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miércoles, 17 de agosto de 2011

AYER SE ACABÓ LA UNIÓN EUROPEA: España, qué pena me das…

He querido esperar a ver la reacción de políticos, dirigentes varios y agentes sociales en España para ver si al menos uno de ellos era capaz de elevar su voz ante la gravedad de lo ocurrido ayer. Ninguno. Acordaos de lo comentado acerca de que nadie quiere perder votos ni prestigio anticipando cosas negativas en este país. Pero lo peor de todo es que ni siquiera se atreven a anunciarlas una vez que han ocurrido.

Al menos, el discurso de Winston Churchill que hemos publicado esta mañana, nos ha servido para saber que ha habido personas en la historia que han dicho la verdad, aunque fuese una verdad incómoda. Han anunciado “sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas”, porque era la realidad. Y no hay nada peor que no decir la verdad para que la gente pueda prepararse.

Tal y como ilustra nuestro blog, tampoco el capitán del Titanic quiso anunciar a tiempo lo que se venía encima. Y ello pudo provocar más muertes. Pero que a estas horas nadie sea capaz de decirnos que Alemania y Francia han decidido romper la Unión Europea y unirse entre ellas y tal vez aquéllos que puedan seguirles el ritmo –si les dejan-, para evitar el lastre de países como el nuestro; y lo que es peor, que nuestros dirigentes se sigan felicitando por la cumbre entre dos mandatarios que se han saltado la democracia ya de por sí ínfima de la Unión Europea, daña no sólo el sentido común, sino que es casi un insulto a los ciudadanos.

Ya que aquí hemos adquirido el compromiso de no usar lenguaje políticamente correcto, vamos a detallar lo sucedido en las últimas horas, intercalando la reacción de nuestros políticos, para que podamos juzgar la gravedad de los hechos y la altura de nuestros dirigentes:

1) Todo comienza hace varios días, cuando los mercados atacan a Italia -considerada una de las grandes potencias del euro-, y lo que es peor: a Francia. Es en ese momento cuando Alemania se da cuenta de que tiene que actuar sin más dilación, antes de que la tormenta se los lleve también a ellos por delante.

2) Se descubre que la situación de Italia es tan grave, que Berlusconi sale a declarar un conjunto de medidas extremas: supresión de regiones y ayuntamientos, recortes sociales, etc. El ataque a Francia es más que nada especulativo, de unos mercados envalentonados por haber hecho temblar a Italia, y no es tan grave.

3) En estos días, Ángela Merkel tiene ya pensado que Alemania no puede tirar más del resto de Europa, y quiere quitarse de encima a los países “problemáticos” (muy endeudados y sin capacidad real de recuperarse). Salirse del Euro no es una opción, pues aparte de que los bancos alemanes tienen comprada mucha deuda de otros países que está en euros, eso llevaría mucho tiempo. Además, a Alemania no le interesa quedarse sola, puesto que su mercado sería muy pequeño frente a EEUU y China.

4) Merkel tiene dos opciones:

a. Unirse a los estados del norte: Holanda, Austria… Pero sabe que esos países desde la Segunda Guerra Mundial son incapaces de formar una unión exclusivamente con Alemania, pues sería para ellos como volver a ser invadidos (ahora económicamente) por ese país.

b. Unirse a Francia: Este país sigue teniendo una calificación AAA (la máxima) de las agencias internacionales, y tiene una gran extensión –tanto geográfica como de mercado-. Además, el ataque especulativo sufrido en los días pasados han hecho que Nicolás Sarkozy se baje de las ilusiones de una Nueva Francia Grande, y pactará con Alemania lo que ésta le diga, a cambio de aparecer como uno de los gobernantes y países que dirigen los destinos de Europa.

5) Al principio Merkel duda acerca de convocar una reunión a solas con Sarkozy, pues ello supondría cargarse la democracia interna de la Unión Europea. Pero por otro lado, Ángela lleva muchos meses castigada por la opinión de sus votantes, que le achacan su poca firmeza en defensa de los intereses internos de Alemania.

