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sábado, 19 de octubre de 2013

LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA: ¿Quién recoge las bolsas de la comunidad?


Hace unos meses se trasladó a mi comunidad de vecinos un importante y conocido empresario.

En cuanto nos enteramos que había adquirido los dos áticos, con unas vistas impresionantes, para unirlos y tener así toda la planta, muchos entraron en ebullición; anticipando todas las grandes cosas que vendrían después.

La parte más penosa fueron los cambios que el nuevo inquilino exigió, como nueva caldera, reforma de los ascensores y decoración del portal, pero todos transigimos de buena gana, pues nos dábamos cuenta de la importancia de tener con nosotros al recién llegado.

En cuando terminó con la reforma de su nuevo hogar, comenzaron las alegrías para todos: Un continuo trasiego de enormes sofás, lámparas, plantas, cortinajes… De una gran elegancia y lujo, que nos asombraron a todos.

Pero tal vez lo que más nos gustó fueron sus coches, aparcados en las cuatro plazas de garaje que el inquilino había adquirido: Ninguno de ellos bajaba de los 150.000 euros.

La comunidad de vecinos había cambiado, y todos estábamos felices. Algunos llegaron a protestar por lo que habíamos gastado todos en adecuar las zonas comunes para alegrar al nuevo vecino, pero todo se terminó cuando comenzaron las fiestas.

No había semana sin que nos sorprendiéramos los de los pisos inferiores de las impresionantes fiestas que tenían lugar allá arriba. Y no lo digo sólo por la cantidad de caras conocidas que nos premiaban con su presencia, sino por la calidad del catering que -aún sin poder disfrutarlo nosotros- intuíamos por las cajas que allá se subían.

Puedo decir hoy que el nuevo y acomodado inquilino nos ha cambiado la vida. Pagamos todos más por el recibo de la comunidad, pero ¿acaso no lo merece a la vista de todo lo que se disfruta allá arriba?

- Un momento, Jesús, nos estás diciendo que habéis hecho un gran esfuerzo cambiando las zonas comunes y que ahora encima pagáis más por los recibos. ¿Es así?

- Correcto. Así es.

- Y, ¿disfrutáis -disfrutas tú- de las fiestas que tienen lugar en el ático?

- No. Están reservadas al vecino y sus invitados.

- ¿Entonces a ti qué más te da? ¿Te ha servido de algo ese esfuerzo? ¿Ha merecido la pena su venida?


La prima de riesgo ha bajado de los 250 puntos, en niveles no vistos desde el 2011.

La bolsa ha superado los 10.000 puntos, como antes de la crisis.