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miércoles, 2 de noviembre de 2011

SOLUCIONES EUROPEAS A LA CRISIS: Aspirinas para el cáncer

Una de las tareas más difíciles en esta vida es la elección de los nombres de los hijos. Todo el mundo de tu entorno tiene una sugerencia, en caso de que esos nombres no vengan más o menos impuestos por la tradición familiar.

Por mi parte, me permito una sugerencia desde el punto de vista económico: Helena para niña, y Constantino el varón.

Si algo está demostrando esta crisis, es la importancia de crecerse ante las adversidades. En este sentido, Grecia se impone con una historia milenaria en la que ha sabido desenvolverse con soltura. Y conste que lo digo sin ironía, porque al final los que hemos hecho el ridículo somos el resto de Europa.

El principal problema de Grecia es su falta de crecimiento. A pesar de lo poco que se habla de este tema -mientras nos entretenemos en temas bancarios, de deuda soberana y porcentajes de capital en la banca-, sin crecimiento no hay nada que hacer.

Si la economía crece, se contrata más gente -baja el paro-, se pagan más impuestos -de los beneficios que se generan- y el estado gasta menos -en pago de desempleo-. En el fondo, si tu economía es fuerte, la deuda que tengas es algo secundario, porque nadie tendrá dudas de que puedes pagarla.

Alemania tiene una deuda pública del 85% de su producción nacional, y España del 65%. Pero España paga por ella un 3,5% más que los alemanes. ¿Por qué? Porque todo el mundo entiende que tener deuda alemana entraña menos peligros que tener española: la economía alemana crece y es fuerte; la nuestra no crece y es débil.

Pues bien, uno de los principales problemas que tiene la Unión Europea es la enorme deuda griega: el 170% de lo que ese país produce en un año. Y lo peor: su economía no es que crezca poco, es que decrecerá este año un 5,5%, por lo que es imposible que la pague. Y por tanto entraría en quiebra.

Siendo sinceros, eso a nadie -excepto a los griegos- le importaría si no fuese porque los bancos europeos están inundados de bonos de deuda que compraron a Grecia. Si compraban bonos alemanes obtenían un 1,5% de interés, y un 5% por los griegos. Pero claro, estos últimos eran más arriesgados, y ahora se ha visto que Grecia no puede devolver el dinero.

Total, que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea deciden juntarse una vez más la semana pasada para atajar el problema. Previamente varias reuniones preparatorias, precedidas de multitud de análisis de cientos de asesores y expertos. Y todo ello con el problema de la deuda griega de fondo.

¿Han dado con la fórmula para que Grecia crezca?: No. Ni siquiera ha salido el tema.

¿Han estudiado la manera de hacer la economía griega más competitiva?: Tampoco.

¿Acaso han tratado el enorme paro de ese país?: Frío, frío...

¿Entonces? ¿Cómo piensan hacer para que Grecia pague su deuda?

Aquí es donde entra en juego la milenaria historia de Grecia, a la hora de proponer soluciones que han asombrado al resto de socios europeos: La manera de hacer que se reduzca la deuda griega es... reduciéndola.

Europa ha quedado sin duda extasiada ante la propuesta. Por ello, se han apresurado a hacer un recorte de la deuda griega del 50%. De esta forma, ¡Grecia ya sólo debe la mitad!

Por supuesto que el problema de falta de crecimiento, paro y gasto sigue ahí, y que en breve volverá a traer consecuencias. Pero ahora el tema está en tratar de reducir la deuda. ¡Y se ha conseguido!

Expongamos, a la luz de la nueva manera europea de solucionar los problemas, remedios prácticos para nuestra vida diaria:

- Si el grifo del baño gotea... Contrata más caudal de agua.

- Si la comida siempre se te quema en la sartén... Pon el doble de comida, de tal forma que la de arriba esté menos quemada.

- Si tus cristales no están insonorizados y entra mucho ruido de la calle... pon la música a todo volumen para no oírlo.

Ahora viene lo mejor: Grecia consigue que le perdonen la mitad de su deuda, a cambio -eso sí- de duros ajustes. Y cuando los demás líderes europeos están volviéndose a casa pensando que se han dejado camelar por los griegos, que recibirán 230.000 millones en ayudas, además de esa rebaja del 50%, Grecia anuncia que para aceptar la ayuda... ¡Va a convocar un referendum!

Ya te digo, tus próximos hijos Helena y Constantino...