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miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿DINERO PARA TODOS?: Ojalá que llueva café en el campo

Ayer pude presenciar una escena típica de padre primerizo, pero no por ello menos enternecedora: Mi amigo Miguel tenía en brazos a su Miguelito, de apenas un año, mientras le miraba con cara absorta.

Por si yo había cometido el error de no darme cuenta de las enormes habilidades de su vástago, le dijo con voz cariñosa: "Miguelito, dale una galleta a papá". Sacó entonces el padre la galleta, se la puso en la mano al hijo, y esperó con ansiedad.

En ese momento, Miguelito le dio la galleta, no sin antes pegarle un mordisco. Su padre, entusiasmado, le estampó un sonoro beso, al grito de: "Muy bien, Miguelito, muy bien".

El Banco Central Europeo, que se nutre del dinero de todos los europeos, no puede -teóricamente- ayudar a los estados miembros comprándole la deuda que han acumulado.

Pero claro, una cosa es lo que dice la ley y otra lo que se acaba haciendo. Porque si el dinero te lo dan los estados: ¿cómo resistir la presión de los dirigentes de esos estados para que des rienda suelta al dinero?

Y si además el canal por el que fluye está deseándolo...

Los bancos españoles tienen cogidos 100.000 millones de euros del Banco Central Europeo. Hoy ha tenido lugar un nuevo reparto, con disponibilidad de dinero ilimitada para los solicitantes. Y el Banco de España además ha estado animando a las entidades a acudir en masa a dicha entrega de dinero, para evitar que les pueda faltar.

Las razones nos suenan familiares: Para que así fluya el crédito a los ciudadanos y empresas. Pero ya es muy grande la sequía, después de tantos litros vertidos en las cañerías financieras, como para tener esperanzas en el riego.

¿Entonces? ¿Cuál es el motivo del interés del Estado en que los bancos acudan en masa, y con los bolsillos abiertos, al Banco Central Europeo? Pues que con ese dinero, los bancos comprarán la deuda del Estado.

Así que volvamos a Miguel (el Estado) y a su Miguelito (los bancos), y a las galletas (el dinero del Banco Central Europeo, es decir, de los europeos):

Hoy hemos presenciado una escena, típica de estos tiempos de crisis, pero no por ello menos desoladora: El Estado, por medio del Banco de España, ha animado a los bancos a pedir préstamos al Banco Central Europeo.

Por si habíamos cometido el error de no darnos cuenta de la importante misión que cumple el sistema financiero para solucionar la crisis, le ha dicho el Banco de España: "Bancos, ayudad al Estado comprando su deuda". Les ha puesto entonces el dinero en la mano, proveniente del Banco Central Europeo, y ha esperado con ansiedad.

En ese momento, los bancos le han dado el dinero al Estado, comprando la deuda, no sin antes darle un mordisco: el Banco Central Europeo les ha dado el dinero con un tipo de interés del 1%, y ellos se lo dan al Estado al 4%, con lo que ganan un 3% con el pase.

El Estado, entusiasmado, ha alabado la función que cumple el sistema financiero. Porque hace que fluya el crédito... Y refluya al mismo sitio: "Muy bien, sistema financiero, muy bien"

Y los demás cantando: Ojalá que llueva café en el campo... O sea, crédito.