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miércoles, 27 de marzo de 2013

¿ESTÁN SEGUROS NUESTROS DEPÓSITOS?: La cabra tira al monte


ANTE VUESTRAS PREGUNTAS, VOLVEMOS A PUBLICAR EL ARTÍCULO REFERENTE A
QUÉ GARANTIZA NUESTROS DEPÓSITOS

El Presidente del Eurogrupo no descarta ahora extender la solución de Chipre a otros países.
Por tanto se podrá quitar dinero de los depósitos de más de 100.000 euros.
Para los menores, su garantía es lo que explicamos ya entonces.

Hace un año, cuando salió este artículo y avisamos de lo que se venía encima, parecía impensable.
Ahora por desgracia se están cumpliendo las previsiones.

Hay pocas expresiones con tanto contenido como precisión, y lenguaje pegado a tierra, como ésa de: "La cabra siempre tira al monte".

La dice el afable, cuando ve que la persona en quien confiaba le ha engañado por segunda vez; el policía que comprueba cómo reincide el delincuente que ha salido a la calle por supuesta buena conducta; o la pareja que se casó con alguien a quien pretendía cambiar.

Cuando aún la banca no se ha recuperado de los excesos pasados, que le llevaron a dudosas inversiones millonarias.

Cuando aún se empeña en culpar de su agujero solamente a los que se metieron en pisos que no debían, pero que recibieron dinero en exceso por los que ahora les culpan.

Cuando aún el sistema bancario no ha limpiado esos montajes artificiales, por los que construyó productos financieros apoyados en el aire y en el humo.

Y…

Después de los miles de millones de euros públicos destinados al saneamiento de los bancos y cajas, sin haberlos si quiera limpiado un poco.

Después de haber construido el Estado algo tan artificial como el FROB (Fondo de Reordenación Ordenada Bancaria), que lo único que ha hecho es prestar dinero a la banca, para ahora no saber qué pasará con él.

Después de que los bancos hayan tomado prestados 300.000 millones de euros del Banco Central Europeo, o lo que es lo mismo: 300.000.000.000 euros, o aún más claro: 50.000.000.000.000 pesetas, a un exíguo 1%, para tapar sus agujeros y los de la deuda del Estado, y depositar el resto en el mismo BCE por si lo necesitan más adelante.

Ahora…La cabra vuelve a tirar al monte

PASO 1:

El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), es el dinero que se guardaba cada vez que metemos dinero en el banco, a razón de 2 euros por cada 1.000.

El objetivo de ese Fondo es que si un banco quiebra, los que tengan dinero en él puedan recuperarlo, con un límite de 100.000 euros por persona: Esto era lo que todos presuponíamos cuando nos decían que “nuestro dinero estaba garantizado”: porque lo garantizaba el dinero del FGD.

PASO 2:

El año pasado se decide cambiar las reglas, y que el Fondo de Garantía de Depósitos se use para tapar los agujeros de las cajas y bancos.

El motivo es que el Estado tiene una deuda tan alta, que no puede permitirse ayudar a los bancos. Por ello, se echa mano de este Fondo que garantizaba nuestro dinero. Pero la mano se les va, tanto que se ha consumido todo el dinero.

De facto, por tanto, nuestro dinero en los bancos no tiene ya garantía: Sólo hay la promesa de que si alguno quiebra nos lo devolverán.

PASO  3:

Ante esta situación de vaciamiento del Fondo, se idean diversas fórmulas:

a) Que en vez de entregar al Fondo 2 euros de cada 1.000 depositados en cuentas, sean 3 de cada 1.000.

Los bancos se niegan, pues supondría cobrar más comisiones al público (cosa ya difícil), o destinar parte de sus beneficios a ese Fondo, pero eso afectaría al bolsillo de directivos y accionistas.

b) Crear nuevas fórmulas artificiales como las realizadas en el pasado.

Y aquí es cuando la cabra tira al monte… Al monte de los castillos en el aire, con nombre bonito, pero totalmente ficticios:

Se decide que el Fondo de Garantía de Depósitos, que no tiene ya dinero porque se ha gastado en tapar el agujero de la banca, tenga ahora papeles de préstamo de esa misma banca: El FGD poseerá, por tanto, papeles en vez de dinero.

Por tanto: ¿Qué pasaría si un banco quiebra y tienes tu dinero en él?

Pues que el Fondo de Garantía de Depósitos tendría unos papeles que dicen que un banco le ha prestado dinero para devolverte lo que tienes depositado.

Observemos la diferencia entre decir:

- Toma tu dinero de vuelta, que lo cojo de este depósito.

A decirte:

- Aquí hay unos papeles que dicen que un banco tiene dinero para poder devolverte lo que te debemos.

La cabra siempre tira al monte… Llevándose el dinero.


martes, 26 de marzo de 2013

CAPERUCITA AHORRADORA Y EL LOBO BANCARIO: El cuento de nunca acabar


Caperucita Ahorradora era una niña buena y diligente. Por eso su madre le confió sus ahorros para que se los llevase a la abuelita, y que los guardase en su colchón.


Sin embargo, le advirtió antes de marchar que tuviese cuidado con el Lobo Bancario, ya que el cazador se había ido de la zona y no cuidaba de mantenerlo alejado.

Salió Caperucita con diligencia y sin entretenerse en el camino, a pesar de que encontró bellas flores con una gran rentabilidad, y magnífícos y apetitosos sellos.

Al cabo de un rato, entró con gran alegría en casa de la abuelita, que le dio un abrazo nada más verla:

- Qué alegría, Caperucita, de verte por aquí. ¿Pero qué me has traído?

- Abuelita, son los ahorros de mi mamá; para que se los guardes en un lugar seguro.

- Muy bien Caperucita, déjamelos para que te los guarde.

- Pero abuelita, qué tipos de interés más altos tienes.

- Claro, Caperucita, son para darte una mayor remuneración.

- Abuelita, que plazo más largo tienes.

- Nietecita mía, así podrás conseguir más dinero por los ahorros durante ese tiempo.

- Y abuelita, qué riesgo más grande tienes.

