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jueves, 19 de abril de 2012

LA INTERVENCIÓN DE ESPAÑA: ¡Viva San Fermín!


Mayo de 2012. Salón de plenos de la Unión Europea. Bruselas.

Los 27 presidentes de los países que componen la Unión se hallan reunidos a puerta cerrada. Un solo punto en el orden del día: La intervención de España por parte de las autoridades europeas ante el grave empeoramiento de su economía.

Silencio total en la sala. Con el acta de intervención delante de cada uno, los presidentes escuchan la voz de Herman Van Rompuy, que les encabeza como Presidente del Consejo Europeo:

“Estimados presidentes, vamos a proceder a la votación sobre la intervención de España. Ruego que estemos a la altura de estas circunstancias históricas… Procedamos: ¿Quiénes son favorables a la intervención”

El Presidente español ve cómo todos los demás, tras una mirada a Ángela Merkel, se disponen a levantar sus manos; excepto el de Portugal que, como en Eurovisión, siempre nos ha apoyado.

Se corta el ambiente, parece que las manos se elevan a cámara lenta…

- ¡¡¡Un momento!!!

Estupor en la sala. Todos miran al Presidente español, que ha sido el que ha gritado. Desconcierto.

- Compañeros. Sé que ya habéis decidido la intervención de España. Pero tengo algo que proponeros.

Merkel pone los ojos como platos; Sarkozy se quita el reloj.

- Si os hago un truco de magia y no sabéis cómo lo he hecho… ¿Dejáis de intervenir España?

A Van Rompuy se le caen las gafas; Monti, presidente italiano, se preocupa porque el truco pueda afectar a la prima de riesgo de su país.

Finalmente, Merkel alza la voz:

- Compañero español, es un poco tarde para trucos; pero creo que nadie podrá negarse a su último esfuerzo: ¡Suerte! La va a necesitar…

Se levanta entonces nuestro presidente, y se pone en un extremo de la sala. Saca dos billetes de 100 euros de su cartera, y ordena que le entreguen el mando de la gigante televisión de plasma detrás de él.

- Mirad, compañeros presidentes: voy a meter debajo de este pañuelo uno de los dos billetes de 100 euros, que procede de la subida de impuestos en mi país.

Cubre entonces los 100 euros con un pañuelo rojo de San Fermín que Yolanda Barcina, presidenta de Navarra y en coalición con su partido, le había entregado para que le diera suerte.

- Y ahora os pido que cantemos todos a coro: “A san Fermín venimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en este Consejo Europeo, dándonos su bendición… ¡Viva San Fermín!, ¡God save San Fermín!”

Ángela Merkel está al borde del infarto; Sarkozy manda un SMS a Carla Bruni con la letra de la canción.

- Bien -dice el español- cojo el segundo billete de 100 euros, procedente del nuevo copago de medicamentos, y lo meto también debajo del pañuelo. Cantemos todos de nuevo: “A san Fermín venimos, por ser nuestro patrón, nos guíe en este Consejo Europeo, dándonos su bendición… ¡Viva San Fermín!, ¡God save San Fermín!”

El presidente griego aprovecha el desconcierto para retrasar el cumplimiento de sus objetivos de déficit; el inglés abandona la sala en desacuerdo con que los cánticos no mencionen a la Reina.

- Y ahora… Atención… Levanto el pañuelico… Y…. ¡Tachán! ¡Tatatachán!

Ohhhhhhhhhhhhhh, se oye resonar en el salón de plenos: Nadie se explica lo que sucede. El presidente sueco saca su Nokia y hace tres fotos que cuelga en Twitter. ¡¡¡No están los billetes!!!

“¡Silencio!, ¡silencio!”, dice el presidente del Consejo Europeo Van Rompuy, que ya ha recuperado sus gafas con cargo a los presupuestos de la Unión: “Creo que es justo admitir que el presidente español se ha ganado con el truco un retraso en la intervención de su país. Así que... ¡Concedido!”

“Y ahora, presidente, ¿nos puedes decir dónde están los billetes de los mayores impuestos a sus ciudadanos, y del copago de medicamentos?”

Saca entonces nuestro presidente el mando, apunta a la televisión de plasma…

... y en ese momento aparece ante la vista del resto de presidentes una vídeo-presentación de los aeropuertos de Ciudad Real y Castellón.