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jueves, 8 de marzo de 2012

ECONOMÍA FINANCIERA IRREAL (y II): Cuando Bill Clinton se enredó en el despacho oval


En el despacho oval, en la época de Clinton, había colgado un letrero que decía "Es la economía, estúpido". Con ello, el Presidente quería no perder de vista que la economía era lo que al final le importaba a sus votantes; y la piedra de toque para ganar las elecciones.

Llevamos repitiendo por activa y por pasiva, por escrito, radio y televisión, en artículos y vosotros en los comentarios, que "es la economía real, estúpido", pero se ve que el letrero no es lo suficientemente grande para que algunos lo vean.

La economía meramente financiera ha hecho y hace mucho daño: La necesidad de obtener rápidos y elevados beneficios, que el mundo real no puede otorgar, no termina de dejarnos.

Por un lado, tenemos el mundo del trabajo cada día de sol a sol, de sembrar para recoger más adelante, de fabricar para vender recorriéndose todas las carreteras del país, y salir al extranjero para conseguir nuevos mercados.

Y por otro, el mundo de las finanzas apalancadas, derivadas y estructuradas, que hace ya mucho tiempo que se alejó del anterior; y pasó de estar a su servicio a funcionar por libre.

Pero el problema del mundo financiero es que se comporta como una tela de araña, que te engancha y no hay manera de salir. Y así, todo aquél que se arrima a ella corre el riesgo de quedar atrapado.

La red te atrae con su brillo, y te vas alejando del lenguaje de los tomates, la producción de piezas para coches, las habitaciones ocupadas en los hoteles; y del sueldo medio de las familias, el número de parados en los pueblos y el coste de la luz.

Te va atrapando la red con la necesidad de sanear los balances de las entidades bancarias, las operaciones de carry-trade con el Banco Central Europeo y los vaivenes de la prima de riesgo.

Y aunque lo que contiene la red es importante, te va ocultando el nexo con el mundo real: Comienzas a hablar de miles de millones de euros, cuando en la calle se pasa de usar billetes de 50 a los de 20, y luego de 5 euros; y eso los que los tienen.

Finalmente, dices sólo como coletilla la idea de que estás pendiente del mundo financiero como paso previo a arreglar la economía real. Pero tú y los que te rodean saben que ese paso no lo vas a dar, al menos en el corto o medio plazo.

Hay que tener cuidado con la red; para que no nos atrape. Y si eres un dirigente económico, como sabemos que son algunos de los que se pasean por este blog, te voy a poner dos ejemplos para que compruebes si has quedado atrapado y no te das cuenta:

1) Si estás contento porque hemos dado un golpe de efecto en Bruselas, diciendo que en vez de cumplir con el objetivo de déficit del 4,4% este año (es decir, que el Estado se va a gastar un 4,4% más de lo que ingresa) vamos a tener un 5,8%, porque somos un país soberano y nadie nos impone lo que hemos de gastar...

... Y no has caído en la cuenta de que ese mayor gasto hay que pagarlo, las familias y las empresas, con mayores recortes (posiblemente sociales) e impuestos en el futuro:

     ESTAS ATRAPADO EN LA RED.

2) Si te sientes alegre porque España va ganado prestigio en Europa, y la seriedad de sus medidas hace crecer nuestro peso en las decisiones importantes...

... Y no te has enterado de que el nuevo acuerdo de la Unión Europea con Marruecos ha dejado desprotegido al campo español y a miles de trabajadores; y que la flota pesquera española ha recibido su enésimo golpe con el amarre de los barcos en Cádiz por la mala negociación en Europa.

   ESTÁS ATRAPADO EN LA RED

Y a ver ahora quién te saca de ahí. Te recomiendo que salgas como puedas, y rápido. Porque si no sales te acabarán sacando. Como en Grecia. A fuego.