- Qué va, querida Caperucita, es que no entiendes bien de esos temas.

- ¿Y por qué tienes una letra tan pequeña?

- No te preocupes, son cosas sin importancia. Anda, ven, a mi corral.

- ¿Qué corral, abuelita?

- No seas desconfiada, Caperucita: es un corralito muy bueno para todos, que he construido para tomarnos parte de tu cestita.

- Pero abuelita, si la cestita es para ahorrarla, no para que te la comas.

Y entonces, el lobo Bancario se abalanzó sobre la pobre Caperucita Ahorradora y la empujó para meterla en el corralito.

- ¡Socorro! ¡Socorro! ¡Que alguien proteja mis ahorros! –gritaba desconsolada–.

Y tuvo la suerte de que había por allí cerca un hortelano que estaba recogiendo coles de Bruselas. Al oír gritar a Caperucita salió corriendo en busca del cazador, al que encontró durmiendo encima de un guindo.

Los dos se fueron corriendo entonces para casa de la abuelita, donde el lobo Bancario trataba de meter en el corralito a la pobre niña.

El cazador sacó su arco, y apuntando con precisión le disparó una flecha a Caperucita Ahorradora, que por el impacto soltó la cestita.

Fue así como los ahorros fueron repartidos entre el cazador, el hortelano y el lobo, que se fueron dejando allí a la pobre Caperucita.

Y colorín colorado, el sistema financiero ha funcionado.


lunes, 25 de marzo de 2013

AL CENTRO COMERCIAL... Irás y no volverás


El sábado aproveché para ir de compras al centro comercial, aún a riesgo de que alguno de los dependientes me diese un abrazo si me decidía finalmente por cualquier adquisición.

En mi ciudad, como supongo en casi todas ahora, proliferan esos inmensos lugares ultramodernos y automatizados preparados para captar el poco dinero que nos queda disponible a los ciudadanos.

Tras entrar en el luminoso y hasta lujoso parking, dejé el coche en una de las miniplazas que lo componen, y donde apenas cabe una moto para así acumular más vehículos. Me dirigí entonces a las escaleras automáticas para ver si caía en alguna tentación.

Después de más de una hora deambulando y percatándome de la cantidad de cosas que podría comprarme si tuviese el dinero, regresé escaleras automáticas abajo a recoger mi estrechamente aparcado vehículo.

Tuve que subir de nuevo por haberme equivocado de rampa, y bajar esta vez por una distinta. Pero no, no me había equivocado: el parking estaba cerrado.

Ante mi sorpresa por ser sólo las seis de la tarde, me dirigí al mostrador de información con bastante urgencia, pues me esperaban al otro lado de la ciudad.

- Oiga, que tengo que sacar mi coche porque tengo prisa, y el parking está cerrado.

- Ya lo sabemos, señor.

- Hombre, supongo que sí, porque lo han cerrado ustedes…

- Así es, y lo abriremos en cinco días tal vez.

- ¿¡Cinco días tal vez!? ¡Pero si tengo que llevármelo ahora mismo!

- Le entendemos perfectamente, señor, pero no va a ser posible.

- ¿Pero me puede usted decir por qué puñetas no puedo llevarme mi coche?

- Es que la cámara de entrada ha localizado varios vehículos robados.

- Vamos a ver, me parece estupendo, pero el mío no lo es, y si quiere se lo pruebo…

- Comprendo señor, pero hemos decidido retener todos los vehículos hasta próxima orden. Además, cuando se abra el parking tendrán que pagar una tasa.

- ¿¡Cómo!? ¿Una tasa?

- Sí, señor, para correr con los gastos de localización de esos vehículos robados y también para el mantenimiento del centro comercial.

- Escúcheme: Ese coche es de mi propiedad, y me lo voy a llevar ahora mismo.

- Pues no va a poder, señor, porque el parking está cerrado, y como siga hablando en ese tono llamaré a la policía para que lo detenga.

- A ver, que ya me he hartado, llame a su jefe inmediatamente.

- No va a ser posible, señor, está en Bruselas.

El centro comercial se llamaba Chipre…


viernes, 22 de marzo de 2013

POMPAS DE JABÓN Y POCA LIMPIEZA: Chipre y España


Durante ya demasiados años nos han estado hablando de la burbuja inmobiliaria. Dicha burbuja ha supuesto además un estigma general, incluso para aquellos que no hicieron pompas.

"El ladrillo", "la culpa es del ladrillo", sufrimos "la burbuja inmobiliaria", vivimos las consecuencias de la "crisis inmobiliaria", han sido expresiones que nos han lanzado continuamente.

Sin embargo, muchos no han caído en la cuenta de que el problema de la "burbuja inmobiliaria" no es sólo la segunda parte -inmobiliaria- sino la primera -burbuja-.

Burbujas han habido muchas en la historia, aunque tal vez nunca tan seguidas como hasta ahora. Y Chipre nos revela la última: la burbuja de los bonos de deuda pública.

Lo explicaremos:

- Imagínate que tienes 1.000 euros y quieres invertirlos.

- Puedes comprar bonos del Estado alemán que te dan un 0,5% de interés, o bonos griegos con un 10%.

- Un bono es un papel que le compramos a un Estado (pongamos que por 1.000 euros) y que nos da derecho a un tipo de interés cada año; y a recuperar los 1.000 euros cuando finalice el plazo del bono.

- Como Grecia formaba parte del euro, se suponía que al final del plazo de sus bonos siempre pagaría el dinero que debía, pues toda Europa respaldaba sus deudas en caso de dificultad.

- Por tanto, decides comprar bonos griegos y no alemanes, pues te dan un 10% de interés frente al 0,5%.

- Pasas unos años ganado un dineral, pero de repente quiebra Grecia, y para tu sorpresa Europa no respalda esos bonos, sino que decide que valgan la mitad.

Hagamos un cálculo sencillo:

- Pagaste 1.000 euros por tu bono griego, y al 10% ganaste cada año 100 euros. Si fueron 2 años, has ganado 200 euros.