6) Finalmente, cuando aparece el dato de que Alemania ha tenido un crecimiento económico prácticamente 0% en el último trimestre, Ángela decide tirar por la calle de en medio y saltarse cualquier tipo de procedimiento europeo. Y da un golpe de mano, o un puñetazo en la mesa si queremos decirlo mejor:

- Convoca una reunión a solas con Sarkozy.

(Y ahora vamos intercalando la reacción de nuestros dirigentes) La ministra de economía Salgado exige (sí, sí, exige) que en esa reunión se tomen decisiones drásticas para salvaguardar la economía de Europa. O sea, que primero da por hecho y no se queja de que se reúnan sólo dos países y decidan por todos. Y luego, sabiendo que se reúnen para quitarse de encima países como el nuestro o imponernos medidas draconianas, les “anima” a que tomen medidas duras. Vamos, que te van a dar un bofetón, y tú exiges que te lo den bien fuerte…

- Merkel dice (junto con Sarkozy, que se limita a corroborar todo lo que comenta Ángela) que van a decidir el futuro de Europa entre ellos dos, para lograr una verdadera unión económica (de ellos dos y de los países que a ellos les interese, se entiende).

La ministra Salgado dice que nos conviene una Alemania fuerte en Europa. De nuevo: nos conviene que tenga el brazo fuerte, para que el bofetón sea mayor.

Zapatero se felicita por la reunión que están manteniendo Merkel y Sarkozy, porque llevará las cosas por buen camino.

El PP saca una nota de prensa donde dice que ellos ya habían anticipado esa solución.

En definitiva: todos se felicitan por no haber sido invitados a la fiesta donde se decide su futuro, y lo que es peor: el nuestro.
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- Merkel (dice de nuevo que lo ha decidido con Francia) elige a Van Rompuy como el rector económico del destino de Europa: Al ser este señor alguien de perfil bajo y con unas funciones poco definidas, el elevarle a semejante posición hará que esté siempre agradecido y dócil a Merkel.

¿Y qué dice Durao Barroso –Presidente de la Comisión Europea-, al que acaban de puentear?: Nada. A ver si quedándose callado puede aún pillar alguna cuota de poder.

¿Y Trichet –Presidente del Banco Central Europeo-?: Qué va a decir, si su banco depende sobre todo de los fondos de Alemania y algo de los de Francia.

- Deciden (insisto, sólo Merkel y Sarkozy) que los países tienen que reformar sus constituciones para incluir que no puedan tener déficit en sus cuentas: o sea, que Alemania y Francia deciden qué tiene que poner la Constitución Española entre otras.

Nuestra ministra Salgado dice que no va a ser tan fácil modificar la Constitución Española: de nuevo da por hecho que la va a modificar. Claro, porque si no Trichet no le compra la montaña de deuda que tiene bajo la alfombra (con el dinero de Merkel y Sarkozy)

- Merkel dice que los eurobonos (que Alemania avale los bonos de deuda de otros países) es algo que no se contempla. Y aquí Sarkozy explica –para contentar a Ángela-, que es lógico que los países fuertes no se vean afectados por la falta de rigor de los países más endeudados.

Hoy, un día después de que Merkel ya negase la posibilidad de los eurobonos, Rubalcaba decía que la idea de los eurobonos no le parecía mal. Si ya las medidas que pueda tomar España le importan poco a Alemania y Francia (porque las importantes las imponen ellos), imaginaos una idea. Idea que además ya Alemania dice que ni se la plantea.

El PP dijo algo etéreo sobre los eurobonos hace dos días. Y Rajoy, como está desaparecido, no se puede equivocar sobre el tema.

- Alemania y Francia deciden que en breve tendrán el mismo impuesto de sociedades, y que elaboraran los presupuestos del estado de manera conjunta con reuniones interministeriales franco-alemanas. Si a alguien le quedaban dudas de que la Unión Europea ha desaparecido y ahora sólo existe el eje franco-alemán, espero que se le hayan disipado.

- Merkel y Sarkozy acuerdan que a partir de ahora se les pueda negar las ayudas europeas a los países fuertemente endeudados.

