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miércoles, 28 de noviembre de 2012

RESPONSABILIDAD: Con perspectiva hay que ensuciarse


El blog

Ahora que el blog ha sobrepasado el millón de visitas, tiene una buena presencia en medios de comunicación y hacen uso asiduo de él algunos de nuestros políticos, nos suelen preguntar: ¿Qué intenciones tiene todo esto?

Podría ser una intención política, si no fuera porque hemos rechazado los lazos que nos han echado desde diversos grupos y movimientos; o tal vez económica, aunque no lo parece desde el momento en que optamos por la debilidad del ciudadano frente a la fortaleza de algunos estamentos.

La perspectiva

Siempre es bueno, en toda actividad y situación en la vida, levantar la mirada y tratar de otear el horizonte, el más allá: el futuro.

Pero no se trata solamente de intuir ese tiempo venidero, y prepararnos tal vez para afrontarlo en mejores condiciones. Por tanto no es lo esencial para nosotros intentar tocar ese futuro y prevenir –ahora que estamos en esta crisis– las consecuencias negativas.

Podríamos estar contentos porque una señora que vino a vernos a Madrid evitó hacer aquella inversión en un negocio que le propuso un amigo, y que hubiese llevado a la ruina sus pocos ahorros; o tal vez porque será difícil que a los lectores les enganchen ahora en productos bancarios que, bien lo sabemos, son tantas veces interesados.

Responsabilidad sucia

Pero todo eso, aun siendo muy importante, no oculta lo que nos mueve: No queremos el día de mañana tener que bajar la mirada cuando nuestros hijos o nietos nos digan "papá, abuelo, ¿tú qué hacías cuando pasaba todo aquéllo?"

Ya sabemos que la responsabilidad es algo pasado de moda en nuestros días, pero tal vez algunos piensen distinto cuando dentro de unos años miren su vida con la perspectiva de quien tiene casi todo su tiempo detrás, y poco por delante.

Será entonces cuando nosotros podremos decir: Allí estábamos contra corriente, no éramos marcianos -como apuntábamos el lunes- sino personas con los pies en la tierra. Esa tierra que mancha y ensucia. Tratando de sacar adelante a los nuestros, lo de todos.

Por eso, tras este escaso tiempo, seguimos al pie del cañón, y permaneceremos con nuevas fuerzas, nuevas propuestas, que esperamos de los que aquí se reúnen.

Porque hoy toca mancharse y ensuciarse. Que el mañana no nos pille limpios. De humanidad.