ÚLTIMOS COMENTARIOS

martes, 4 de diciembre de 2012

LOS MISTERIOS DE LA ECONOMÍA: Pan con sabor a vino


De un tiempo a esta parte, se viene transmitiendo públicamente la idea de que economía más que una ciencia es un misterio.

Con ello, se consigue que la población vaya dejando en manos de los "adivinos del misterio" el descifrar decisiones que son difícilmente comprensibles.

Desde aquí siempre hemos defendido -y defenderemos- que la economía debe estar presidida por el sentido común, y ello implica que las decisiones deben ser claramente comprensibles por aquéllos a los que afectan.

De otro modo, los ciudadanos no podrán premiar o castigar decisiones políticas referentes a esa economía, que se presentan como necesarias u obligatorias cuando tal vez no lo son.

Pongamos varios ejemplos que estamos viviendo estos días, que nos hacen formular preguntas sin respuesta aparente:

1) Las pensiones no se revalorizan lo debido porque "no hay dinero".

Esa revalorización supondría gastarse 3.000 millones de euros, que supuestamente no hay. Pero resulta que vamos a dar 37.000 millones de euros a la banca, que hemos pedido prestados a Europa con cargo a nuestros presupuestos del Estado.

¿No hay 3.000 millones y sí 37.000?

2) Se nos dice que a nivel político se está realizando un gran esfuerzo, y que se se prima la austeridad.

Pero los ciudadanos siguen preguntándose por qué seguimos teniendo la misma estructura política del tiempo de la burbuja.

¿Cómo es posible que ahora que hay mucho menos que gestionar, o mucho más que recortar, existan los mismos ayuntamientos, diputaciones, Senado y Parlamento?

Sólo un dato: La semana pasada se acusó a un alcalde-senador de dejación de deberes por estar todo el día en el Senado de Madrid. Se defendió alegando que sólo dedicaba 3 horas a la semana al Senado. Sobran las palabras.

3) Se supone que necesitamos más que nunca que se cree empleo, o al menos no se siga destruyendo, ya que tenemos la espeluznante cifra de 6 millones de parados.

Pues bien: Se suben los impuestos a los autónomos y pymes, el IVA a los productos que tan esforzadamente tratan de vender, las administraciones no les pagan lo que les deben, y se les obliga a ingresar el IVA de las facturas que no han cobrado.

Todo ello supuestamente porque el Estado tiene que recaudar dinero de modo inmediato. Pero luego el que hay se gasta en subvenciones, cursos y otras partidas que si crean empleo es sólo temporalmente y de casualidad.

Al final, se transmite a los ciudadanos que las cosas se hacen porque "se tienen que hacer".

Pero que se sepa, ni se tienen que inyectar necesariamente ingentes cantidades de millones a los bancos, que no dejan de ser empresas privadas, ni se tiene que seguir con un Senado que es el cementerio de cargos políticos pasados, ni hay que aumentar unos impuestos que luego se despilfarran.

Economía es elegir, dentro de tus alternativas: Intereses o ciudadanos, misterio o sentido común.

Pan o vino: Pero al pan pan, y al vino vino.