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viernes, 17 de febrero de 2012

SALDREMOS DE ÉSTA (y V): Tú eres lo primero


Volvía ayer por la noche de viaje, por una solitaria autovía. Solo. Casi sin cruzarme ningún coche o camión en más de trescientos kilómetros.

Gasolina a más de 1,40 euros el litro, obras inacabadas y radares, muchos radares. Obstáculos, pensaba yo, a los que a pesar de todo se empeñan en seguir la marcha. Sin ayuda. Y con obstáculos.

Decidí tomar la primera salida para un café. Y vi el cartel del siguiente pueblo: Santa Fe, Granada. Me pareció un lugar muy bueno para detenerme, y para los pensamientos que traía sobre el artículo de hoy.

El lugar exacto donde se libraba la guerra por la reconquista. 1492. Y de repente aparece un tipo menudo que quiere ver a la Reina. Que quiere traerse los productos de las Indias. Pero de una manera diferente: por una vía distinta.

Y mientras todos estaban inmersos en librar la batalla, la Reina dice que bien. Que vaya: que ellos siguen allí frente a Granada.

Tenemos dos opciones: o seguir con la batalla, quejándonos de su dureza, o buscar una vía distinta. Pero hemos de elegir: salir adelante o quedar atrapados entre la desolación y el pesimismo.

Porque razones para el pesimismo hay de sobra; palpables:

- Los comercios en cualquier calle principal de tu ciudad siguen cerrando al ritmo de uno cada veinte días.

- Tienes muchos familiares y conocidos en el paro, ya que el año pasado se destruyeron 570.000 puestos de trabajo.

- Si posees un negocio, ya sabes que el consumo familiar ha descendido un 1,1% en 2011. O lo que es lo mismo: la gente cada vez compra menos. Lógico, teniendo en cuenta el paro y la bajada de los sueldos.

- El consumo público ha caído un 3,6% por los recortes.

- La inversión de las empresas ha descendido un 6,2% nada menos. Es decir, que no quieren gastarse un duro en el futuro; porque no ven futuro.

¿Entonces? Ya sabes: o desolación, o vía distinta.

LAS INDIAS

Muchos caminos pueden indicarse para "salir de ésta", pero no hemos de perder la perspectiva de que estamos en una economía de guerra. Y en la guerra, el que queda rezagado no sobrevive. 

Sobrevivir, y salir adelante. Por los medios que se quiera, pero es tiempo de sobrevivir. Descubre tus Indias, porque las vas a necesitar. Y tienes que llegar a ellas.

COSAS A TENER EN CUENTA PARA LLEGAR A LAS INDIAS:

1) ESTÁS SOLO:

Ya hemos tenido un cambio de Gobierno y hasta se ha modificado la Constitución. Al final escuchamos lo que todos ya pensábamos: Nadie nos va a solucionar nuestros problemas en el corto plazo.

Como el largo plazo está muy lejos, y no se sabe cuándo llegará, todas las promesas se centran en él. Pero si lo esperas, te ahogarás en el mar; y no llegarás a las Indias.

2) QUÉJATE, MIENTRAS HACES ALGO

Ahora que todo el mundo se queja, y con razón, de “cómo están las cosas”, algunos se sumergen en el pesimismo y se quedan en esa queja, pero otros hacen lo que sospechas: mientras protestan, tratan de acaparar lo poco que queda.

Por tanto, ten una “queja activa”: acuérdate de la madre de los cuatro últimos presidentes del Gobierno (el otro falleció y el anterior está enfermo), mientras tratas de coger una oportunidad antes que el de enfrente.

3) GUARDA TODO LO QUE TENGAS, Y GASTA LO MENOS POSIBLE

No es que la crisis será larga, es que no veremos su fin en muchos años. Y desde luego olvídate del regreso a tiempos como los que hemos vivido hasta ahora.

Por tanto: acapara. Deja que otros ejerzan de patriotas de la economía gastando sin parar para reactivarla; incluso apláudeles cuando les den una medalla. Pero tú no dejes de pensar en el punto 1: estás solo, y cuando no te quede dinero no va a venir nadie a dártelo.

