ÚLTIMOS COMENTARIOS

martes, 14 de mayo de 2013

LA DEUDA (I): El Banco Central Europeo y las galletas de Miguelito


Ayer pude presenciar una escena típica de padre primerizo, pero no por ello menos enternecedora: Mi amigo Miguel tenía en brazos a su Miguelito, de apenas un año, mientras le miraba con cara absorta.

Por si yo había cometido el error de no darme cuenta de las enormes habilidades de su vástago, le dijo con voz cariñosa: "Miguelito, dale una galleta a papá". Sacó entonces el padre la galleta, se la puso en la mano al hijo, y esperó con ansiedad.

En ese momento, Miguelito le dio la galleta, no sin antes pegarle un mordisco. Su padre, entusiasmado, le estampó un sonoro beso al grito de: "Muy bien, Miguelito, muy bien".

El Banco Central Europeo, que se nutre del dinero de todos los europeos, no puede -teóricamente- ayudar a los estados miembros financiándole la deuda que acumulan. Pero claro, una cosa es lo que dice la ley y otra lo que se acaba haciendo...

Cada poco tiempo oímos que España acude a los mercados para conseguir dinero, pues tiene que financiar sus enormes gastos. El resultado casi siempre es el mismo últimamente: "Gran éxito de España a la hora de colocar su deuda, pues ha conseguido todo el dinero que  necesitaba para financiarse".

Pero no se dice tan fuerte que esa deuda española es comprada en buena medida por los bancos españoles, "animados" a ello por el propio Estado. Tampoco tiene que animarles tanto, porque el dinero que usan para la compra se lo da el Banco Central Europeo a un bajo interés, y pueden así invertirlo en comprar una deuda española que tiene un alto interés, ganando mucho dinero sólo con el pase.

De hecho, si cogemos febrero, sólo en ese mes 5.000 millones de euros de deuda española pasaron de estar en manos de inversores extranjeros a bancos españoles.

Por eso, si ya resulta doloroso que tengamos que acudir con tanta frecuencia a pedir dinero prestado para financiar muchos gastos a veces poco comprensibles, más aún es darse cuenta de que la confianza extranjera en nuestra deuda cae a medida que ésta crece y crece.

Además, podemos entender así por qué no hay dinero para financiar a esa pyme y a ese autónomo que conoces en tu barrio, y adónde va el dinero que presta el Banco Central Europeo a nuestros bancos: A la deuda del Estado.

Así que volvamos a Miguel (el Estado), a su Miguelito (los bancos), y a las galletas (el dinero del Banco Central Europeo):

Hoy hemos presenciado una escena, típica de estos tiempos de crisis, pero no por ello menos desoladora: El Estado ha animado a los bancos a pedir préstamos al Banco Central Europeo.

Por si habíamos cometido el error de no darnos cuenta de la importante misión que cumple el sistema financiero para solucionar la crisis, le ha dicho España: "Bancos, ayudad al Estado comprando su deuda". Les ha puesto entonces el dinero en la mano, proveniente del Banco Central Europeo, y ha esperado con ansiedad.

En ese momento, los bancos le han dado el dinero al Estado, comprando la deuda, no sin antes darle un mordisco: el Banco Central Europeo les ha dado el dinero con un tipo de interés del 0,5%, y ellos se lo dan al Estado al 4%, con lo que ganan un 3,5% con el pase.

El Estado, entusiasmado, ha alabado la función que cumple el sistema financiero. Porque hace que fluya el crédito... Al mismo Estado: "Muy bien, sistema financiero, muy bien"