ÚLTIMOS COMENTARIOS

jueves, 16 de agosto de 2012

¿ESTÁN SEGUROS MIS AHORROS?: Actúa... Ya


Ahora que tanto se apela a la prudencia y responsabilidad, además de la confianza, no dejamos tal vez de preguntarnos por qué esos conceptos sólo se usan en ciertas ocasiones.

Cuando el sistema financiero pende de un hilo, que se puede romper ante cualquier movimiento de pánico o ataque de los mercados, aparecen esas palabras: Confianza, prudencia y responsabilidad.

Y entonces maldices tu suerte porque esos conceptos no existiesen hace unos meses, cuando te dijeron que era ya el tercer impago de tu hipoteca, y no escucharon tus esfuerzos por encontrar el dinero donde fuese... ¿Confianza?

Y no te explicas cómo no pronunciaron, al embargar el piso a la familia de enfrente, esa otra palabra... ¿Prudencia?

Y te enojas cuando descubres que a tu madre le han vendido unas participaciones preferentes mientras estabas ausente, sin entender dónde estaba la palabra... ¿Responsabilidad?

Por todo ello, resulta difícil entender que se usen esos conceptos solamente como chantaje para evitar que se tomen decisiones libres:
Tengo que decir que el sistema financiero... ¡Cuidado!, sé prudente.
Parece que esta caja de ahorros... ¡Ojo!, responsabilidad.
Los datos que aparecen nos muestran que... ¡Para!, que rompes la confianza.
Ya lo hemos comentado muchas veces: ningún sistema y ningún interés supuestamente general pueden estar por encima del individuo, de su libertad de decidir, con la información adecuada. Al menos así lo entiendo. Y lo defiendo.

Por eso ahora, con prudencia, responsabilidad y dando confianza, escribo aquí la misma respuesta dada a tantos emails y llamadas de personas, con nombre y apellidos, preocupadas por sus ahorros:

1) PIENSA EN TI MISMO

Párate un segundo, y piensa sinceramente: ¿Quién crees que va a ayudarte cuando tengas más necesidad de la que ya tienes?

2) PIENSA EN TUS AHORROS COMO BILLETES

No como fondos, efectivo o liquidez, imagínatelos como un taco -o taquito- de billetes.

3) HAZTE UNA PREGUNTA:

¿Estás tranquilo con el sitio donde tienes guardados tus billetes?

Si no es así... Actúa. Cada uno según su sentimiento, intuición o preocupación. Pero actúa.

Porque si no estás tranquilo, ya puede venir el Eurogrupo entero (el Comité formado por los Ministros de Economía de todos los países de la Unión Europea), que no te va a quitar esa intranquilidad... Hasta que pongas tu dinero donde te dé confianza.

Cada uno tendrá su lugar o lugares, y su banco o bancos, pero tiene que decidirlo uno mismo; para quedarse tranquilo. 
Tienes todo en el banco X: ¿Estás tranquilo?
Tienes todo en casa: ¿Estás tranquilo?
Tienes un tercio en casa, otro en un banco y otro en uno distinto: ¿Estás tranquilo?
Tienes la mitad en casa y la otra mitad en dos bancos: ¿Estás tranquilo?
Escucha sólo a tu tranquilidad, y no a aquéllos que te dicen -interesadamente- lo que has de hacer con tu taquito de billetes.

Tú no vas a salvar al sistema financiero, ni vas a hacer que caiga, pero sí puedes salvarte tú y tu familia. Porque nadie te va a ayudar cuando lo necesites.

Y si tienes dudas, y también la suerte de tener a tu lado a alguien con más de 80 años, pregúntale. Que en sentido común, y experiencia de la vida y de las crisis, no habrá nadie que le gane. Y si encima te tiene cariño, pues sólo te dirá lo que necesitas...

... Con prudencia, reponsabilidad y dándote confianza.


_______________________________________________________

TÚ MANTIENES EL BLOG
TUS SMS NOS HACEN EXISTIR

Gracias por enviar un SMS al número 25588 con la palabra QUIEBRA
El coste es de 1,42 euros iva incluido
Gestión sms: Sit Consulting SL. At. Cliente 902 116 106 info@sitmobile.com


6 comentarios:

  1. Me ha encantado este articulo, Don Jesús!!

    No sé quien le enseñó a escribir tan bien...pero olé!