Cuenta tu seguridad en ceros en tu cuenta corriente. Todo lo demás no vale. Y decide si quieres cambiar esa seguridad por otra cosa.

4) ATORNÍLLATE A TU PUESTO DE TRABAJO

Ejercita sin piedad el punto 2, y quéjate como los demás de las lamentables circunstancias de tu trabajo. Pero incéndiate un poco menos que el que más lo hace, por si ese incendio te lleva a perder la perspectiva: si te quedas fuera del mercado laboral será difícil que entres.

Por tanto: llama de todo a tu jefe, y ejercítate con él como has hecho con los presidentes del Gobierno en el punto 2. Pero bajo ningún concepto dejes que se entere, a no ser que te haya echado, y en ese caso puedes grítale todo lo que quieras.

5) SI ESTÁS EN PARO, NO HAY REGLAS

Si estás entre los más de cinco millones de parados, no hay reglas. Te está permitido hacer lo posible, lo imposible, lo correcto y lo incorrecto por encontrar un puesto.

Ejerce la “queja activa” del punto 2, y quédate con el trabajo que surja antes de que lo haga otro. Luego si quieres lo puedes ayudar, pero consigue tú ese puesto.

Acuérdate también de la madre (o padres) del Comisario Europeo de Trabajo, que afirma que hemos de  acostumbrarnos a buscar un trabajo fuera de nuestro país. Lo cual significa que él no está haciendo absolutamente nada para solucionar lo que le compete y por lo que cobra.

Pero una vez hecho eso, y vista la actitud de los dirigentes encargados de apoyar el empleo, así como la reciente reforma laboral, trata de contactar con el familiar, amigo o conocido que está fuera de España y que te busque algo.

Una vez más: lo poco que haya quieres que sea para ti antes que para otro. Y si no lo haces ya, puede que luego sea tarde.

6) EL NEGOCIO ESTÁ EN EL EXTERIOR

Vista la evolución del consumo, y de la renta disponible de las familias, me temo que no tienes razón cuando piensas que la falta de ingresos de tu empresa es temporal.

Mucho ojo si tu negocio tiene una vía de agua por las pérdidas, sobre todo si esa vía es sangre que le quitas a los ingresos o patrimonio familiar. Recuerda el punto 1: cuando no puedas seguir siendo un héroe, te quedarás solo. Piensa desde ya en tu familia.

Aunque los países de nuestro entorno están igualmente en crisis, y compran cada vez menos fuera de sus fronteras, trata de ser uno de los que le venden. Porque aquí en España la gente opta y optará por el punto 3: acaparar y no gastar.

Y lo que tienes más a mano es dar cualquier tipo de producto o servicio a los extranjeros que nos visitan.

NUESTRAS INDIAS: EL TURISMO

Como, a pesar de los fáciles consejos de dirigentes que no hacen su trabajo, no te quieres ir de tu país y abandonar tus raíces, no olvides que no todo en España está en crisis. Hay dos sectores que no paran de crecer, y están mejor que nunca: el lujo y el turismo.

Producir Rolex o Bentleys no está al alcance de todos, pero podemos centrarnos en el turismo: En España sus ingresos han crecido un 8% en 2011, y tal vez puedas apuntarte a ese crecimiento.

Si tienes tiempo y dinero para formarte en algo, no olvides que lo mejor es aprender inglés, o alemán. Aunque sea para balbucearlo. Y serás mejor que ese que compite contigo para un puesto de trabajo y con su negocio.

Y mientras se discute cómo arreglar el país, y nos acordamos de los familiares de nuestros dirigentes, si consigues aprender algo de inglés y dar algún servicio a esos extranjeros despistados que pasan cada día por tu acera, serás diferente.

Como diferente era Cristóbal Colón. Cuando salió de Santa Fe. Hacia el lado contrario de donde iba todo el mundo.

Y salió adelante…