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miércoles, 17 de abril de 2013

ORO PARECE PLATA NO ES... Ahora necesitamos comer


- Oro parece, plata no es: ¿Qué fruta es?

- ¡Naranja!

O poniéndolo en económico:

- La economía no tiene crecimiento: ¿Qué tengo que hacer?

- ¡Dar más dinero público a los bancos!

O en términos más reales:

- Vamos a llegar este año al 27% de paro: ¿En qué tengo que centrarme?

- ¡En la prima de riesgo!

Ayer el Fondo Monetario Internacional empeoró la previsión de crecimiento de España, desde un -1,5% a un -1,6%. Además, subió la previsión de paro hasta el 27%.

Hemos dedicado tantas fuerzas a tratar de sanear el sistema financiero, en vano, que se nos ha olvidado lo que realmente crea economía, crecimiento y empleo.

En el fondo no se trata de algo casual: Siempre resulta más sencillo, aunque aparente lo contrario, hablar de grandes magnitudes macroeconómicas, y sobre todo financieras -desde un despacho-, que enfangarse los zapatos en temas agrícolas, ganaderos, pesqueros, comerciales…

Y al final la realidad siempre se impone:

- La fruta es el plátano.

- Tengo que hacer crecer la economía.

- Hemos de centrarnos en crear empleo.

Pero para ello hemos de conocer cómo se cultivan los plátanos, hacer crecer su producción y que se creen así más puestos de trabajo. Todo ello desde un conocimiento sobre el terreno y, sobre todo, con un plan: real, concreto y creíble.

Mientras en las altas esferas se producen grandes reuniones, que normalmente culminan en planes etéreos sobre variables igualmente vaporosas, los ciudadanos vemos cómo día a día cierran más comercios en nuestras calles, más empresas en los despoblados polígonos, y se van al paro más familiares y amigos.

Estamos haciendo grandes esfuerzos, que nos hacen llegar al límite de lo soportable, pero los españoles estamos acostumbrados a realizarlos. El problema aparece cuando no se ve un horizonte, porque cada vez que llegamos a la anunciada fecha de la recuperación, esa fecha se corre más adelante y se dice que se producirá dentro de otro año.

España no puede tener una economía que, a estas alturas y después de tantos esfuerzos, siga contrayéndose en vez de crecer, y un paro que se acerca ya al 30%.

Hace falta que nuestros dirigentes salgan a la calle y vean lo que pasa, para que arreglen la situación, con un plan real, concreto y creíble.

No tenemos tiempo para seguir discutiendo si la culpa fue de unos o de otros. Porque ahora toca comer, toca vivir; y toca hacerlo ya.