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viernes, 3 de mayo de 2013

LO URGENTE E INMEDIATO PARA LA CRISIS: El vaquero que sabía demasiado


Francisco siempre fue una persona capaz, y sacó la carrera de veterinaria con nota. Por eso su padre, y todo el pueblo, estaban muy contentos cuando decidió volver a hacerse cargo de la vaquería.

Todos aguardaban con expectación las mejoras que se realizarían, y que su padre había compartido en el bar del pueblo antes incluso de que llegara el primogénito.

No era para menos, pues todos dependían de esa vaquería: El futuro del pueblo estaba ahora en manos de Francisco; pero eso se sentía más como un orgullo que como un riesgo.

Tras unas semanas de descanso en el expectante pueblo, Francisco se puso finalmente manos a la obra:

Comenzó haciendo una distribución distinta de espacios en la vaquería, que denotaban sus aptitudes por la arquitectura; carrera que finalmente descartó para hacerse experto en animales.

Tras un estudio pormenorizado, diseñó un nuevo sistema automático de ordeño; y su padre comprobó con asombro que lo que a él le llevaba toda una jornada, ahora se realizaría en menos de una hora.

Pero lo que más impacto produjo fue que se pintara la vaquería de verde, que por lo visto mejoraba el estrés de los rumiantes. Eso, y el suelo cubierto de corcho, eran el principal tema de conversación en el pueblo.

Y así fue pasando el tiempo, hasta que llegó la esperada inauguración.

Tras un paseo guiado por el interior, donde Francisco explicó con detalle a todo el pueblo las reformas y magníficas mejoras, fruto de la aplicación y estudio, se dirigieron a por los animales, sin quererse perder ninguno el funcionamiento de la nueva vaquería.

Llegaron todos emocionados al prado, y...

... Todas las vacas estaban muertas. ¡Francisco no les había dado de comer en todo ese tiempo!

P.D.: Las vacas se llamaban Autónoma, Pyme y Familia.