ÚLTIMOS COMENTARIOS

lunes, 14 de mayo de 2012

EXCLUSIVA: Documento secreto que echó a Rodrigo Rato de Bankia


Ayer me desplacé a Madrid, para reunirme en un céntrico restaurante de la capital con una de nuestras fuentes en el Ministerio de Economía.

Allí pude conocer al detalle todo lo sucedido en la reunión “reservada” que tuvieron hace unos días el Ministro y los presidentes del Santander, BBVA y La Caixa.

Como es bien sabido, en esa reunión se decidió la nacionalización de Bankia, y la salida de Rodrigo Rato. Un antiguo ejecutivo del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, fue puesto al frente de la entidad.

Agradecemos a nuestra fuente su información, y su aprobación para ponerla en conocimiento de nuestros lectores.

Además, queremos desde aquí transmitir la confianza y prudencia que en estos momentos necesita el sistema financiero. Precisamente esa prudencia, a la se apela desde todos los ámbitos y que se reflejó en la reunión, nos está haciendo sortear las dificultades actuales.

Éste es el relato de los acontecimientos…

El viernes 4 de mayo acudieron por separado al Ministerio de Economía los presidentes de los tres mayores bancos de España (Santander, BBVA y La Caixa). Entraron por una de las puertas laterales.

A la hora acordada, estaban todos en el despacho de un Subdirector, para evitar filtraciones de algún empleado que pudiese verlos reunidos en la planta noble del Ministerio.

Tras los saludos pertinentes, el Ministro sacó de forma abrupta un comunicado que pretendía firmasen los tres banqueros. Decía lo siguiente:

“Tengo una muñeca vestida de azul, con su camisita y su canesú. La saqué a paseo, se me constipó, la tengo en casa con mucho dolor”.

La reacción, mezcla de sorpresa e indignación, fue instantánea: ¿Cómo iban ellos a firmar eso?

Isidro Fainé, Presidente de La Caixa, amagó con marcharse de la reunión, pero el del BBVA –más conciliador– propuso una modificación al texto:

La muñeca recibiría fondos públicos para comprar su camisita y su canesú, y en caso de que no le quedasen bien, el Estado se quedaría con esas prendas; con lo que la solvencia de la muñeca mejoraría.

Pasó el documento a decir lo siguiente:

“Tengo una muñeca vestida de azul, con bonos convertibles en camisita y canesú. La saqué a paseo, se me constipó, la tengo en casa con mucho dolor”.

Pero Emilio Botín, Presidente del Santander, vio con suspicacias la jugada del BBVA, que dejaba a su banco en clara desventaja al no tener préstamos estatales. Por tanto, en tono elevado, dijo que no firmaría a menos que se dijese que el vestido era rojo, el color corporativo de su banco.

Se llegó entonces a esta redacción:

“Tengo una muñeca vestida de rojo, con bonos convertibles en camisita y canesú. La saqué a paseo, se me constipó, la tengo en casa con mucho dolor”.

Pero quedaba por ver la reacción del Presidente de La Caixa, que había permanecido en silencio contemplando la batalla de los otros dos presidentes.

Isidro Fainé, de modo pausado y tras unos momentos de reflexión, dijo que él nunca pondría en riesgo a sus accionistas firmando un documento que dijese que la muñeca tenía mucho dolor, pues podría interpretarse por los mercados como un signo de debilidad y hacer caer la cotización de La Caixa en bolsa.

Todos estuvieron de acuerdo, y se escribió lo siguiente:

“Tengo una muñeca vestida de rojo, con bonos convertibles en camisita y canesú. La saqué a paseo, se me constipó, la tengo en casa con posibles signos de recuperación”.

Se estaban felicitando los tres presidentes y disponiéndose a firmar, cuando el Ministro retiró bruscamente el documento de la mesa: No lo aceptaría.

Ante la perplejidad de sus acompañantes, de manera airada les dijo que si pensaban que iba a aceptar toda la responsabilidad del constipado de la muñeca estaban muy equivocados: La muñeca estaba ya resfriada cuando él llegó al cargo, y había sido imposible evitar el empeoramiento.

Aunque no estaban todos de acuerdo, coincidieron los banqueros en que era muy importante actuar con rapidez para que no cundiese el pánico en los mercados, por lo que aceptaron las reservas del Ministro.

La redacción final del documento quedó de la siguiente manera:

“Tengo una muñeca vestida de rojo, con bonos convertibles en camisita y canesú. La sacaron a paseo durante varios trimestres y como consecuencia de ello se constipó, la tengo en casa con posibles signos de recuperación”.

Y mientras se ponía tanto cuidado en la manera de decir las cosas, con prudencia, para evitar problemas en los mercados, los mercados ya estaban sobresaltados.

Como la economía real, la de la calle, las familias, los autónomos y las pymes, que ya no puede ni sobresaltarse. No tiene camisita ni canesú... En cueros: desde hace ya mucho tiempo.