- Pero si ahora los bonos griegos valen la mitad de los 1.000 euros, has perdido 500 euros.

- Por tanto, ganas 200 euros con el interés pero pierdes 500 al valer tu bono la mitad, y tus pérdidas totales son 300 euros.

¿Y qué ha pasado en Chipre? ¿Cuál ha sido su burbuja?

- Chipre tenía un sistema bancario inmenso, más grande que el español, que ya es decir.

- Así como los bancos españoles invirtieron mucho en ladrillo, los chipriotas lo hicieron en bonos griegos.

- Para hacernos una idea: Tenían en bonos griegos 28.000 millones de euros, más de vez y media lo que produce todo Chipre en un año.

- Si tus 1.000 euros se redujeron a la mitad, imagínate lo que supone que todos esos millones se reduzcan a la mitad.

Por tanto, al quebrar Grecia, estalló la burbuja de los bonos griegos (como estalló la burbuja del ladrillo en España), y con ello quiebran también los bancos de Chipre.

Y las preguntas son las mismas que nos hacemos en nuestro país:

- ¿Cómo se permitió que hubiera tanto ladrillo (tantos bonos griegos)?

- ¿Por qué nadie controló el ladrillo (bonos griegos)?

- ¿Cómo se dejó que la banca se llenase de ladrillo (bonos griegos)?

Y la pregunta fundamental:

- ¿Por qué tienen que pagar los ciudadanos que no han comprado esos bonos griegos los platos rotos de la fiesta bancaria?

Al final ya sabemos lo que pasa en Europa, en España:

Hay fiesta en el ático, y cuando se les va de las manos, llaman a los de abajo para que limpien.

Y eso en Chipre. En España.


jueves, 21 de marzo de 2013

LA REALIDAD ECONÓMICA: ¿Luisito tiene un plan?


- Papá, este trimestre creo que aprobaré todas menos una.

España hizo una previsión de una caída de su economía del 0,5%.

- Pues la verdad, no sé qué decirte, Luisito, porque tus profesores me han dicho que como sigas así vas a suspender tres.

Bruselas estimó que caeríamos un 1,4%, y el Fondo Monetario Internacional un 1,5%:
El triple que nuestra previsión.

- Bah, es que me tienen manía, pero te digo que de una no paso.

- ¿Y cómo lo vas a hacer? Porque el trimestre pasado te cayeron unas cuantas…

- Pues mira, en vez de salir todos los días y gastar, voy a hacerme un horario y trataré de cumplirlo…

La deuda española está creciendo a razón de 400 millones de euros diarios.
Ha alcanzado ya casi el 90% de todo lo que produce el país en un año.
En breve llegaremos al 100%: La mayor deuda desde 1910.

… Además voy a centrarme en lo importante y dejarme de distracciones…

En enero y febrero de 2013 el paro se ha incrementado en 200.000 personas.

… Y luego…

- Vamos a ver, Luisito, el año pasado te cayeron unas cuantas, y me contaste esta misma historia: ¿Me quieres decir qué estás haciendo ahora mismo para que no te suspendan más?

- Papa, tú no sabes de esto: Lo importante no es el plan, sino el esfuerzo que estoy realizando.

Presidente del Gobierno de España: “Lo importante no son las previsiones, sino seguir adoptando reformas y medidas para el crecimiento”

- Pues me parece a mí que así tú no apruebas...

- Bueno, papá, tengo una solución.

- A ver dime.

- A partir de ahora diré que voy a suspender tres en vez de una, y así seguro que no me equivoco.

España se comprometió a que su economía iba a caer un 0,5% en 2013.
Después de tres meses, España acaba de cambiar su previsión, y dice que caerá un 1,5%

- Luisito: ¿Ése es tu plan?


miércoles, 20 de marzo de 2013

TÚ ERES LO QUE MERECE LA PENA: Dos lectores de Chipre


Querido senor Arroyo:

Escribo en Nicosia en Chipre. Leyendo su blog desde un ano hace.

Me gusta habla a personas no saben economia y palabras fáciles para comprender.

Meses hace escribio articulos diciendo cuidado donde tener el dinero y quedar tranquilos, y acuerdo mucho artículo dijo corralito.

Ese dia fui a mi esposa y sacar dinero de el banco, aunque teniamos miedo de puedan robar, pero sobre todo decidimos porque no fiamos.

Nuestros vecinos decian somos miedosos y decian no sentido porque ya Union Europea. Sr Arroyo mi esposa traduzco usted escribe y me dijo ella miedo perder el dinero en banco.

Ahora los vecinos enfadados y dicen maldita ellos no hicieron mismo nosotros.

Queremos decir mi esposa y yo muchas gracias nosotros tenemos el dinero ahora, mucho trabajo para nosotros.

Leemos todos dias y queremos mucho el blog. Gracias hasta siempre.

Gracias a vosotros.
El blog existe por personas como tu esposa y tú,
que hacéis que sigamos adelante con este esfuerzo.
Es nuestro granito de arena, del que nos sentimos orgullosos.
Muchas gracias a todos.


martes, 19 de marzo de 2013

UN GRAN PARTIDO EUROPEO: ¡Que corra Lito!


Las autoridades financieras europeas y españolas están presionando para que se difunda la idea de un sistema financiero sólido, de tal forma que los ciudadanos sigan confiando en las directrices que se imparten a pesar de lo acaecido en Chipre.

Se trata de evitar que la crisis se contagie a países como España o Italia, y se acentúe aún más la diferencia con las naciones del norte como Alemania u Holanda.

Nosotros queremos sumarnos a esas buenas intenciones, y por ello hoy no publicaremos ninguna explicación de los hechos que están sucediendo. Preferimos fomentar el espíritu europeo con la narración del interesante final del partido amistoso que enfrentó ayer precisamente a Italia y Holanda.

Ésta es la narración de los últimos  minutos, justo cuando el fuerte equipo del norte acorralaba a unos sureños que trataban de salvarse:

Cuando estamos ya en la parte final, por Italia se dispone a sacar Di Nero, el jugador más interesante en estos momentos.

