ÚLTIMOS COMENTARIOS

lunes, 18 de febrero de 2013

LA BOLSA: ¿España en una bolsa?


La bolsa sigue loca: Sube y baja pero nunca despega, con un movimiento que a veces no hay quién lo entienda.

Por eso, para tratar de comprender la bolsa, hoy nos vamos a centrar en un aspecto que puede resultar poco técnico, pero que tiene gran influencia en ella: Las expectativas.

Uno puede pensar que lo principal a la hora de analizar el movimiento del mercado -la bolsa- donde se reúnen las mejores empresas del país, reside en el hecho de si esas empresas van bien o mal, si tienen beneficios o no.

Siendo eso importante, no podemos perder de vista que lo que preocupa a los que entran en la bolsa a comprar las acciones de esas empresas es sobre todo lo que va a pasar en el futuro con ellas.

Una empresa puede ir mal, pero si hay expectativas de que vaya bien, entonces despierta el interés de inversores que quieren comprar sus acciones, y el precio de esas acciones sube.

Por el contrario, una empresa puede ir bien, pero si hay expectativas de que vaya mal, entonces los inversores que tengan sus acciones decidirán venderlas, y el precio de esas acciones baja.

Y si nos referimos al conjunto de empresas más importantes de un país, y que se encuentran en la bolsa, podemos hacer el mismo razonamiento: ¿Que pensamos que a las empresas les va a ir bien en el futuro?: La bolsa sube. ¿Que perdemos la confianza, las expectativas, en ese futuro?: La bolsa baja.

Las expectativas, por tanto, son un gran motor de la bolsa. ¿Pero cómo definirlas?: Tal vez como todo aquello que puede hacernos mejorar o empeorar la impresión que tenemos de una empresa o de toda la bolsa en general.

Por tanto, no estamos hablando sólo de parámetros económicos, sino más generales: Si existe un buen ambiente para los negocios y en el país en general, si hay pocos conflictos, si los directivos de las empresas y los dirigentes están capacitados para tirar de todos hacia adelante...

Pero las expectativas no se encuentran solamente dentro de la bolsa: En un país sucede lo mismo. Y aquí donde podemos preguntarnos por España, por sus expectativas, que hacen que el resto de países confíen en nosotros.

Esas expectativas serán las que muevan al dinero que viene de fuera para invertir, y como hemos dicho, no se ciñen sólo al tema económico: Los inversores repasan también el ambiente reinante en nuestro país, si hay conflictos y si nuestros políticos tienen la cualificación para mejorar la situación.

Por tanto, tal vez nos quede esperar que los inversores sean ciegos, para no leer la prensa... Pero no lo son. Así que tarde o temprano tendremos que mejorar la situación, las expectativas.

Para ser el país que merecemos ser...