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martes, 16 de agosto de 2011

QUÉ PREVISIBLE ES LA POLÍTICA: Exigencias no publicadas y la buena senda

Tal y como hemos venido comentando, España no iba a ser la más lista del grupo. Así que si el Banco Central Europeo le ha impuesto unas férras condiciones a Italia por compar su deuda que nadie quiere, a nuestro país le ha pasado lo mismo.

La diferencia es que Berlusconi lo ha anunciado, y Zapatero no. La verdad es que lo tenía difícil nuestro Presidente. Primero, porque en mayo pasado -cuando dio el giro a las reformas- ya dejó entrever que se las habían impuesto, y decir ahora lo mismo le dejaría en una posición de mayor seguidismo aún de lo que le dicen desde fuera. Y segundo, porque Rubalcaba prefiere hacerlo poco a poco, como si fueran ideas, cuando en realidad es algo ya aceptado, pues las decisiones del BCE (si quieres que te rescate y te compre tu deuda) no se discuten.

Y he aquí la noticia de hoy: "Rubalcaba dice que las diputaciones no sirven para mucho, porque son una estructura del S. XIX, y que hay que reordenar la Administración". ¿Hay que o nos obligan a?. ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Que hay que suprimir algunas autonomías porque son una estructura de los años 70? Podemos juzgar si es una idea repentina o algo impuesto...

Al menos vemos que poco a poco va calando en las noticias que lo importante no son los fuegos de artificio, sino los fundamentos de la crisis: LA FALTA CRECIMIENTO. Y hoy la prensa aparece ya plagada de noticias que hacen referencia a ese problema: el crecimiento de Alemania se está estancando, las previsiones de crecimiento en España no se van a cumplir (en realidad la noticia hubiera sido que se cumpliesen), etc. Al menos estamos en la buena senda de haber identificado el verdadero problema.

También aparece que la deuda que hemos colocado ahora nos cuesta menos intereses, gracias a que la compra el BCE. Pero a estas alturas ya sabemos que esto es un fuego de artificio: tenemos tanta deuda, que ya casi da igual lo que paguemos por ello. Y dado el catálogo de exigencias que nos ha impuesto el Banco Central Europeo, algún caramelo nos tenía que dar...

ALEMANIA Y EL EURO: Ni se quieren ni se pueden dejar. Un amor casi imposible

Tras los numeras noticias aparecidas estos días acerca de las pocas ganas de Alemania de seguir ayudando al resto de Europa, y de los mensajes que habéis enviado por Facebook, Twitter y el mismo blog, es hora de hablar de ese amor tan difícil y tan explosivo entre Merkel y el Euro.

Alemania fue una de las mayores patrocinadoras del euro. Tanto, que no le costó abandonar su moneda –el marco–, mientras otros países como Inglaterra se negaron en redondo y hoy sigue manteniendo su libra esterlina.

Pero si el marco era una moneda fuerte, ¿por qué quiso unirse al euro? Pues muy sencillo: Alemania era una gran potencia, pero no tan grande como EEUU y la emergente entonces China. Y ello fundamentalmente por un problema de tamaño geográfico: El mercado alemán no podía compararse con la inmensidad de esos dos otros países.

Para algo están las exportaciones, se podría decir, pero claro, no es lo mismo exportar a Francia, España o Polonia, que comerciar en dólares con Texas, Florida y California, dentro de un mismo país y mercado, como le pasaba a EEUU. Por tanto, Alemania patrocinó la expansión del euro por toda Europa, que al final era la expansión de su propio mercado y país.

Por eso, Alemania, ya moviéndose por toda Europa con una única moneda y mercado, se sintió en su propia salsa, y se dedicó a financiar no sólo a empresas de Berlín, Munich o Hamburgo, sino también a Telefónica, La Caixa y deuda portuguesa. Y más aún, las construcciones en la costa española, las de Seseña, y los nuevos aeropuertos, AVEs, etc.

Y de repente, las cosas se salieron de madre. Ya sabía Alemania que sus “nuevas regiones del sur” eras un poco díscolas, pero cuando apareció el agujero de la deuda, Merkel no podía ni ver el fondo. Y claro, antes con la fiesta todos miraban al cielo a los fuegos artificiales, pero cuando llegó la crisis y miraron a los sótanos… Sólo había telarañas, y unos ratones de deuda que parecían elefantes.

