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lunes, 3 de diciembre de 2012

SOLUCIONANDO LOS PROBLEMAS: El flautista del pueblo


Hace mucho tiempo, en un pueblo no tan lejano, hubo una gran sequía. Sus habitantes empezaron a desesperarse, porque no conseguían alimentar a sus hijos con el poco grano que conseguían.

Para colmo de males, existían muchos ratones que se metían en los sacos y se comían buena parte de lo que producían. Estaban por todas partes, y se llevaban corruptamente la cosecha sin que nadie hiciese nada.

Nadie acertaba a comprender el motivo por el que actuaban con total impunidad, y aunque de vez en cuando alguno era capturado, parecía que cada vez venían más.

Ante la gravedad de la situación, por la sequía y los ratones, los habitantes del pueblo se reunieron y dijeron: Haremos que nos gobierne quien nos libre de la sequía y los ratones.

Se presentó entonces un flautista en quien nadie se había fijado antes, y les dijo: “No os preocupéis: habéis estado malamente dirigidos, y además los roedores han proliferado por todos lados. En breve nadie pasará hambre, y los ratones dejarán de comerse vuestro grano

El músico cogió entonces su flauta y empezó a pasear por las calles del pueblo haciendo sonar una hermosa melodía, y cantando que pronto volvería la prosperidad.

Los alegres vecinos abrían las ventanas a su paso para saludarle, y algunos colgaban bellos adornos de las fachadas, atraídos por la dulce canción.

Pero pasó el tiempo y la sequía continuó, y los ratones aprovecharon las ventanas abiertas y los adornos para entrar y trepar por ellos, y seguir llevándose el grano.

Los vecinos, desesperados, acudieron al flautista a quejarse, pero como seguía tocando su bella melodía, no llegaba a escucharles.

Entonces los habitantes comenzaron a marcharse del pueblo: unos por el hambre y otros hartos de que lo poco que tenían se lo llevasen los ratones.

Pero el flautista siguió tocando su música con más fuerza, contento por haber cumplido su palabra: Ahora, con el pueblo vacío, nadie pasaba hambre, y los ratones dejaron de comerse el grano, que ya no se producía.