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martes, 16 de agosto de 2011

ALEMANIA Y EL EURO: Ni se quieren ni se pueden dejar. Un amor casi imposible

Tras los numeras noticias aparecidas estos días acerca de las pocas ganas de Alemania de seguir ayudando al resto de Europa, y de los mensajes que habéis enviado por Facebook, Twitter y el mismo blog, es hora de hablar de ese amor tan difícil y tan explosivo entre Merkel y el Euro.

Alemania fue una de las mayores patrocinadoras del euro. Tanto, que no le costó abandonar su moneda –el marco–, mientras otros países como Inglaterra se negaron en redondo y hoy sigue manteniendo su libra esterlina.

Pero si el marco era una moneda fuerte, ¿por qué quiso unirse al euro? Pues muy sencillo: Alemania era una gran potencia, pero no tan grande como EEUU y la emergente entonces China. Y ello fundamentalmente por un problema de tamaño geográfico: El mercado alemán no podía compararse con la inmensidad de esos dos otros países.

Para algo están las exportaciones, se podría decir, pero claro, no es lo mismo exportar a Francia, España o Polonia, que comerciar en dólares con Texas, Florida y California, dentro de un mismo país y mercado, como le pasaba a EEUU. Por tanto, Alemania patrocinó la expansión del euro por toda Europa, que al final era la expansión de su propio mercado y país.

Por eso, Alemania, ya moviéndose por toda Europa con una única moneda y mercado, se sintió en su propia salsa, y se dedicó a financiar no sólo a empresas de Berlín, Munich o Hamburgo, sino también a Telefónica, La Caixa y deuda portuguesa. Y más aún, las construcciones en la costa española, las de Seseña, y los nuevos aeropuertos, AVEs, etc.

Y de repente, las cosas se salieron de madre. Ya sabía Alemania que sus “nuevas regiones del sur” eras un poco díscolas, pero cuando apareció el agujero de la deuda, Merkel no podía ni ver el fondo. Y claro, antes con la fiesta todos miraban al cielo a los fuegos artificiales, pero cuando llegó la crisis y miraron a los sótanos… Sólo había telarañas, y unos ratones de deuda que parecían elefantes.

Aparecieron aeropuertos como el de Castellón y Ciudad Real que nadie usa, AVEs como el de Toledo que utilizaban 15 personas al día… Y los miles de muertos hace años en Grecia que siguen cobrando pensión, los 900.000 coches oficiales en Italia… Y lo que es peor (de nuevo la importancia del CRECIMIENTO de la economía del que depende todo), una productividad por trabajador en esos países muy por debajo de la alemana, de una población que quería vivir –y de hecho vivía– como la germana… O mejor.

Entonces Alemania descubre que es mejor ser pequeña y controlada que grande y con agujeros. Pero ya es tarde: sus bancos están llenos de préstamos a empresas europeas, y de bonos de países endeudados hasta las cejas. Y Se presentan dos alternativas:

1) Irse del Euro: Con esto el euro se hundiría, y lo que tienen prestado los bancos alemanes al resto de Europa también. Con lo que sus propios bancos –y al final su economía– se verían abocados al desastre.

2) Quedarse en el Euro y tratar de salvarlo: Ya lleva pagados Alemania 144.000 millones de euros en rescates, 100.000 millones adicionales en aportaciones al Banco Central Europeo para que también ayude a rescatar, y ahora le tocan 20.000 más para el segundo rescate a Grecia… Insostenible.

Pero queda la tercera opción…”Alemanizar” europa. Y entonces Merkel se salta a la torera (total, el dinero es suyo) la democracia europea, y decide tener reuniones sucesivas con Sarkozy (por aquello de parecer que deciden dos y no sólo uno). Sarkozy acepta gustoso su papel de invitado de piedra al monólogo de Merkel, y para evitar que la Grande France quede descolgada del carro vencedor, apoya a Ángela en todo lo que le presenta… A la espera de mejores tiempos en los que Francia pueda ser la más grande.

Y el resultado de esas reuniones lo estamos viendo en los últimos días: van a darle más poderes al Presidente del Consejo Europeo (al que nadie conoce casi) van Rompuy para que dirija la economía en Europa (que lo hiciera directamente Merkel quedaría feo), van a crear un nuevo Fondo Monetario Europeo que dirija la política monetaria de todos los países (supongo que cuando pongan el nombre del Fondo en los comunicados, la traducción alemana aparecerá en negrita), y sobre todo, quieren unificar todas las políticas: económica, fiscal, laboral, etc.

En definitiva, si la montaña no va a Mahoma (los países europeos se hacen tan estrictos y responsables como la economía alemana), Mahoma irá a la montaña (Alemania nos alemaniza a todos). Así que seguiremos viendo en estos días noticias de las medidas que, más o menos subrepticiamente, va tomando Alemania bajo el manto de los organismos europeos. Ha optado definitivamente por esta tercera vía. Dejar el Euro la mata, estar sin controlarlo la asfixia. Así que todos alemanes.

Y Merkel tiempo no tiene que perder: la economía alemana (dentro unas cifras de crecimiento) ha dado un frenazo en el último trimestre. Debe correr… en una carrera solitaria donde Sarkozy está de espectador, pero al menos invitado en la grada.

2 comentarios:

  1. Y que ocurre si los demas miembros formanos una comunidad paralela ,al margen de alemania y francia.Una comunidad con equilibrio comercial entre sus miembros,donde para suplir las exportaciones franco-alemanas potenciariamos una industria que nos aportaria crecimiento economico.Ademas podriamso devaluar esa nueva moneda para exportar,si bien nuestro mercado interno ya seria interesante.En cuanto al pago de deuda...Tanto publica como privada yo priorizaria la de los acreedores no franco-alemanes,con el fin de no romper mas lazos comerciales.¿Seria plausible y en ese caso peor que lo nos ofrecen ahora nuestros politicos?

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  2. Suena bien lo que dice el primer Anónimo. Jugar al monopoli... pero más tranquilitos, que al fin y al cabo es el monopoli... Aunque la banca se lo haya tomado tan en serio y nos domine a todos.

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