Y ahora volvemos a recordar esas palabras de nuestra ministra Salgado animando a Alemania y Francia a tomar medidas drásticas en su reunión. No creo que Ángela y Nicolás tuviesen dudas a la hora de dar el bofetón, pero si el que lo recibe pone la cara y te anima…

Finalizo con una nota de prensa que ha salido hoy, y que he tenido que leerla hasta 3 veces para creerme que es cierta. Todavía sigo pensando que debe de ser una broma para hacernos la crisis más llevadera con humor. Juzgad vosotros mismos:

Nota de Prensa del Palacio de la Moncloa: El Presidente Zapatero estuvo ayer en su despacho siguiendo la reunión entre Merkel y Sarkozy.

Y yo me pregunto: ¿por qué hacer tan escueta la nota? ¿Por qué no decirnos si llevaba zapatillas o mocasines? ¿Y por qué no explicitar si miró la mayoría del tiempo por la ventana al magnífico jardín de Moncloa o a la moderna decoración de sus estancias?

Y sobre todo: ¿por qué no saca también una nota de prensa el PP diciendo si a esa hora Rajoy degustaba un pulpo recién hecho o se paseaba por la soleada Ría de Arosa?

SOMOS MÁS DE 1000: España sí importa

Ayer alcanzamos la cifra de 1.000 lectores al día. Pero lo más llámativo es la cifra de países desde los que cada día nos seguís: 25.

Esta es la mejor muestra de la importancia de nuestra economía en el mundo, y de cómo lo que ocurra en nuestro país tiene consecuencias más allá de nuestras fronteras. Se entiende que Obama citase a España expresamente hace unos días, cuando comentó que lo que ocurre en España tiene su influencia en EEUU.

Lo que sucede en España -y en su economía- interesa, y mucho. Y ahora aún más, porque todos ya vamos conociendo gente que ha tenido que irse fuera ante el tremendo paro de nuestro país. Y esperan volverse pronto. Y ello depende de las decisiones que se tomen aquí. Al final no hablamos de números, hablamos de personas. Y eso es una gran responsabilidad. De todos.

LOS POLÍTICOS, LOS VOTANTES Y LA CRISIS: Las verdades estorban


Muchos son los que se dedican a echar ahora la culpa de nuestros males económicos a los políticos. Pero lo más curioso es que son ellos mismos los que culpan a otros políticos de esos males. Y mientras, el común de los mortales los mira sin saber exactamente quién nos sacará de ésta. Pero es que además queremos que nos saquen sin escuchar malas noticias.

Varios ejemplos cercanos:

- Antes de ayer Obama inició un viaje por varios estados de EEUU, conocidos como Cinturón del Maíz por ser lugares de agricultores de ese producto y no precisamente millonarios. Lo primero que ha hecho ha sido echarle la culpa de los males económicos que últimamente sufre EEUU a la oposición republicana. Tira por tanto balones fuera, y no dice cómo piensa reactivar la economía norteamericana.

- De Zapatero ya sabemos la tendencia a echar la culpa a “los mercados”, la situación mundial y otros conceptos más o menos abstractos. Y todo mientras se han generado cinco millones de parados. Y lo peor en este caso es que posiblemente ni él sepa por qué.

- Pero si nos vamos a Rajoy, ¿qué nos promete?: Bajar los impuestos y no realizar recortes sociales (no como Zapatero según él). Pero ya sabe que Europa nos va a imponer justo lo contrario, y tanto el IVA como las prestaciones tienen ya marcada sus respectivas sendas desde fuera.

Y voy a sacar a colación un hecho que todos recordaréis: el famoso debate entre Pedro Solbes (PSOE) y Manuel Pizarro (PP) en el 2008. Todos sabemos que lo ganó Solbes, porque negó la crisis; y lo perdió Pizarro, por anticiparnos todo lo malo que se nos venía encima. Indudablemente, era más agradable oír que no pasaba nada que ver lo mal que lo íbamos a pasar.

