar de gastar tanto, y además para hacerlo a nivel estatal tiene que cambiar la Constitución, ha actuado con la rapidez y firmeza que le piden desde fuera:

- Ha convocado al Parlamento en agosto, con la excusa de aprobar un paquete de medidas económicas de alcance limitado.

- Ha introducido por “sopresa” la nueva medida de limitar el déficit que se puede tener cada año (lo que se gasta de más respecto a lo que se ingresa).

- La medida de freno al gasto y al déficit se dice que afectará tanto al Estado central como a las autonomías. De esta forma, como por rebote, aparecen afectadas las Comunidades Autónomas, cuando en realidad son las primeras destinatarias de la medida impuesta por Alemania.

CONCLUSIÓN:

1) Se va a introducir en la Constitución la primera imposición alemana: limitar el gasto del Estado y Comunidades Autónomas.

2) Nuestros dirigentes no pueden hacer nada frente a eso, pues necesitamos que el Banco Central Europeo (dominado por Alemania) nos financie la deuda.

3) Hay unos cuantos españoles que andan revolucionados pidiendo votar dicha medida, porque las reformas constitucionales han de ser votadas por todos los españoles. Nadie a nivel político les hace caso (sólo se les deja montar un poco de jaleo en las redes sociales), porque frente a Alemania ahora nuestra situación es de simple acatamiento.

Éste ha sido sólo el primer asalto. Atentos porque en los próximos días y semanas aflorarán las siguientes medidas que nos han exigido y nos seguirán imponiendo. Acordaos del artículo del día 16: “QUÉ PREVISIBLE ES LA POLÍTICA: Exigencias no publicadas y la buena senda”.

Nos toca ahora obedecer. Porque debemos mucho a quien nos manda. Y al día siguiente de obedecer conseguimos que el Banco Central Europeo nos compre nuestros bonos de deuda. Y eso hoy por hoy lo necesitamos más que el comer.