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jueves, 9 de febrero de 2012

SALDREMOS DE ÉSTA (I): Hacer algo ya... Realmente


Están claros nuestros males, y también que son duraderos, como parece que nos quieren hacer a la idea de un tiempo a esta parte. Pero, ¿qué hacer? ¿No hay solución? ¿Sólo queda resignarse?

NO PARECE QUE VAYA A OCURRIR NADA NUEVO... AL MENOS DE MOMENTO

Cada vez cunde más entre los ciudadanos la impresión de que "esto no lo remedia nadie". Y es ciertamente difícil que todos se equivoquen, sobre todo cuando hablan aquéllos que pisan el terreno día a día, las calles, las empresas y los bancos; pero las sucursales, no los despachos de directores generales.

Y es curioso que a pesar de lo mucho que se está haciendo según nuestros dirigentes y medios de comunicación, no se nota nada en la calle, en la vida diaria. Y lo que es peor:cada vez recibimos más mensajes de que esto va para largo, o que las medidas adoptadas sólo surtirán efecto con el tiempo, demasiado tiempo.

LA NECESIDAD DE HACER ALGO... YA

Pero los ciudadanos no disponemos de ese tiempo: La crisis ha sido demasiado larga ya, y no tenemos nada en la despensa. Por eso, no nos consuela saber que tal vez en el 2014 estaremos mejor; máxime cuando esa fecha cada vez se mueve más adelante.

Nuestra situación no es la de dar un cambio de rumbo más o menos grande, ni la de prepararnos para lo que ha de venir: Ha llegado, el fuego ya está aquí; y hay que apagarlo.

El lenguaje económico se mueve últimamente en el discurso del "se están poniendo las bases", pero cuando la casa está ardiendo, se nos antoja corto ese discurso: no necesitamos poner las bases de la compra de extintores, necesitamos apagar el fuego: ya.

LA ECONOMÍA REAL

No nos cansaremos de repetir que la economía que vale es la real, que -dejando aparte tecnicismos- es la que todos vemos, sentimos y ahora sufrimos. Por eso, la percepción de la gente es el más claro índice de cómo están las cosas.

Al preguntar el año pasado a los ciudadanos "cómo están las cosas", respondían: "mal". Y ahora, tres meses después, dicen: "mal". ¿Y antes de la reforma financiera?: "mal". ¿Y después?: "mal". ¿Qué dirán después del viernes y la reforma laboral?...

Miremos los datos "reales", tan palpables y entendibles por todos, que a menudo tienden a ocultarse:

- ¿Cuánto crecerá la economía de nuestro país este año?: Decrecerá un -1,5%.

- ¿Cuántas personas irán al paro?: 2.000 al día.

- ¿Cómo está la producción de las fábricas en nuestro país?: Ha caído un 2% en el último año.

- ¿Cómo están los créditos a empresas y particulares?: Han caído un 4%.

¿A que todos entendemos esos datos? ¿Y por qué siempre nos hablan de la economía con datos abstractos?

Ojos que no ven... Corazón que no siente. Pero nosotros sí que sentimos, y sufrimos: las consecuencias de no agarrar el toro por los cuernos y solventar esos datos, que son problemas y dramas personales.

Por eso hay que dar soluciones reales a la economía real. Como apuntaremos mañana...