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viernes, 8 de junio de 2012

LIQUIDEZ 0 - ESPAÑA 1: La economía real fuera de juego


Una cosa buena que ha traído la crisis es la paz familiar. "Pues ahora no llegamos a fin de mes", dirás, pero te olvidas de la mejora que ahora tienes en tu hogar gracias a la difusión del vocabulario económico.

Antes llegaba tu hijo y te pedía 20 euros, y tras tu negativa se liaba bronca familiar. Ahora se presenta diciéndote que necesita algo de liquidez: Mucho mejor; y más fácil que aflojes el monedero.

Porque es mejor aflojar, ya que si te niegas y le amenazas con echarle de casa, te soltará aquello de "lo siento, papá, sabes que no soy expulsable", en clara alusión a la situación de España en la Unión Europea.

Y qué decir de las derramas en la comunidad de vecinos porque no queda un euro en caja... Ahora te dicen que la caja sufre tensiones de liquidez; y resulta entonces más tolerable.

Pero no todo se puede mirar con tan buenos ojos. Incluso se esperan graves problemas en las playas este verano: Imagínate que sufres un fuerte calambre mientras nadas mar adentro. Te da sólo tiempo a gritar "socorro, aquí, rescatadme".

Y claro, antes los otros bañistas se habrían lanzado en tu ayuda, pero ahora -acostumbrados al mundo financiero- se ponen a discutir los recortes que el rescate te supondrá. Y te ahogas irremisiblemente.

Sin embargo, son más las ventajas que los inconvenientes. De hecho, ahora se plantea el problema de cómo solucionar que 9 de cada 10 españoles piensen que la economía va "mal" o "muy mal".

Podríamos explicar que no todos los españoles piensan que las cosas van mal (queda 1 de cada 9).  O incluso que un porcentaje cualificado de personas cree que la economía va bien.

Pero en cualquier caso, siempre es mejor hablar de modo abstracto, usando términos complejos del tipo crowding-out, devaluación competitiva o deuda contingente convertible; no vaya a ser que tengamos que explicar que el consumo ha bajado un 11%, o que la producción de nuestra industria un 8%, y que el paro casi llega a 6 millones de personas.

Porque esos datos concretos son comprensibles, y más difíciles de solucionar; porque están a los ojos de todos: en nuestros comercios, en nuestras fábricas, en nuestros amigos sin trabajo...

Pero no hay que preocuparse, porque si esos datos reales afloraran, siempre nos quedará la Eurocopa.

Esperemos que gane España...