Sin embargo, el equipo holandés presiona y hace que corra Lito, su mejor defensa para combatir movimientos inconvenientes.

No se arrugan los sureños, que suben a uno de sus delanteros por una de las calles que ha dejado libre el otro equipo. Sortea el jugador italiano al holandés Van Kero, y tras el regate busca Jero sacando todo lo que tiene dentro con rapidez.

Pero con una fea jugada, Van Kero agarra de mala manera al italiano Vi Yetes, en una clara muestra de impotencia por las importantes pérdidas que están sufriendo.

El juego del sur lo acapara Di Visas, que sale con todo de su área, ante la desesperación de los del norte, que para defenderse mejor se organizan en el terreno con Trolles, pero a pesar de todo no pueden evitar las fugas.

Cuando encaramos la recta final, los italianos tratan de aguantar la presión que ejercen los holandeses, y para ello adelantan el cambio de Vi Yetes por los fuertes dolares que tiene en la pierna.

Se pita ya el final del partido, con un empate. Los del sur están muy enfadados con el árbitro griego Econn Omias por la extrema debilidad con la que se ha comportado, aunque hay que decir que ha tenido poco apoyo por parte de los del norte, que advierten por medio de su capitán Van Kero que están acelerando la recuperación del veterano Peset a ver si viene antes de lo previsto.

Éste artículo se publicó el 15 de junio del 2.012
Por desgracia las previsiones se están cumpliendo


lunes, 18 de marzo de 2013

YO CORRO, TÚ CORRES, ÉL CORRALITO: ¿Estás tranquilo?


A lo largo de este año y medio de existencia del blog, tal vez los momentos menos agradables han sido aquéllos en que nos hemos visto obligados a hacer un alto en nuestras explicaciones para advertir de ciertos peligros.

Se trata de luces rojas que hemos debido poner sobre situaciones más o menos comprensibles para el público en general, pero que conllevan graves consecuencias para unos ciudadanos que en todo momento permanecen en el centro de nuestro blog.

Lógicamente, ello ha conllevado discusiones a veces acaloradas en medios de comunicación con aquéllos que veían esos peligros no sólo inexistentes, sino que han llegado a acusarnos de crear alarma innecesaria por el mero hecho de mencionarlos.

Aparte dejamos otro tipo de presiones que han tratado de que no optáramos por los ciudadanos a la hora de situar el centro de nuestro discurso, sino de sistemas financieros o económicos que supuestamente serían los que cuidan de la estabilidad de las personas.

Dado que hemos realizado nuestra labor con dos gobiernos diferentes, no somos sospechosos de parcialidad política precisamente. Simplemente nos hemos limitado a señalar los hechos aquí, y en privado para todos aquéllos que me lo habéis solicitado.

Uno de los temas que más intranquilidad ha suscitado entre los lectores durante este tiempo ha sido el peligro que pueden correr los ahorros, para los que tienen la suerte de poseerlos. Intranquilidad tanto por los productos financieros que les han ofrecido, como por la seguridad de los bancos donde tienen guardado ese dinero.

En varios artículos hemos comentado que lo importante es quedarse tranquilo, cada uno, con el lugar donde tiene su dinero:

- Lo tienes todo en un banco: ¿Estás tranquilo?

- Lo guardas en varios bancos: ¿Estás tranquilo?

- Lo escondes en otro lugar: ¿Estás tranquilo?


Aquí es donde han surgido las discusiones -acaloradas normalmente- con diversos expertos en medios de comunicación, y las presiones:

- Jesús, estás alarmando a la gente sin necesidad: ¡El dinero en el banco está totalmente seguro!

- Parece mentira que digas esas cosas, cuando en el Unión Europea todos saben que el sistema protege el dinero depositado en los bancos.

- La gente puede estar tranquila, porque pase lo que pase hasta 100.000 euros están asegurados en todas las cuenta que tenga la gente. ¡Y debes decirlo así, Jesús! 

Tampoco nos han dolido prendas a la hora de hablar de posibles corralitos, incluso en medios de comunicación internacionales, como bien puede verse en cualquier buscador de internet.

Ello fue considerado por muchos como un ataque gratuito y tendencioso a nuestro sólido sistema financiero y bancario, y el punto álgido de las presiones que hemos sufrido.

Pues bien, ahora expondremos los hechos acaecidos este fin de semana en Chipre, país de la Unión Europea, para que cada cual juzgue y se pregunte de nuevo lo que ha de hacer con su dinero.

Nosotros no dejaremos nunca de responder a unos ciudadanos que pueden ser poco expertos, pero no tontos, y que dudan cuando se pasa de decir que "esto" no puede suceder nunca en la Unión Europea, a decir que "esto" puede suceder en la Unión Europea pero no en España.

¿Por qué no puede suceder en España? ¿Quién nos lo asegura? ¿Estarían dispuestos los que lo afirman a compensarnos con su patrimonio personal en caso de que nos fiásemos de sus palabras y luego sí sucediese? 

Estos son los hechos:

- Chipre, país de la Unión Europea, tiene una grave crisis económica y financiera.

- Europa ha decidido rescatarlo, pero a cambio de que sus ciudadanos corran en buena medida con la factura.

- Para asegurarse que los chipriotas pagan, se ha optado por el medio más rápido: Coger parte del dinero que tienen depositado en los bancos.

- A los que tengan menos de 100.000 euros en una cuenta, se les quitará el 6,75%; a los que posean más de esa cantidad, el 9,99% de lo que acumulen.

- Para asegurarse de que la gente no se lleva el dinero antes de que les cobren esa cantidad, se ha hecho un corralito: Se ha bloqueado parte de las cuentas aprovechando que es fin de semana y el lunes fiesta en Chipre.

- Los chipriotas que han confiado en los muchos mensajes tranquilizadores de la Unión Europea, y tantos expertos, acerca del dinero que tienen en los bancos, verán cómo esa confianza se ha llevado parte de sus ahorros.

- Los chipriotas que hayan dedicido tener sus ahorros en otros lugares, no se verán afectados por la medida, porque la Unión Europea se ha centrado en las cuentas bancarias, donde tiene fácil bloquear el dinero existente.

