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jueves, 4 de abril de 2013

LA ECONOMÍA, EL CONSUMO Y EL FARY: Ay toro, torito...


Dicen que  los heridos por asta de toro en San Fermín suelen ser extranjeros –sobre todo norteamericanos- porque confunden el toro bravo español con los bueyes de los rodeos. Estos últimos topetea y da coces, pero el toro español cornea y mata.

Tal vez por eso, los que corren delante de los toros lo hacen con mayor confianza, confianza irreal, pensando que no ocurrirá nada, pero los que están alrededor saben que es cuestión de tiempo… Para que la bestia le alcance.

En economía podemos decir que el auténtico toro es el consumo interno. Ese término no es más que una manera técnica de llamar a lo que gastan los ciudadanos dentro del país, no lo que se exporta fuera.

Cuando ese consumo disminuye, el toro se vuelve bravo. Y entonces nos puede pillar, malherir y hasta matar; a nuestra economía, se entiende.

Ahora no paran de bombardearnos con el dato de las exportaciones, y nos dicen que van muy bien, lo cual es cierto, aunque hay que matizarlo mucho, tal y como haremos próximamente. Pero con ello podemos pensar que el toro ya no es bravo, sino un buey de rodeo. Y es un gran error.

- España exporta aproximadamente un cuarto de todo lo que produce. Lo cual quiere decir que tres cuartos se queda dentro del país para que lo compren los españoles.

- Por tanto, si los españoles dejan de comprar, por mucho que se exporte más, muchas empresas cerrarán, y más personas se irán al paro.

- No hay que olvidar además que España es un país de pymes y autónomos, que colocan los productos entre los ciudadanos.

- Así, la frutería de la esquina es poco probable que mande sus manzanas a Holanda. Y si los vecinos del barrio no se las compran, posiblemente tenga que echar a uno de los dos dependientes que tiene.

Pues el consumo interno, lo que compran los españoles, se ha vuelto un toro bravo que amenaza a nuestra economía, porque no para de bajar.

Ese hecho es fácilmente constatable y se veía venir, porque si el paro no para de aumentar (la gente no cobra sueldo y gasta menos), y si los que trabajan cobran cada vez menos (empleados privados y no digamos los funcionarios), entonces no hay mucho dinero que gastar, y la gente comprará menos manzanas en esa frutería.

Y mientras muchos se alegran de que crezcan las exportaciones, y yo con ellos, pueden llegar a olvidar que detrás del buey de esas exportaciones, viene el toro bravo del escaso consumo interno.
Que se lleven aquel toro del agua,
que se lleven aquel toro del río,
que se lleven aquel que hay en la sombra,
que se lleven aquel que hay escondido.
 

Pero aquel de la fuente que nadie lo toque,
que lo dejen tranquilo,
y no lo provoquen...

... Porque es el consumo interno. Y nos va a pillar; nos ha pillado.