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jueves, 1 de diciembre de 2011

VAMOS A SALIR DE ÉSTA (III): Mc Gyver se viene a España

Puede que algunos de vosotros no conozcáis a un auténtico héroe de las series americanas de hace unos años: Mc Gyver.

Mc Gyver era un señor que, detenido por 50 enemigos –porque Mc Gyver se negaba a luchar contra tan pocos-, acababa encerrado en una cárcel de 2x1 metros.

Y cuando todo parecía perdido, usando los alambres del somier y la cañería del lavabo de su celda, se fabricaba una ametralladora semiautomática con la que no sólo se liberaba a sí mismo, sino a los 400 presos de la cárcel que estaban allí injustamente.

En España tenemos a nuestros propios Mc Gyvers. Desde Cristóbal Colón, que en busca de nuevas rutas comerciales, se “pasó un poco de largo” y llegó a un nuevo continente, hasta más recientemente Amancio Ortega, que pensando en nuevos clientes para sus batas de casa, acabó montando Zara a nivel mundial.

A Mc Gyver, Cristóbal Colón o Amancio Ortega, no se les elimina poniéndoles dificultades, de las que saldrán aún más crecidos, a ellos se les habría eliminado poniéndoles las cosas fáciles.

Si a cualquiera de los tres le hubiésemos dado la oportunidad de conseguir un buen puñado de dinero comprando cosas que luego multiplicaban fácil y rápidamente su valor, se hubiesen quedado en sus pueblos sin hacer nada.

La burbuja inmobiliaria nos ha hecho olvidar de lo que somos capaces. Ha sido la mejor manera de anular la verdadera capacidad que llevamos en las venas. Y esto es tan cierto como el hecho de que, cuando nadie daba un euro por nosotros cuando en Europa se crearon las dos velocidades, entramos en la primera.

Ya sabemos que el problema de nuestra economía es su estancamiento. Que este año creceremos un nulo 0,7%, y que el año que viene está previsto algo peor: el 0,3%. Así es imposible no sólo pagar nuestras deudas, sino crear empleo.

¿Pero cómo hacemos crecer nuestra economía? ¿Cómo provocar que entre dinero a nuestras empresas, a nuestras arcas públicas, a nuestras casas?:

- El consumo está no sólo estancado, sino retrocediendo un -0,1%: Nuestras fábricas y comercios no van a ver cómo sus productos son quitados de las estanterías por un público con los bolsillos vacíos.

- El gasto público no puede tirar de la demanda: todos los ojos están puestos, dentro y fuera de nuestro país, para que no aumentemos la deuda del Estado.

- La inversión de las empresas en comprar nuevos equipos, con los que producir más, también está en cifras negativas: Lo cual es lógico no sólo por el bajo consumo, sino porque ir a los bancos a pedir dinero es perder el tiempo (este año los préstamos a empresas han vuelto a bajar un 4,5%).

¿Qué podemos hacer entonces? ¿Encerrarnos y lamentarnos de nuestros males? ¿Ceder al pesimismo?

Hace unas semanas el consorcio español de empresas ferroviarias ganó el concurso para construir el tren de alta velocidad entre Medina y la Meca, en Arabia Saudí. Percibirán un total de 6.000 millones de euros. La lengua oficial allí es el árabe y el francés.

Se ha convocado ahora un concurso público en la India para construir un tren entre Bombai y Delhi. Más de 5.000 millones de euros. Se han presentado cuatro empresas españolas. Todos sabemos la gran ventaja que tendremos por los fuertes lazos que hay entre España y la India, de lengua, cultura y relaciones comerciales. Y también sabemos que lo vamos a ganar.

Sólo conseguiremos que nuestra economía vuelva a funcionar impulsando nuestras exportaciones, y las inversiones extranjeras en España. No hay que crearlo, hay que impulsarlo, porque ya existe.

No todo ha sido ladrillo, ni ahora todos nuestros esfuerzos deben quedarse en el mundo financiero: Así apagaremos el fuego de nuestra deuda, que hay que hacerlo, pero cuando se extingan las llamas nos quedaremos únicamente con una casa quemada.

Otros están construyendo desde hace tiempo un edificio nuevo, que será el que tire de nuestra economía; el que traiga dinero para el Estado, las empresas y los hogares.

Y Europa puede estar segura de que a pesar de la poca ayuda, sin créditos bancarios y sin Ministro de Exportación, estaremos de nuevo en la primera velocidad. Ahora que se quieren crear dos ligas en Europa. 

A Mc Gyver un poco de ayuda no le viene mal, pero saldrá delante de todas maneras…