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lunes, 11 de marzo de 2013

NUESTRA ECONOMÍA Y EL TERNERO: Pienso, luego engordo


A menudo hemos comentado que uno de los principales problemas de nuestra economía se sitúa en la falta de crecimiento.

Dicho problema en nuestro caso resulta más acentuado, dado que no sólo tenemos un bajo crecimiento, sino que es negativo y por lo tanto decrecemos.

Si la economía crece poco, se crea poco empleo. Y si la economía decrece, se destruye empleo.

Entonces, para tratar de reanimar la economía, las autoridades económicas pueden centrarse meramente en bajar los intereses a los que se presta el dinero, y que así se provoque el crecimiento.

Precisamente estos días hemos visto cómo se ha presionado al Banco Central Europeo para que baje los intereses a los que presta el dinero a los bancos, pero se ha negado.

Mucho ojo que nos referimos a los intereses a los que los bancos reciben el dinero del Banco Central Europeo, y que están al 0,5%, no al que nos llega a nosotros, que ya nos gustaría recibirlo aunque fuese diez veces más caro.


Un hombre tenía un ternero, al que cada día daba 10 Kgs. de pienso. Como la crisis había golpeado fuerte su negocio, no podía alimentarlo más, por lo que el ternero estaba bastante escuálido.

Pero un día, las autoridades hicieron que el precio del pienso bajara, así que nuestro amigo pudo comprar 15 Kgs. de pienso, que rápidamente dio a su raquítico ternero.

A los pocos días había engordado, y nuestro vaquero estaba feliz al verlo tan hermoso; tanto que esa misma semana llamó a uno de sus mejores compradores para que fuese a ver al magnífico ejemplar.

Cuando mostró al animal de sus cuidados al interesado, no se sabía si estaba más gordo el bicho o su dueño; hasta que abrió la boca el comprador:

- Este ternero no tiene valor.

- ¿¡Cómo!?, exclamó perplejo nuestro amigo. ¿Pero no has visto lo que ha crecido?

- Jajaja, no pudo aguantarse el visitante. ¿Has intentado que ande?

- No, pero verás ahora con qué gracia lo hace.

Abrió entonces con rabia el vaquero la puerta del establo, mientras tiraba de la cuerda del ternero... Hasta que se quedó con la cuerda en la mano:

El animal se había quedado tirado en el suelo porque su delgadas patas no podían tirar de todo el peso de su grasa. 

Descubrió entonces que todo el pienso que se había transformado en grasa, y no en músculo que pudiera darle movimiento.

El ternero no había crecido, simplemente había engordado.


Y eso en economía es la inflación, o la subida de los precios: El engorde malo que se produce cuando al bajar los intereses la economía no crece, sino que solamente suben los precios.

Es lo que ocurre en España, que tenemos una economía sin apenas músculo, pero con mucha grasa: unos precios que no paran de crecer (la inflación está en el 2,9%).

Y estando así el ternero (la economía), simplemente intentando darle más pienso (bajar los intereses) sin hacer que se mueva (que la economía se ponga en marcha), sólo conseguiremos que engorde (que suban los precios).

Por eso mañana seguiremos hablando de terneros...