Y ahora de nuevo volvemos a formular las mismas preguntas:

- Tienes todo tu dinero en el banco: ¿Estás tranquilo?

- Tienes tu dinero en otros lugares: ¿Estás tranquilo? 

Antes sabías que el dinero en el banco nadie te lo podía quitar, porque éramos parte de la Unión Europea.

Ahora resulta que el dinero en el banco nadie te lo puede quitar, porque a unos países de la Unión Europea se lo quitan pero a otros no.

Y seguro que nosotros somos de los que no nos quitan el dinero.

Seguro.


viernes, 15 de marzo de 2013

LOS PRECIOS SON LA LECHE, Y LA GASOLINA


Un vaquero tenía 10 vacas que le producían 100 litros de leche al día. Como el pueblo donde vivía era pequeño, conseguía abastecer a todos, a un precio de 1 euros el litro.

Un empresario tenía una gasolinera con una capacidad de 1000 litros de gasolina al día. Como el pueblo donde vivía era pequeño, conseguía abastecer a todos, a un precio de 1,4 euros el litro.

Pero llegó la crisis, y como venía menos gente a comprar leche, el vaquero tuvo que bajar el precio a 0,75 euros el litro. De esa forma, conseguía vender toda la producción de 100 litros, aunque ganase menos.

Pero llegó la crisis, y como venía menos gente a comprar gasolina, el empresario subió el precio a 1,48 euros el litro. De esa forma, ganaba el mismo dinero que antes, aunque vendiera menos gasolina.

El gasolinero no tuvo miedo de subir el precio, porque no tenía casi competencia de otros empresarios, y además, solían ponerse de acuerdo entre todos a la hora de fijar los precios.

De esta forma, no se hacían competencia, y a pesar del descenso en el consumo de gasolina, no se veían forzados a bajar los precios.

Hasta que un día, el gobierno se enfadó y los mandó llamar:

- Vamos a ver: ¿Cómo podéis subir los precios ahora que hay menos consumo?

- Cierto, tiene toda la razón, respondieron los gasolineros.

- ¿No os dais cuenta de que la gasolina es un bien necesario y que con vuestra actitud castigáis toda la economía?

- Puede que tengas razón, no dejaron de apuntar.

- ¿Entonces?, replicó indignado el dirigente.

- A ver, señor -comenzó el más mayor de los gasolineros-, ¿cuánto ha subido la gasolina en este año de 2013?

- Pues nada menos que de 1,40 a 1,48 euros de media.

- Vaya, es mucho, ¿verdad?

- ¡Por supuesto! ¡Estáis explotando a la gente!

- Y una última cosa: ¿No es cierto que 76 céntimos de esos 1,48 euros son impuestos?

- Bueno, os dejo que tengo una conferencia...


jueves, 14 de marzo de 2013

MEJORANDO LA ECONOMÍA: Acertar el país


Si a cualquier persona que nos cruzamos le preguntamos en qué calle estamos, nos reponderá que en la calle... O en la avenida...

Si conseguimos retenerla un poco más y le pedimos que nos diga qué ha visto en esa calle, puede decirnos que mucha gente buscando locales donde poner sus negocios, o tal vez hojas de papel de empresas buscando gente para contratar; pero es poco probable.

Tal vez nos diga más bien que ha visto que algunos comercios han cerrado desde la última vez que pasó por allí, o que ha visto hojas de papel de personas ofreciéndose a trabajar de manera barata.

De igual modo, si nos cruzamos con un dirigente económico y le preguntamos qué medidas hay que adoptar para mejorar nuestra economía, puede que nos diga que lo mejor es facilitar que se creen nuevos negocios, o hacer que se contrate a más gente.

Pero si ese dirigente pisa la calle, más bien nos dirá que hay que evitar que los negocios existentes sigan cerrando, o evitar que se siga echando gente a la calle.

Y el matiz es importante. Porque si ese dirigente no pisa la calle, puede que piense que vivimos en un país distinto, donde hay que hacer medidas de retoque o de reanimación.

Pero si no queremos acabar como el paciente que dijimos ayer, hay que tomar medidas de shock, inmediatas. Teniendo en cuenta que no podemos seguir así.

Ni los que tienen negocios, ni los que quieren crearlos. Los que tienen trabajo o los que lo están buscando.

Porque si los negocios están muriendo, si se crea uno nuevo, morirá como los anteriores.

Y si se está echando a gente, nadie encontrará un sitio donde trabajar.

Si una casa está ardiendo, no hacen falta sólo ayudas para comprar extintores, necesitamos que se acabe con las causas del fuego.


miércoles, 13 de marzo de 2013

ANESTESIA, GASAS, TIJERAS... ¿Para nuestra economía?


- Colegas cirujanos y personal sanitario, os he querido reunir antes de la operación para concienciaros de la difícil intervención que tenemos por delante.

La vida del paciente depende de nosotros, así que os pido la máxima concentración y esfuerzo.

- Oiga…

Por favor, no es el momento para apreciaciones. Pasemos todos a la sala.

(…)

Bien, preparad la anestesia y la bandeja con el material.

- Oiga…

Por favor, no me interrumpa ahora. Intentemos estabilizar al paciente.

- Es que…

Vamos a ver, enfermera. ¿Quiere dejar de interrumpirme? ¿Qué es lo que quiere?

- En fin, cirujano… Es que… El paciente murió hace dos horas.

Ya hemos dicho en nuestros artículos anteriores que si queremos que la economía se mueva, y crezca creando por tanto empleo, es necesario no sólo facilitar dinero a los bancos.

Hemos insistido en que es primordial que ese dinero llegue a la economía real en forma de crédito para pymes y autónomos, que son los verdaderos creadores de empleo en España.

Pero además, tiene que llegar a tiempo, lo cual en nuestra situación es decir ya. Porque todos somos conscientes del número de empresas y comercios que cierran cada día delante de nuestras miradas atónitas por las calles.

Esas calles que tantas veces parecen no recorrer los que nos dirigen.

