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lunes, 5 de noviembre de 2012

MANUEL IVA... Y volvía a la calle


Hace poco me permití uno de los escasos lujos que hasta ahora teníamos los españoles: Ir al cine.

Llegaba tarde como siempre, así que me dirigí rápidamente a la ventanilla; pero al ir a pagar vi marcado en la caja un precio equivocado.

- No, señorita, estoy solo. No somos un grupo.

- Señor, es el precio de su entrada: Ha subido el IVA del 8% al 21%.

Me di entonces cuenta de que había pasado de pagar 6,5 euros + 0,5 euros de IVA, a desembolsar 6,5 euros + 1,3 euros de IVA.

Impresionado aún, pase por delante de los imperdonables nachos con queso... Pero los perdoné por el enfado que tenía tras el sablazo de Hacienda.

Por tanto, esos nachos que suponían 4 euros + 0,4 euros de IVA, se quedaron en la estantería. Pero a Hacienda le dio igual, porque aun perdiendo esos 0,4 euros de los nachos, como ahora ganaba más por las entradas (1,3 euros frente a los 0,5 euros de antes = 0,8 euros), había conseguido aumentar la recaudación en 0,4 euros (0,8 euros - los 0,4 euros perdidos con los nachos).

Lo que no pude percibir es que ese día casi nadie se había parado a comprar nachos ni bebidas, pues la gente se conformaba con la entrada. Por eso al día siguiente Manuel -uno de los dos de la caja- fue despedido.

Pasando al paro, Manuel dejó de cotizar 300 euros a la Seguridad Social y a percibir una prestación 600 euros, por lo que el Estado perdió 900 euros al mes: 30 euros por día.

Pero Hacienda seguía contenta, porque cada día se venden en ese cine 200 entradas, y como recauda ahora 0,8 euros de más por IVA con cada una, ingresa 160 euros más al día, y si le resta los 30 de Manuel, aún le quedan 130.

El problema vino porque al poco tiempo la gente dejó de ir al cine, y sólo acudían la mitad. De todas formas, Hacienda no se preocupó en exceso, porque seguía ganando 65 euros más que al principio (la mitad de 130).

Pero como se vendían la mitad de entradas, el cine despidió a Carmen, una de las taquilleras. Tal y como sucediera con Manuel, el Estado perdía con ella 30 euros al día, pero como ingresaba 65 más, aún le compensaba la subida de IVA: 35 euros.

La menor afluencia de gente provocó sin embargo que la empresa limpiadora echase a Felipe, y una nueva pérdida para el Estado de 30 euros. Pero como ganaba 35 de más, aún le sobraban 5 euros con la subida del IVA.

Así que a final de mes en el Ministerio de Hacienda se sentían satisfechos, porque habían logrado 5 euros más por día de ese cine, y tendría más dinero con el que pagar los gastos del Estado.

Y mientras tanto, Manuel, Carmen y Felipe, se preguntaban que sería de ellos...

P.D: Ahora esos 3 nuevos parados gastaban lo justo con su subsidio, con lo que Hacienda recaudaba menos por el IVA de sus compras.

Los 5 euros de más habían desaparecido para el Estado...