    Y que verdad ésa: por mucho que nos digan los politicos, que tengamos confianza en los bancos "x" e "y", que estan bien, que son solventes o que no va a pasar nada con nuestros ahoros porque con las ayudas que han pedido todo se va a solventar: pues que dejen ellos su dinero alli, donde dicen que lo dejemos los ciudadanos!!

    yo, desde luego, estoy intentar guardar mis pocos ahorros en lugar seguro, porque es lo que me da mas confianza y mas tranquilidad.

    ResponderEliminar
  2. Yo creo que el problema reside en... ¡tener!. Yo no tengo, tú si tienes, él...
    Si todas las personas conocieran y "tuvieran" información que esos billetes no son una parte de su patrimonio, que se les explicara que son un instrumento de cambio y que realmente no tienen valor alguno excepto la "confianza" que trata de inspirar quién lo emite.

    Explicarle que el dinero empieza ha existir cuando paga impuestos, precios de combustibles, la hipoteca de la casa, la luz,...,... ahí es cuando empieza a existir el dinero real, respaldado con el trabajo, con el litro de gasolina, con el kilovatio...

    Explicarle que realmente que son las deudas cuando empiezan a pagarse con el trabajo, la producción de bienes, agricultura,...,... es cuando existe y con respaldo... que el otro, ese que dicen que te abonan en cuenta cuando te formalizan un "préstamo" es... ¿humo?, ¿contable?, ¿pufo?... vamos que ni existía. Empezará a existir cuando tú CURRES y por eso, los funcionarios, financieros, autoridades electas te ponen lo que ellos llaman los "deberes"...

    Que por eso tienen miedo; que las gentes se vuelvan levantiscas, que se organicen, protestas masivas,...,... vamos que lo demás tres pitos les importa mientras hagas de paganini.

    Para acabar, vale lo mismo si haces fotocopias de un billete que el "asiento" cuando te dan un préstamo.

    ResponderEliminar
  3. Casualmente ayer fuimos a cierto "banko" a sacar el dinero que teniamos porque vencia el plazo fijo y la preguntita "ya no confian en nosotros?". Pues chica, que se le va a hacer. Resulta que la persona que mas me ha enseñado sobre economia y mas me ha animado a seguir aprendiendo, es un señor que no conozco y que tiene un blog llamado "DIARIO DE LA QUIEBRA DE ESPAÑA". Y pese a no conocerlo, ese señor ha hecho mas por mi dinero del que nunca han hecho ustedes en esta entidad bancaria trasmuchisimos años perteneciendo a ella. Y este señor me dijo que pusiera mis ahorros donde yo quisiera de forma que por las noches durmiese tranquilo. Y ahora hasta mi madre con la menopausia duerme del tiron.

    Asi que gracias señor Arroyo. Dicen que con irse de esta vida ayudando a una sola persona, uno puede irse orgulloso de si mismo. Pues por mi parte tiene mi voto. Aunque habra muchisima mas gente.

    Un saludo y siga asi.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias por vuestros comentarios. Sammy, palabras como las tuyas, que dan en el clavo de la misión del blog, son las que hacen seguir adelante. Porque los intereses económicos y financieros no han de estar reñidos con aquéllos de los ciudadanos, pero si existe esa riña, la elección ha de ser firme: la base de la sociedad que son las personas. Gracias de nuevo y un gran saludo desde Mauritania.

    ResponderEliminar
  5. Buenos días. Es la primera vez que escribo.
    Muchas gracias al sr. Arroyo por enseñarme de manera sencilla lo que significa esta crisis. Descrubrí el blog por casualidad y ya lo he recoemndado a varias personas.
    CON RESPECTO A MI DINERO, tenía dos depósitos que vencieron y ahora tengo mi dinero a mejor recaudo. No me fío de los bancos. Nada de lo que está pasando me da tranquilidad. Puede pasar cualquier cosa. Nunca me ha gustado hablar de dinero. Es algo feo, que cambia a las personas, que desvurtúa, que corrompe. Pero es cierto que en este sistema que tenemos, es un mal necesario. Ahora me siento más tranquilo. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras, Mundaka. Precisamente el otro día, en un medio de comunicación, me decían si no había sido un poco imprudente con este artículo, publicado con anterioridad. Respondí que cada palabra estaba absolutamente medida, porque ya he tenido experiencia con los acusadores. Apelar a la tranquilidad tal vez asuste a algunos, pero no se puede hurtar a nadie su libre decisión para sentirse tranquilo. También le recordé que la confianza no se pide, se da. Y si no se da, sino que se pierde, entonces que nadie se extrañe de que la gente se marche. Y el dinero también. Como decimos más arriba: ¿Quién estará para ayudarnos cuando necesitemos esa ayuda nosotros? Pues eso.

      Eliminar