Hemos reformado el sistema financiero (una, dos, tres, cuatro veces), estamos intentando solventar el problema del gran gasto del Estado (con escaso éxito en lo referente a gastos políticos), y todo con vistas a que en un futuro nuestra economía vaya mejor…

…Si el futuro no amanece con el enfermo muerto.

En nuestra situación no hay largo plazo, ni siquiera medio plazo. Hacen falta medidas urgentes. Pero ya.


martes, 12 de marzo de 2013

NUESTRA ECONOMÍA Y EL TERNERO EN EL BANCO


Una de las discusiones más típicas de la economía plantea si las políticas monetarias, a través de abaratar el dinero, pueden hacer crecer la economía.

Sin embargo, como vimos ayer, simplemente inyectando dinero en la economía -dando dinero a los bancos- no provoca necesariamente el crecimiento.

Nuestro ternero (la economía), vio cómo recibía más pienso (más dinero para los bancos), y el vaquero observaba engordar al animal. Sin embargo, luego resultó que todo ese pienso se había transformado en grasa (inflación o subida de los precios), pero no en músculo que pudiese al ternero.

Por tanto, lo importante es el músculo, el motor de nuestra economía, que tira de ella hacia delante y crea empleo.

Porque imaginemos que inyectamos dinero en los bancos: ¿Qué puede suceder?

1) Que los bancos no lo distribuyan entre los negocios, no lo presten, sino que lo usen para sus propias necesidades.

En este caso, la medida no servirá para nada. Por desgracia tenemos un ejemplo cercano de este caso, dado que nuestros bancos se han dedicado a usar el dinero que les ha prestado el Banco Central Europeo (a intereses muy bajos) a guardarlo para lo que pudiese venir, y no a prestárselo a pymes y autónomos.

2) Que los bancos lo usen para prestárselo al Estado.

De nuevo la medida servirá de poco. Aquí la larga experiencia española ha sido que los bancos prefieren prestar al Estado, comprando su enorme deuda, antes que entregarlo a las empresas.

Además, esos bancos han recibido el dinero a un interés muy bajo del Banco Central Europeo, y se lo han prestado al Estado a un interés alto, por lo que han hecho un gran negocio con el pase, mientras las empresas y negocios no veían un euro.

3) Que los bancos lo distribuyan entre los negocios, y se lo presten a intereses razonables.

Esto es lo único que puede hacer que el motor de la economía se mueva, y que el ternero gane músculo.

Y si cada uno tratamos de recordar el número de pymes y autónomos que han recibido préstamos en los últimos tiempos, después de ver que la lista se reduce casi a cero, podremos darnos cuenta del motivo por el que no crecemos; y no creamos empleo.

Pero esta es una historia que continuaremos mañana.


lunes, 11 de marzo de 2013

NUESTRA ECONOMÍA Y EL TERNERO: Pienso, luego engordo


A menudo hemos comentado que uno de los principales problemas de nuestra economía se sitúa en la falta de crecimiento.

Dicho problema en nuestro caso resulta más acentuado, dado que no sólo tenemos un bajo crecimiento, sino que es negativo y por lo tanto decrecemos.

Si la economía crece poco, se crea poco empleo. Y si la economía decrece, se destruye empleo.

Entonces, para tratar de reanimar la economía, las autoridades económicas pueden centrarse meramente en bajar los intereses a los que se presta el dinero, y que así se provoque el crecimiento.

Precisamente estos días hemos visto cómo se ha presionado al Banco Central Europeo para que baje los intereses a los que presta el dinero a los bancos, pero se ha negado.

Mucho ojo que nos referimos a los intereses a los que los bancos reciben el dinero del Banco Central Europeo, y que están al 0,5%, no al que nos llega a nosotros, que ya nos gustaría recibirlo aunque fuese diez veces más caro.


Un hombre tenía un ternero, al que cada día daba 10 Kgs. de pienso. Como la crisis había golpeado fuerte su negocio, no podía alimentarlo más, por lo que el ternero estaba bastante escuálido.

Pero un día, las autoridades hicieron que el precio del pienso bajara, así que nuestro amigo pudo comprar 15 Kgs. de pienso, que rápidamente dio a su raquítico ternero.

A los pocos días había engordado, y nuestro vaquero estaba feliz al verlo tan hermoso; tanto que esa misma semana llamó a uno de sus mejores compradores para que fuese a ver al magnífico ejemplar.

Cuando mostró al animal de sus cuidados al interesado, no se sabía si estaba más gordo el bicho o su dueño; hasta que abrió la boca el comprador:

- Este ternero no tiene valor.

- ¿¡Cómo!?, exclamó perplejo nuestro amigo. ¿Pero no has visto lo que ha crecido?

- Jajaja, no pudo aguantarse el visitante. ¿Has intentado que ande?

- No, pero verás ahora con qué gracia lo hace.

Abrió entonces con rabia el vaquero la puerta del establo, mientras tiraba de la cuerda del ternero... Hasta que se quedó con la cuerda en la mano:

El animal se había quedado tirado en el suelo porque su delgadas patas no podían tirar de todo el peso de su grasa. 

Descubrió entonces que todo el pienso que se había transformado en grasa, y no en músculo que pudiera darle movimiento.

El ternero no había crecido, simplemente había engordado.


Y eso en economía es la inflación, o la subida de los precios: El engorde malo que se produce cuando al bajar los intereses la economía no crece, sino que solamente suben los precios.

Es lo que ocurre en España, que tenemos una economía sin apenas músculo, pero con mucha grasa: unos precios que no paran de crecer (la inflación está en el 2,9%).

Y estando así el ternero (la economía), simplemente intentando darle más pienso (bajar los intereses) sin hacer que se mueva (que la economía se ponga en marcha), sólo conseguiremos que engorde (que suban los precios).

Por eso mañana seguiremos hablando de terneros...


jueves, 7 de marzo de 2013

EL CRÉDITO Y EL ANUNCIO: Mi mamá me mima


Nos vamos acostumbrando en España a que existan unas empresas privadas que piden mucho -más bien todo- y dan muy poco.

