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lunes, 11 de febrero de 2013

LA VIDA SIGUE IGUAL: Los ciudadanos desnudos


En el primer mes de existencia del blog, publicamos un artículo que desde entonces sigue siendo el más leído.

Fue escrito con el anterior Gobierno, y por desgracia sigue de total actualidad. Porque nadie hace nada.

Se acaba de suicidar un joven en Córdoba por culpa de su hipoteca. Y del miedo a que embargasen a sus padres que le habían avalado.

Le persiguieron dos bancos, y estando en ello, Hacienda le envió una carta reclamándole 400 euros. No pudo más.

Cuando se trata de cobrar, nada más importa. Y a nadie le importó que esta persona pudiera suicidarse. No a los bancos, y no al Estado que está detrás de Hacienda.

¿Quién está al servicio de quién? ¿El Estado para los ciudadanos o los ciudadanos para el Estado?

Va por ti, cordobés anónimo. Y por nosotros, que nos preguntamos quién cuida de las personas en tiempos de crisis.


ARTÍCULO PUBLICADO EL 16 DE AGOSTO DE 2011


Pedro López (podrías ser tú). Aparejador. 43 años. Casado. Compró un piso en la nueva zona de Madrid -Sanchinarro- hace 5 años. La hipoteca de 30 años, por valor de 70 millones de pesetas, el 110% del valor de tasación.

Se quedó en el paro -su mujer ya lo estaba- hace 1 año. A los 3 impagos de hipoteca, ante la amenaza del banco por embargarlo, Pedro le propuso devolverle el piso. El banco le respondío que lo sentía, que su valor real actual era de 45 millones. Quedaban por pagar 63. Le embargaron, porque "no es responsabilidad del banco su situación de paro, pero el piso debe pagarse", y además le quedó una deuda de 18 millones. Pedro, mujer y un hijo, se fueron a vivir a un pueblo de Ávila, origen de la familia de su mujer.

El banco embargó durante los 6 meses siguientes a 6,000 pedros. Y se quedó con 6,000 pisos... Todos ellos contabilizados en su balance a precio de tasación inicial. El banco decía en su balance que el ex-piso de Pedro valía 70 millones, no los 45 por los que le había valorado ahora el piso a él.

Hace 5 meses, el Banco de España obligó a los bancos a actualizar sus balances y a rebajar los valores de tasación de los pisos un 20% (hasta ellos sabían que estaban inflados). Nuestro banco estalló en cólera. "¡Cómo es eso posible!. ¡¡Nos van a llevar a la ruina!!". Pero finalmente el Banco de España forzó al banco a rebajar el valor en sus balances del ex-piso de Pedro a 56 millones. "¡¡Indignante!!" decían (pero ellos se lo habían retasado a Pedro a un precio menor). Ahora le faltaban al banco 14 millones en su balance que reponer hasta los 70.

Pero como el banco tenía 6.000 pisos de 6.000 pedros, esos 14 millones en rojo se convirtieron en 84.000 millones de pesetas. Gran expectación. ¿Qué diría el Banco de España al antiguo banco de Pedro? ¿Le diría lo mismo que ellos a Pedro? ¿Diría "no es responsabilidad del Banco de España vuestros números rojos, así que debéis pagarlos"? ¿Le quitaría el Banco de España al banco sus pisos y la licencia bancaria?

Pues no: El Gobierno y el Banco de España fueron al rescate del banco. Porque claro, Pedro puede irse a llorar sus penas a un pueblo de Ávila, pero que caiga un banco es una pena. Así que el Gobierno sacó primero dinero del fondo de la seguridad social (del paro), y le quitó parte del subsidio a Pedro para poder rescatar al banco (que le había quitado su piso). Pero como no fue suficiente, el Estado se endeudó emitiendo bonos, que vendió a "los mercados". Y con el dinero que le dieron los mercados al Estado, pudo rescatar al pobre banco. Bonos de deuda –junto con los intereses- que tendrían que pagar Pedro, sus hijos y hasta sus nietos. Por un piso que su abuelo compró y que ya no tenían.

Pero el tiempo pasó, y llegó el momento para el Estado de devolver el dinero a "los mercados", pero el Estado no lo tenía. Así que primero emitió más bonos, para pagar los primeros y sus intereses, y luego otros... Hasta que había tantos bonos en el mercado, que cada vez valían menos, y ya nadie los quería.

Entonces "los mercados" –ellos sí– le dijeron al Gobierno lo que el banco le había dicho a Pedro "no es responsabilidad de los mercados tu situación de deuda, así que la deuda debe pagarse". El Gobierno se indignó, llamó especuladores a los mercados -¡ruines!-, y acudió al Banco Central Europeo para que comprara nuevos bonos –que ya nadie quería– para pagar a los mercados. Pero entonces Europa impuso al Gobierno unas condiciones muy duras, y el Gobierno hizo unos grandes recortes sociales. Y ahora Pedro, sin piso y con menos paro aún, no podía tomarse ni la cerveza de los domingos.

¡Qué malos son los mercados! Que piden al Gobierno lo mismo que el banco pidió a Pedro antes de quitarle su piso. ¡Qué bueno es nuestro sistema financiero!, al que hay que ayudar para evitar la mala imagen que daría el que un banco cayera. Por eso, Pedro, no te preocupes, que mientras estás en Ávila, sin tu piso y sin la cerveza del domingo, puedes estar tranquilo; porque el sistema financiero –que te quitó tu piso y te endeuda a ti, tus hijos y nietos- es rescatado por el Estado.

Y ahora nos preguntamos: ¿Por qué no le damos el dinero del rescate a Pedro, para que se tome la cerveza del domingo y no cierre el bar de la esquina; para que busque trabajo y lleve a la mujer al cine alguna vez y no cierre el centro comercial; y para que se quede con su piso de Madrid y no haya que rescatar al banco por haberse quedado con el piso de Pedro?

Los gobiernos hablando de grandes magnitudes y sistemas, los sindicatos organizando cursos... Y el pobre Pedro en Ávila abandonado a su suerte. Porque no es un gran número, ni una prima de riesgo… Sólo un ciudadano normal. Y pobre.