ÚLTIMOS COMENTARIOS

viernes, 2 de septiembre de 2011

Y AL FINAL SEREMOS TODOS JUZGADOS... POR LOS MERCADOS: ¡Arrivederci amigos!

Si hay algo que distingue a la economía de la política, es que la mentira no dura en la primera ni dos minutos; mientras que en política puede ser complicado descubrirla. O al menos tarda más en aparecer.

Esos “mercados”, que ayer describimos aquí como los prestamistas de los países, son muy difíciles de engañar. Porque se juegan el dinero. Y cuando hay dinero de por medio...

Un ejemplo: Hace poco el Presidente del Banco Central Europeo (BCE) hizo una declaración pública, diciendo que no había que preocuparse por Italia y España: el BCE compraría la deuda de esos países sin ningún problema.

Inmediatamente, los políticos de dichos países se sintieron aliviados. Incluso algunos lo vieron como signo del inicio de tiempos mejores.

Y los mercados… Huyeron de Italia y España. ¿Por qué? Pues muy sencillo. Cuando te estás jugando tu dinero, ves las cosas de otra manera. Es decir, ves la realidad desnuda. Y estás siempre con la mosca detrás de la oreja.

Esos mercados pensaron: mal tienen que ir las cosas en esos países cuando el Presidente del BCE tiene que salir a defenderlos. Luego, ¡arrivederci amigos!

Lo obvio no se explica, y si se explica es que ha dejado de ser obvio. ¿Os imagináis qué pasaría si de repente Angela Merkel saliera en público, y dijese que “no hay que preocuparse de que la economía alemana se hunda”? Ya lo sabéis: la economía alemana caería inmediatamente… Si es obvio que no se va a hundir, ¿por qué hay que decirlo?

Con un punto de ironía, pero totalmente cierto, podemos decir que a España le pasa muchas veces lo contrario. Así, hace unos días apareció publicado que no cumpliríamos las previsiones de crecimiento. Y el mercado… Ni se inmutó: Todos ya daban por supuesto que no lo cumpliríamos.

No quiero ni imaginar el día que cumplamos nuestros objetivos… ¡La bolsa se disparará! Claro, nunca los hemos cumplido…

Por tanto, ya sabemos que a los mercados -que son grandes bancos e instituciones financieras que manejan enormes sumas de dinero- no los engaña nadie. Ni siquiera el gobierno de un país. Y esto por una sencilla razón: son más grandes que esos países.

Un dato: sólo uno de los intervinientes en "los mercados", un fondo de inversión llamado Blackstone, tiene el equivalente al doble de toda la producción anual de España. Pero toda... toda.

O sea, que si España produce en torno a un billón de euros al año, Blackstone invierte 2 billones. En cifras:
- 2.000.000.000.000 de euros.
- 332.772.000.000.000 de pesetas.
Entonces, ¿quiénes son los actores más importantes de los "mercados"?:

- Bancos de inversión: Poseen grandes cantidades de dinero de sus clientes.

- Fondos de inversión: Agrupan el dinero de mucha gente. Por ejemplo los fondos de pensiones privados, que contienen parte del dinero que las personas ahorran mientras trabajan para tener una buena jubilación futura. Y sumado forma una suma enorme.

- Fondos soberanos: Como los anteriores, pero reciben el dinero de países muy ricos, sobre todo por el petróleo. Así, el fondo de Qatar, de Kuwait…

- Fondos de inversión privados de alguna persona o un grupo pequeño de personas: tienen mucho dinero y ellos solos se bastan para formar un fondo.

¿Y qué hace el Gobierno cuando acude a los "mercados" para colocarles la deuda que generamos? Pues muy sencillo:

- Nosotros tenemos que ir a la sucursal del banco para convencer al director de que nos dé un préstamo. Y vamos temblando porque sabemos que es casi misión imposible.

-El Gobierno tiene que ir a “los mercados”, lo cual no es sino organizar una reunión con los Directores de esos grandes bancos y fondos de inversión, para pedirles que compren nuestra deuda. Y también va temblando.

Es tan parecido a lo que hacemos nosotros, que sólo hay que tener presentes algunos datos:

- Así como es impensable que el director del banco vaya a nuestra casa para ver si nos da el préstamo, y somos nosotros los que vamos a su oficina…

El Gobierno va a Londres, Nueva York… A ser recibido por los directores de los bancos y fondos de inversión.

- Tal y como al banco le dan igual tus buenas palabras, pide un informe sobre tu solvencia, y te hace preguntas incómodas…

Los bancos y fondos piden un informe a las famosas agencias de rating (Standar&Poors, Moody’s…) sobre la solvencia de tu país, y le hacen preguntas incómodas al Ministro de Economía durante la reunión.

- Por mucho que trates de convencer a tu mujer de que las cosas van bien, con argumentos que a veces no te crees ni tú; y por supuesto sabes que el banco no tragará…

En esas reuniones el Gobierno se ciñe a los datos reales y contrastados, porque sabe que los directores que le examinan tienen muy buena información, y no se tragarán ninguna mentira.

Un ejemplo: A principios de semana, nuestra Ministra y el Secretario de Economía se desplazaron a Londres. Asistieron a una reunión con Barclays, Deutsche Bank, Goldman Sachs, y diversos fondos de inversión. Y trataron de convencerles para que compraran la deuda que España quería colocar en el mercado ayer.

La Ministra les habló del cambio en la Constitución que se va a hacer para poner un límite al gasto público. De cómo se estaban haciendo ahora las cosas bien. Que han flexibilizado el mercado laboral dejando que los contratos no se tengan que hacer fijos…

Es decir, que todo lo que aquí se nos dice que se hace a regañadientes por culpa de los "malvados mercados especuladores", allí se expone como algo que se realiza de buena ganam y con afán de hacer aún más cosas. Todo lo que haga falta para que "los mercados" -los que están allí delante de nuestros dirigentes- estén tranquilos.

Y como ya hemos dicho que esa gente -los mercados- no es tonta precisamente, y tiene buena información, pues hizo preguntas; en este caso al Secretario de Hacienda que acompañaba a la Ministra:

“¿Puede garantizarnos que la comunidades autónomas cumplirán con el objetivo del déficit?” (En cristiano: ¿está seguro de que no gastarán más de lo que ingresan?)

Momento de silencio. Tensión. “Eh… Bueno…”. El Secretario duda por un momento. Se le podría escapar la respuesta que suele decir en España: “¡Por supuesto!”. Pero amigo mío… Esto no es la política -como hemos dicho al principio-, es la economía. Y aquí te pillan de inmediato.

“Ejem…en fin… No, no puedo asegurárselo”

La Ministra salió de esa reunión diciendo a la prensa española: “Creo que los mercados se han convencido de la buena dirección de nuestra economía”. De nuevo volvió a la política, donde las opiniones son fáciles; y los datos no mandan.

Hoy hemos sabido que los mercados nos han comprado poca deuda. Que el Banco Central Europeo (de nuevo Alemania en nuestro auxilio, que es la que manda en ese Banco) tuvo que ponerse a comprarla como loco, para que no pareciera que nadie quería nuestra deuda y cundiese el pánico.

Economía. Sin engaños. Tú en la oficina del banco. Nuestros dirigentes en los mercados. Todos temblando.