Son unas empresas cualquiera, excepto por el hecho de que su nombre empieza por la por la palabra "banco" y son mimadas por el Estado.

LAS REGLAS SON PARA TODOS

Cualquier empresa sabe que desde el momento que abre la puerta puede vender sus productos o no. En el primer caso, tendrá éxito y beneficios, pero en el segundo fracasará y perderá dinero; y acabará cerrando.

Sin embargo, ¿qué pasaría si la empresa que no vende viese cómo sus productos son comprados al final del día por el Estado? Peor aún, ¿qué sucedería si una empresa decidiera quedarse sus propios productos sin venderlos, y al final del día recibiera el dinero por las ventas que no ha hecho?

Obviamente, sería algo fantástico para los que consiguen semejante privilegio. Pero aparte de la injusticia que se crearía frente a las otras empresas, los dirigentes de la empresa beneficiada verían como su mala gestión no tiene consecuencias; es más, acaban siendo premiados por ella.

HECHOS CONSUMADOS

En la turbulencia de nuestra crisis, somos continuamente animados a mirar hacia adelante, a pasar página. Esto sería yo el primero en firmarlo, si no fuera porque las consecuencias no pasan página, sino que permanecen en el tiempo.

La permanencia de la crisis, en muchos casos, se debe a la persistencia de los errores que nos han llevado a ella, y uno de ellos es sin duda la falta de crédito.

NUESTRAS EMPRESAS AHOGADAS

Todos conocemos empresas, muchas de ellas constructoras, que se han ido a pique por las malas decisionesa adoptadas, normalmente relacionadas con edificar allí donde nadie lo necesitaba.

Pero también tenemos claros ejemplos de otras empresas que no han sobrevivido, o morirán en breve, porque sus bancos de toda la vida les han negado el crédito que necesitan para sobrevivir.

Si, como hemos dicho al principio, todos nos moviéramos por las mismas reglas, el cierre del grifo del crédito no merecería ningún reproche: los bancos, como empresas privadas libres, deciden hacer lo que quieren y punto.

Sin embargo, después de haber recibido del Estado -de nosotros- decenas de miles de millones de euros para ayudarles tras las malas decisiones que adoptaron, ya no está tan claro que los bancos puedan hacer lo que deseen y reclamen ser libres para ello.

UN ANUNCIO

El Presidente de un gran banco rescatado por el Estado, repitió ayer a los cuatro vientos que su situación estaba mejorando tanto que incluso se planteaban dar préstamos a lo largo de estos años.

A la luz de lo comentado anteriormente, dicha afirmación  podría traducirse de la siguiente manera:

"Después de que nuestro banco quebrara por culpa de las malas decisiones adoptadas, hemos recibido 20.000 millones de euros para superar nuestras dificultades, y ahora lo mismo hasta damos préstamos"

Y si ese banco fuera una empresa distinta, también podríamos traducir:

"Después de que nuestra empresa no vendiera nada por culpa de las malas decisiones adoptadas, hemos recibido 20.000 millones de euros para superar nuestras dificultades, y ahora lo mismo hasta nos planteamos vender algo".

Se sienten libres de hacer lo que deseen. Y nosotros, los pagadores, esclavos de sus errores.

Y nuestras empresas ahogadas hasta la muerte.


martes, 5 de marzo de 2013

CENTRADOS EN LO IMPORTANTE: Las cortinas


- Pues yo creo que las cortinas estarían mejor de franjas, así en vertical.

- ¿Tú crees, Pilar? Como que no lo veo.

- Ya estamos: Mira que eres carca, Gonzalo. Si por ti fuera seguiríamos con las mismas cortinas toda la vida…

- Papá, mamá, que…

- A ver, Luisito: ¿No ves que estamos hablando los mayores? Anda vuelve a tu cuarto...

- Pero mamá, es que…

- Venga, luego me lo cuentas, que ahora estoy hablando con tu padre.

- Pilar, pues yo no sé cómo vas a conjuntar tus cortinas con el resto de las cosas en la habitación…

- Es que no tienen que conjuntar. Así están bien, que si no no las cambiaremos nunca.

- Pues como que no veo esa tela con los demás muebles…

- Mira Gonzalo, si quieres empezamos por las cortinas y lo otro ya se cambiará; pero empecemos, que llevamos así años.

- Mamá, que el…

- Luisito, ¿no te ha dicho tu madre que no molestes? ¡A tu cuarto! ¿No ves que estamos discutiendo un tema importante?

- Pues nada, Gonzalo: Listo. Mañana las compramos.

- ¿Y cómo las pagaremos? Porque no estamos para lujos.

- Yo qué sé, eso es cosa tuya. Pero esto se cambia ya, que no podemos retrasarlo más.

- Papá, mamá, es que…

- Te la estás ganando, ¿eh Luisito? ¡Que no molestes!

- Es que el hermanito se ha caído por la escalera y está echando mucha sangre…

- Vamos a ver, Luisito, te lo hemos dicho ya mamá y yo: ¡No nos molestes más! ¿No ves que estamos haciendo cosas importantes? Vete y ya iremos más tarde.

- No te sulfures, Gonzalo, ¿no te das cuenta de que los niños no se dan cuenta de los temas tan importantes que tratamos los políticos?

- Desde luego, Pilar, desde luego. A ver, sigamos con lo nuestro…


5 MILLONES DE PARADOS INSCRITOS EN EL INEM

ARTÍCULO PUBLICADO EL 29 DE SEPTIEMBRE DE 2012

SIGUE LA SUMA

¿HASTA CUÁNDO?


lunes, 4 de marzo de 2013

¿ECONOMÍA CON SENTIDO?: Las preguntas de María


El domingo aproveché para dar un paseo por la ciudad con mi sobrina María.

Tiene esa edad en que lo pregunta absolutamente todo, pero aún así decidí arriesgarme a recibir su batería de preguntas en aras de ser un buen tío.

Tras el correspondiente desayuno y de los primeros tres "porqués" de la niña, llegamos por la calle hasta el parque de bomberos:

- Tío Jesús, ¿qué es esto?