Aparecieron aeropuertos como el de Castellón y Ciudad Real que nadie usa, AVEs como el de Toledo que utilizaban 15 personas al día… Y los miles de muertos hace años en Grecia que siguen cobrando pensión, los 900.000 coches oficiales en Italia… Y lo que es peor (de nuevo la importancia del CRECIMIENTO de la economía del que depende todo), una productividad por trabajador en esos países muy por debajo de la alemana, de una población que quería vivir –y de hecho vivía– como la germana… O mejor.

Entonces Alemania descubre que es mejor ser pequeña y controlada que grande y con agujeros. Pero ya es tarde: sus bancos están llenos de préstamos a empresas europeas, y de bonos de países endeudados hasta las cejas. Y Se presentan dos alternativas:

1) Irse del Euro: Con esto el euro se hundiría, y lo que tienen prestado los bancos alemanes al resto de Europa también. Con lo que sus propios bancos –y al final su economía– se verían abocados al desastre.

2) Quedarse en el Euro y tratar de salvarlo: Ya lleva pagados Alemania 144.000 millones de euros en rescates, 100.000 millones adicionales en aportaciones al Banco Central Europeo para que también ayude a rescatar, y ahora le tocan 20.000 más para el segundo rescate a Grecia… Insostenible.

Pero queda la tercera opción…”Alemanizar” europa. Y entonces Merkel se salta a la torera (total, el dinero es suyo) la democracia europea, y decide tener reuniones sucesivas con Sarkozy (por aquello de parecer que deciden dos y no sólo uno). Sarkozy acepta gustoso su papel de invitado de piedra al monólogo de Merkel, y para evitar que la Grande France quede descolgada del carro vencedor, apoya a Ángela en todo lo que le presenta… A la espera de mejores tiempos en los que Francia pueda ser la más grande.

Y el resultado de esas reuniones lo estamos viendo en los últimos días: van a darle más poderes al Presidente del Consejo Europeo (al que nadie conoce casi) van Rompuy para que dirija la economía en Europa (que lo hiciera directamente Merkel quedaría feo), van a crear un nuevo Fondo Monetario Europeo que dirija la política monetaria de todos los países (supongo que cuando pongan el nombre del Fondo en los comunicados, la traducción alemana aparecerá en negrita), y sobre todo, quieren unificar todas las políticas: económica, fiscal, laboral, etc.

En definitiva, si la montaña no va a Mahoma (los países europeos se hacen tan estrictos y responsables como la economía alemana), Mahoma irá a la montaña (Alemania nos alemaniza a todos). Así que seguiremos viendo en estos días noticias de las medidas que, más o menos subrepticiamente, va tomando Alemania bajo el manto de los organismos europeos. Ha optado definitivamente por esta tercera vía. Dejar el Euro la mata, estar sin controlarlo la asfixia. Así que todos alemanes.

Y Merkel tiempo no tiene que perder: la economía alemana (dentro unas cifras de crecimiento) ha dado un frenazo en el último trimestre. Debe correr… en una carrera solitaria donde Sarkozy está de espectador, pero al menos invitado en la grada.

EL RESCATE DE LA BANCA: La realidad al desnudo

Pedro López (podrías ser tú). Aparejador. 43 años. Casado. Compró un piso en la nueva zona de Madrid -Sanchinarro- hace 5 años. Hipoteca de 30, por valor de 70 millones de pesetas, el 110% del valor de tasación.

Se quedó en el paro -su mujer ya lo estaba- hace 1 año. A los 3 impagos de hipoteca, ante la amenaza del banco por embargarlo, le propuso al banco devolverle el piso. El banco le respondío que lo sentía, que su valor real actual era de 45 millones. Quedaban por pagar 63. Le embargaron, porque "no es responsabilidad del banco su situación de paro, pero el piso debe pagarse", y además le quedó una deuda de 18 millones. Pedro, mujer y un hijo, se fueron a vivir a un pueblo de Ávila, de donde era la familia de su mujer.

