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miércoles, 6 de febrero de 2013

¿CRECIMIENTO?: ¡A los botes!


El 11 de agosto de 2011, gobernando José Luis Rodríguez Zapatero, publicamos nuestro sexto artículo.

Año y medio después, tras dos presidentes, decenas de miles de millones de euros gastados en salvar a unos bancos que siguen sin dar crédito, y otros tantos en mantener unos gastos políticos de poca utilidad, se ha vuelto a hablar de crecimiento y empleo en la cumbre celebrada entre Ángela Merkel y ahora Mariano Rajoy.

Pero para crecer, y conseguir que miles de personas dejen de ir diariamente al paro, no basta con decirlo en una cumbre: hay que empeñarse en crear las condiciones para que así sea, impulsarlo de verdad.

A ver si ahora va la vencida...

Artículo publicado el
11 de agosto de 2011

Cada vez son más los autores renombrados que abandonan sus posturas políticamente correctas y se atreven a decir lo que otros con menos intereses políticos llevamos avanzando desde hace tiempo: Esto, tal y como está diseñado, no tiene remedio.

También habréis experimentado lo que yo por la calle últimamente: La gente usa cada vez más en sus conversaciones diarias la frase "con la que está cayendo".

Pero, ¿por qué parece que algunos somos pesimistas? ¿Por qué no nos sumamos al carro de "esto pronto pasará?". Aquí están unas breves claves para que pueda entenderse:

1) Los distintos estados (a excepción de unos pocos) han gastado a manos llenas durante mucho tiempo (más de 5 años); y lo han hecho a base de endeudarse (véase Grecia, Portugal, España...).

2) Para financiar semejante gasto, mayor que lo recaudado por impuestos, han acudieron a "los mercados"; esos que ahora -cuando les exigen lo que les deben- son tachados de malvados especuladores sin escrúpulos (antes eran estupendos prestamistas amigos). Para ello, emitieron bonos y los vendieron a esos mercados.

3) A medida que los gobiernos gastaban más, y emitían más bonos, tenían que pagar intereses más altos, pues "los mercados" estaban inundados de bonos de esos países, y exigían un pago mayor para comprarlos.

4) A lo largo de todo ese perído, hasta que ya hubo demasiados bonos y cundió el pánico, los bancos preferían prestar el dinero a los gobiernos -comprando sus bonos- que dárselo a particulares y empresas: Por malo que sea el gobierno de un país, siempre da más garantía que los habitanteses de ese país. Y si encima ese gobierno te paga unos intereses muy altos por bonos, entonces sólo le prestaré al gobierno, y dejo entonces a las empresas privadas y los particulares sin crédito.

5) Como los particulares y empresas no tenían dinero, gastaban e invertían menos, con lo que la economía no crecía. Al no crecer la economía, y no gastar los particulares, los gobiernos recaudaban menos en impuestos (impuesto de sociedades, IVA, IRPF), y la deuda aumentaba, con lo que se emitían aún más bonos que iban a los "mercados" para que los comprasen... Hasta que dejaron de comprarlos.

6) El Banco Central Europeo empezó entonces a comprar esos bonos que nadie quería, pero a cambio obligó a tomar medidas de ajuste, es decir, que los gobiernos gastasen menos. Como los particulares y empresas gastaban poco porque los bancos no les prestaban, si los gobiernos tampoco gastan por las medidas de ajuste, pues la economía crece todavía menos: Se recauda menos aún por impuestos, y la deuda sigue creciendo a pesar de que los gobiernos gasten menos.

Como veis, una vez que se ha gastado sin medida, y los gobiernos han inundado el mercado con bonos y se han llevado todo el dinero disponible en el mercado, cargándose el crédito para los particulares y empresas, ya el sistema se retroalimenta, con menos crecimiento y menos recaudación por impuestos.

Por tanto, me temo que no hay solución si no se revienta el círculo vicioso. Pero nuestros dirigentes no tienen ni idea de cómo hacerlo:Primero gastaron más (Plan E) para reactivar la economía. Eso supuso más deuda y más bonos, y que los bancos, como hemos dicho, no prestasen a los particulares y empresas. Ahora el Gobierno hace recortes, y la gente, además de no obtener crédito de los bancos, tiene menos dinero por esos recortes y no gasta, y la economía española crece aún menos...

Amigos, ¡a los botes!