- Pues es el lugar donde viven los bomberos.

- ¿Y qué son los bomberos?

- Pues unos señores que apagan fuegos, María.

- ¿Y con qué los apagan?

- Con el agua que tienen los camiones.

- ¿Y si se quedan sin agua?

- Pues van y cargan más en el grifo, y así pueden seguir apagando incendios.

- ¿Y apagan muchos incendios?

- Claro, sobrina, apagan todos los días.

Pareció quedarse tranquila con las respuestas, o al menos no le quedaban más preguntas; así que continuamos la marcha después de pararse a acariciar a un perro, que le sirvió para preguntarme si le compraría uno.

Pasamos entonces por delante del escaparate un banco, con uno de esos carteles enormes que ponen ahora con caras sonrientes.

- Tío Jesús, ¿qué es esto?

- Pues es el lugar donde viven los banqueros.

- ¿Y qué son los banqueros?

- Pues unos señores que prestan dinero, María.

- ¿Y qué dinero prestan?

- El dinero que tienen guardado.

- ¿Y si se quedan sin dinero?

- Pues van y se lo piden al Estado para que así puedan seguir prestando dinero.

- ¿Y prestan mucho dinero?

- No, no prestan casi nada.

- ¿Y por qué les dan entonces más dinero?

- Mira, María, ¿qué tal si te compro chuches y dejas de preguntar?

Era yo el que se había quedado sin respuestas...


viernes, 1 de marzo de 2013

LO QUE ESTÁ POR VENIR (III): ¿Y quién se ocupa de ti?


COMENTARIO RECIBIDO AYER

Hoy he salido a la calle sin tenerme lástima pero sí enojada conmigo y en estos momentos estoy enojada contigo, Jesús.

Me estás llamando loba herida y me estás diciendo que nadie vendrá a socorrerme y lo sé. Me dices que busque ese pelo que me falta porque el frío no ha hecho más que comenzar y además que lo que tenga que hacer lo haga ya.

No tengo paro acumulado de más de un año sencillamente porque nunca he tenido paro, Jesús.

No me puedo plantear ir al extranjero porque allí ya no me quieren, como no me quieren en las empresas o en los lugares de trabajo porque para ellos soy una mujer mayor, por la misma razón no puedo poner mi cuerpo a trabajar, ya no despierta deseos que se compensen económicamente.

Para mí ya todo está ocupado.

No soy de las que acumulan pérdidas mes a mes, ni día a día por que mi negocio ya no existe. No espero ayudas del Gobierno ni espero a que suba el mercado de la vivienda porque no tengo nada que vender.

Sobreviviré o quizás no...

No puedo conseguir pelo para el frío, y mira que lo tengo, de donde has dicho, porque no estoy retrasando decisiones a la espera de mejores tiempos, ojalá tuviera la opción de decidir, de actuar...y créeme nadie me engaña sobre mi situación porque no es necesario, ya no pueden exprimirme más, ya no significo nada para los vampiros de turno que ahora se acomodan en otros cuellos listos para la mordida.

"Y si tienes que hacer algo, hazlo. Pero hazlo ya". 

A veces es más fácil predicar que dar trigo... No, decididamente hoy no puedo seguir tus consejos, hoy estás hablando para personas que aún tienen mucho o algo que perder o ganar, mi tesitura está a años luz de la de tu amigo lobo herido, yo ya estoy en ese peldaño en el que es imposible descender sin lanzarse al vacío.

Me gustaría que alguna de tus reflexiones nos la dedicases a los últimos parias entre los que me encuentro.

Hoy no has contado con gente como yo.


Querida lectora anónima:

Puedes pensar que un comentario así queda perdido en la nada. Y que a nadie le importa: A mí sí.

Eres una loba malherida, y te crees casi muerta. Incluso puedes sentirte abandonada. Pero déjame que te diga varias cosas, sabiendo que otros muchos lo harán mejor. Pero me has preguntado a mí:

No estamos viviendo cosas normales. Porque la sociedad no es normal. Tal y como está ahora.

Podríamos hablar de muchas cosas. Pero como este blog es económico, me ceñiré a aspectos económicos.

Ayer supimos que la economía al final del año cayó más de lo previsto: Decreció un 1,4%. ¿Y por qué?: Pues porque el consumo privado está en caída libre.

Lo anterior suena muy técnico, pero es lo que todo el mundo sabe: Que nadie compra nada.

Y me dirás: ¿Esto qué tiene que ver conmigo? Pues tiene que ver en que tu situación es lo que sienten, lo que sentimos tantos: La separación de la sociedad respecto a todos aquellos que la dirigen; a todos los niveles. Porque parecen no enterarse de la realidad.

No hablo de política, hablo del desamparo que sienten tantos ciudadanos a nuestro alrededor, que palpamos cada día. Y los que pueden ayudar en algo sienten que todo aquello que podrían hacer lo engulle un Estado burbuja.

¿Adónde van todos los recursos de la sociedad? ¿Adónde se van tantos miles de millones de euros? ¿Qué tiene preferencia sobre nuestros vecinos que están desesperados?

No me vale que digan que para eso están Cáritas, las ONGs… Porque si el Estado recauda, si el estado organiza, es por el bienestar de los ciudadanos. Y en tiempos de emergencia, para acudir a las emergencias.

Si los bomberos no salen a apagar los incendios: ¿De qué nos vale el dinero que les damos, que tengan buenos camiones o que consigan tapar sus deudas?

Tú, ciudadana anónima, has de ser el objetivo de nuestra sociedad, de los que nos dirigen.

Si eso no es así, todo falla. Y todo ha fallado. Al final quedamos los ciudadanos, que nos vemos heridos y vemos heridos a nuestro alrededor.

Por supuesto que aquí me tienes: Sabes que me tienes. Pero adónde van a ir tantos ciudadanos.

Y por eso no he dejado de hablar de lobos heridos. Porque los lobos heridos aguantan. Pero hasta un límite.

O solución, inmediata, o dentelladas. Que vendrán. Así.