El banco embargó durante los 6 meses siguientes a 6,000 pedros. Y se quedó con 6,000 pisos... Todos ellos contabilizados en su balance a precio de tasación inicial. El banco decía en su balance que el ex-piso de Pedro valía 70 millones, no los 45 por los que no le había embargado el piso a él.

Hace 5 meses, el Banco de España obligó a los bancos a actualizar sus balances y a rebajar los valores de tasación de los pisos un 20% (hasta ellos sabían que estaban inflados). Nuestro banco estalló en cólera. "¡Cómo es eso posible!. ¡¡Nos van a llevar a la ruina!!". Pero finalmente el Banco de España forzó al banco a rebajar el valor en sus balances del ex-piso de Pedro a 56 millones. "¡¡Indignante!!" decían. Pero ellos se lo habían retasado a Pedro en 45. Ahora le faltaban al banco 14 millones en su balance que reponer hasta los 70.

Pero como el banco tenía 6.000 pisos de 6.000 pedros, esos 14 millones en rojo se convertían en 84.000 millones de pesetas. Gran expectación. ¿Qué diría el Banco de España al antiguo banco de Pedro? ¿Le diría lo mismo que ellos a Pedro? ¿Diría "no es responsabilidad del Banco de España vuestros números rojos, pero debéis pagarlos"? ¿Le quitaría el Banco de España al banco sus pisos y la licencia bancaria?

Pues no. El Gobierno y el Banco de España acudieron al rescate del banco. Porque claro, Pedro puede irse a un pueblo de Ávila, pero que caiga un banco está feo. Así que el Gobierno acudió primero a los fondos de la seguridad social (del paro), y le quitó parte del subsidio a Pedro para poder rescatar al banco que le había quitado su piso. Pero como no era suficiente, emitió bonos, que le vendió a "los mercados". Y con el dinero que le dieron al Gobierno los mercados, pudo rescatar al pobre banco. Bonos –junto con los intereses- que tendrían que pagar Pedro, sus hijos y hasta sus nietos. Por un piso que su abuelo compró y que ya no tenía.

Pero el tiempo pasó, y llegó el momento de devolver su dinero a "los mercados". Y el Gobierno no lo tenía. Primero emitió más bonos, para pagar los primeros y sus intereses, y luego otros... Hasta que había tantos bonos en el mercado, que cada vez valían menos, y ya nadie los quería.

Entonces "los mercados" –ellos sí–, le dijeron al Gobierno lo que el banco le había dicho a Pedro "no es responsabilidad de los mercados tu situación de deuda, pero la deuda debe pagarse". El Gobierno se indignó. Llamó especuladores a los mercados, ¡ruines!, y acudió al Banco Central Europeo para que comprara nuevos bonos –que ya nadie quería– para pagar a los mercados. Pero entonces Europa impuso al Gobierno unas condiciones muy duras, y el Gobierno hizo unos grandes recortes sociales. Y ahora Pedro, sin piso y con menos paro, no podía tomarse la cerveza de los domingos.  

¡Qué malos son los mercados! Que piden al Gobierno lo mismo que el banco pidió a Pedro antes de quitarle su piso. ¡Qué bueno es nuestro sistema financiero!, al que hay que ayudar para evitar la mala imagen que daría el que un banco cayera. Por eso, Pedro, no te preocupes, que mientras estás en Ávila, sin tu piso y sin la cerveza del domingo, puedes estar tranquilo, porque el sistema financiero –que te quitó tu piso y te endeuda a ti, tus hijos y nietos- será rescatado por el Gobierno.

 Y ahora nos preguntamos: ¿Por qué no le damos el dinero del rescate a Pedro, para que se tome la cerveza del domingo y no cierre el bar de la esquina; para que busque trabajo y lleve a la mujer al cine alguna vez y no cierre el centro comercial; y para que se quede con su piso de Madrid y no haya que rescatar al banco por haberse quedado con el piso de Pedro?

Y los gobiernos hablando de grandes magnitudes y sistemas, los sindicatos organizando cursos de verano (y de otoño, invierno y primavera)... Y el pobre Pedro en Ávila abandonado a su suerte... Porque no es un gran número, ni una prima de riesgo… Sólo un ciudadano normal. Y pobre.