Mucho se ha usado aquél debate para decir cómo el Gobierno nos ocultó la verdad. Y es verdad que lo hizo. Pero… ¿Qué pasó con el PP tras el debate? Pues que relegó al Pizarro a la última fila por haberlo perdido y asustar a los votantes, y en definitiva, por haber sido “demasiado sincero”.

Pero hay que tener en cuenta que al fin y al cabo lo que pasó con Pizarro es que sus verdades hicieron perder votos al PP. Es decir, que los ciudadanos no le votaron… porque no querían oír cosas malas en medio de la fiesta económica que ya se veía que estaba acabando, pero que queríamos continuar.

Mucho se ha alabado a Winston Churchill por ser un hombre sincero y haber prometido a sus ciudadanos aquel “sangre, sudor y lágrimas”. Pero no nos engañemos: en España Churchill no estaría ni en el grupo mixto…Porque no tendría partido que le acogiese. Porque no tendría votantes.

PD: Os recomiendo vivamente el discurso de Churchill, breve pero intenso, del siguiente artículo.

DISCURSO DE WINSTON CHURCHILL A LA CÁMARA DE LOS COMUNES: 13 de mayo de 1940

Como anunciamos en la cabecera, este blog busca presentar la realidad económica en toda su intensidad y sin lenguaje políticamente correcto: No escondemos los hechos y su interpretación más profunda. No buscamos una interpretación negativa, sino apuntar la verdad de las cosas para así poder empezar a poner remedio, con esfuerzo, pero tal vez ese esfuerzo pueda evitar un final no deseado, y pueda evitar la quiebra.

Por su actualidad, y por su visión de responsabilidad y compromiso, traigo íntegro el breve pero intensísimo y preclaro discurso de Churchill. Así, cuando veáis estos días en labios de nuestros dirigentes la mención a sus palabras "sangre, sudor y lágrimas", os daréis cuenta de que el político inglés iba mucho más lejos en su visión del esfuerzo que hay que hacer para conseguir empresas que parecen imposibles.

Discurso de Churchill a la Cámara de los Comunes
13 de mayo de 1940

Debemos recordar que estamos en las fases preliminares de una de las grandes batallas de la historia, que nosotros estamos actuando en muchos puntos de Noruega y Holanda, que estamos preparados en el Mediterráneo, que la batalla aérea es continua y que muchos preparativos tienen que hacerse aquí y en el exterior.

En esta crisis, espero que pueda perdonárseme si no me extiendo mucho al dirigirme a la Cámara hoy. Espero que cualquiera de mis amigos y colegas, o antiguos colegas, que están preocupados por la reconstrucción política, se harán cargo, y plenamente, de la falta total de ceremonial con la que ha sido necesario actuar. Yo diría a la Cámara, como dije a todos los que se han incorporado a este Gobierno: «No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor».

Tenemos ante nosotros una prueba de la más penosa naturaleza. Tenemos ante nosotros muchos, muchos, largos meses de combate y sufrimiento. Me preguntáis: ¿Cuál es nuestra política?. Os lo diré: Hacer la guerra por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra potencia y con toda la fuerza que Dios nos pueda dar; hacer la guerra contra una tiranía monstruosa, nunca superada en el oscuro y lamentable catálogo de crímenes humanos. Esta es nuestra política.

Me preguntáis; ¿Cuál es nuestra aspiración?. Puedo responder con una palabra: Victoria, victoria a toda costa, victoria a pesar de todo el terror; victoria por largo y duro que pueda ser su camino; porque, sin victoria, no hay supervivencia. Tened esto por cierto; no habrá supervivencia para todo aquello que el Imperio Británico ha defendido, no habrá supervivencia para el estímulo y el impulso de todas las generaciones, para que la humanidad avance hacia su objetivo. Pero yo asumo mi tarea con ánimo y esperanza.

Estoy seguro de que no se tolerará que nuestra causa se malogre en medio de los hombres. En este tiempo me siento autorizado para reclamar la ayuda de todas las personas y decir: «Venid, pues, y vayamos juntos adelante con nuestras fuerzas unidas»