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viernes, 16 de agosto de 2013

LOS TRES CERDITOS Y EL LOBO DE LA ECONOMÍA REAL

Hace no mucho tiempo, en un lugar no muy lejano, vivían tres cerditos.

Aunque llevaban una vida tranquila, decidieron ponerse a construir una casita cada uno, pues habían oído de la existencia del lobo Economía Real.

El primer cerdito era muy alegre y propenso al entusiasmo, por lo que decidió construir su casa con la prima de riesgo, que no paraba de bajar.

El segundo, aunque miraba datos más sólidos, no quería complicarse la vida; así que edificó su casita con el índice de la bolsa, que no dejaba de subir.

Pero el tercer cerdito andaba preocupado esos días, porque le tenía mucho respeto al lobo Economía Real, y no encontraba materiales para construir algo sólido que la resistiera.

"Eres tonto y muy pesimista -le decían sus hermanos-, ¿no ves lo bien que nos va con la prima de riesgo y la bolsa? ¡Deja de complicarte y edifica como nosotros!" Pero él no lo veía nada claro.

Y en éstas andaban cuando se presentó el lobo Economía Real. Se produjo un gran alboroto, y nuestros protagonistas corrieron hacia sus casitas.

- ¡Ábreme la puerta! - gritó el lobo al primer cerdito-.

- No, que eres la Economía Real -le replicó desde dentro-.

- Pues soplaré, soplaré y la casa de la prima de riesgo derribaré.

Fue echar el primer soplido de falta de confianza, por la enorme deuda pública acumulada por el cerdito, y la prima de riesgo salió disparada; y la casa se vino abajo.

Corrió entonces el cerdito a casa del segundo, construida con el índice de la bolsa. Cerraron la puerta y a los pocos minutos ya estaba el lobo en la puerta.

- ¡Abridme! ¿No veis a vuestra casa hecha con el índice de la bolsa le vendrá muy bien un bocado de economía real? -gritó el lobo-.

- ¡No! -le respondieron- A nosotros sólo nos importan las ventas fuera de España.

Y entonces el lobo sopló y sopló, provocando una subida del euro. Y como EEUU hizo bajar el dólar, los productos de los cerditos dejaron de ser competitivos en el exterior. Y debido a que la demanda interna era muy débil porque la gente no tenía dinero por los bajos salarios y altos impuestos, la bolsa y toda la casa se hundió.

Salieron corriendo los pobres cerditos al encuentro del tercero, buscando refugio: Seguro que él habría dado con la solución para escapar del lobo.

Y de repente se lo encontraron envuelto en una manta...  

- Venid, refugiaos aquí conmigo debajo de la manta.

- ¿Pero estás loco? ¡El lobo Economía Real nos va a destrozar!

- Jajaja, tranquilos, que no nos verá -repuso con confianza-.

Y así fue: Llegó el lobo, pasó a su lado y siguió de largo, como si esa manta y sus escondidos no tuvieran nada que ver con la Economía Real.

Sorprendidos estaban los dos primeros cerditos...

- Hermano, milagrosa es tu manta, que permanece ajena a la Economía Real. ¿Con qué materiales la has elaborado?

- Jajaja volvió a reír el tercer cerdito. Pues como se elaboran todas las mantas que permanecen ajenas a la realidad y aisladas de la intemperie de la calle...

... Con previsiones económicas oficiales.