ÚLTIMOS COMENTARIOS

jueves, 27 de septiembre de 2012

TÚ ELIGES: ¿Y si no quiero este coche?


Dejamos hoy al Gaviota Pasajera en el aire, si combustible ni tren de aterrizaje, porque tengo que comentaros una buena noticia: ¡Voy a cambiar de coche después de ocho años!

Me ha costado lo mío, porque le tenía bastante apego al anterior. Pero mira, cuanto toca, toca; y ya tenía ganas.

Estuve bastantes días pensándomelo, sobre todo porque no sabía qué quería exactamente, pero por fin me decidí: Un modelo compacto, seguro y fiable, diésel, con cuatro puertas y azul metalizado, por mucho que viniera de uno rojo.

Y allí que me dirigí ufano ayer a recogerlo al concesionario, tras un tiempo de espera, y no sin expectación por el cambio. Lo sacaron y... ¡Por fin! ¡Por...

- ¡Por Dios!, ¡¿pero esto qué es?!

- Su nuevo coche señor.

- ¡Mi nueva leches! Pero si es tan grande como el que tenía.

- Es que...

- ¿Es que? Es que tiene cuatro puertas y no dos. Y... No me lo puedo creer: ¡Gasolina! Pero si yo elegí diésel...

- Resulta que...

- Pues resulta que yo había decidido azul, y éste no sé si es verde o naranja... Más bien decolorado... ¡Qué puñetas!: Está repintado.

- Mire, señor, ¿quiere calmarse?

- Pues no sé, porque estoy a punto de hacer un disparate...

- Tiene que entender que en las circunstancias actuales no podemos darle el coche que le dijimos. Pero no dude de nuestro compromiso por entregarle lo prometido en cuanto sea posible.

- ¡¿Y cuándo podrá ser?!

- Podrá elegir de nuevo dentro de cuatro años...

Y ahí me tenéis en la puerta del concesionario, con un enfado de mil narices. Gritando y con ganas de llevarme por delante al vendedor, al dueño, y a todo lo que sonara a coche.


Sé que tal vez grité demasiado, y que esos insultos no son propios de mí. Pero, ¿qué queréis? ¿que espere cuatro años a ver si me dan lo que me prometieron?



Allí. A las puertas del concesionario. A las puertas del Parlamento de España...


miércoles, 26 de septiembre de 2012

ACABANDO CON LA CRISIS (II): Sin tren y sin comida, la gaviota está perdida


Atlántico Norte. 9:14 a.m.
Avión de las Fuerzas Aéreas Españolas.
Ocupante principal: Gaviota pasajera.

Situación desde ayer: Mayday por pérdida de combustible.

- Señor Presidente, estamos en mayday: ¿Qué hacemos?

- Dé vueltas en círculos, capitán.

- ¿Perdón?

- He dicho que dé vueltas en círculos.

10:14 a.m.

- Presidente, llevamos una hora dando vueltas sin hacer nada...

- Ya lo sé: Dé más vueltas a ver si se soluciona el problema solo.

- Pero señor, cuanto más tardemos el problema empeorará al tener menos combustible.

Los mercados tienen una gran información del estado de una región o país, y controlan una multitud de datos concretos.

Por eso, si buscamos el apoyo de los mercados (pidiéndoles dinero prestado por ejemplo), necesitamos que esos datos mejoren, o tomar las medidas oportunas que provoquen su mejoría.

- Vaya, pues tiene razón. Tendremos entonces que deshacernos de peso. ¿Qué me aconseja, capitán?

- Mire, Presidente, antes de venir usted el avión se decoró con objetos muy pesados, que no sólo no ayudan a volar sino que entorpecen. Fíjese en esos cuadros del fondo, con fotos de todos los pilotos desde el inicio de la democracia…

- Ya veo, ya… Bueno comencemos por otra cosa: Deshágase del tren de aterrizaje.

- ¿Cómo, señor?

- Que tire la ruedas: Nos las necesitamos ahora mismo.

A la hora de tomar medidas económicas urgentes, resulta muy importante no ceñirse a lo inmediato. Si nuestro objetivo se centra solamente el corto plazo, a medio o largo nos encontraremos con que el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Por ejemplo, nuestra necesidad de ahorro para conseguir dinero con el que pagar la deuda del Estado, no puede hacernos olvidar que si dejamos de invertir (en investigación, infraestructuras, etc.), en breve no existirá una economía de la que seguir recaudando esos impuestos.

11:27 a.m.

- Qué, capitán, ¿mejoramos?

- Negativo, señor Presidente: Perdemos altura. Es necesario reducir más peso.

- ¿Y si aceleramos para conseguir más altura?

- Señor, me va a disculpar, pero de esa forma sólo subiremos momentáneamente, y consumiendo un  combustible que necesitamos más que nunca.

Si las medidas fiscales se centran más en recaudar impuestos que en reducir al máximo los gastos prescindibles, tendremos la impresión de que disponemos de más dinero, pero se agotará al cabo de poco tiempo, y la situación empeorará.

Lo hemos visto estos meses con el IVA y los demás impuestos: Se han subido y se ha recaudado momentáneamente más dinero, pero al cabo de poco, como la gente consume menos, la recaudación es menor que al principio.

Si suelo ir a la peluquería cada mes pagando un 8% de IVA, ahora que el IVA ha subido al 21% puede que no vaya en tres meses, por lo que la recaudación por IVA es menor (mayor porcentaje cada vez que voy, pero menos cantidad total porque voy sólo una vez y no tres). Y lo que es peor: Muchas peluquerías -y sus proveedores- cerrarán, creando más paro.

- No se preocupe, capitán: acelere, acelere, que cuando se nos acabe el combustible ya vendrán a rescatarnos.

11:47 a.m. Atlántico Norte.
Avión de las Fuerzas Aéreas Españolas Gaviota Pasajera.
Con poco combustible, sin tren de aterrizaje, y pendientes de un rescate....


martes, 25 de septiembre de 2012

ACABANDO CON LA CRISIS (I): Mayday gaviota pasajera


Atlántico Norte. 6:32 a.m.
Avión de las Fuerzas Aéreas Españolas.
Nombre en clave del ocupante principal: Gaviota pasajera.

- Mayday, mayday. Nos estamos quedando sin combustible. Mayday, mayday.

- Atención, aquí la torre de control de Barajas, España: Díganos por favor si el nombre de su compañía empieza por Ryan y acaba por Air.

- Negativo, torre de control: Les habla el capitán del Gaviota Pasajera.

- ¡Santo Dios!, ahora mismo enviamos dos aviones cisterna para abastecerles en vuelo.

(6:35 a.m. Interior del avión)

- Señor Presidente, discúlpeme…

- Oh yeah, tell me baby.

- Señor Rajoy, le ruego que empleemos el español o alguna de las lenguas cooficiales a pesar de su entrevista ayer con Obama en Nueva York. El tema es de extrema gravedad: Nos estamos quedando sin combustible.

- ¡Pero qué me dice! ¿No hemos repostado antes de salir?

- Negativo, señor. No nos quedaba saldo en la tarjeta del Banco Central Europeo.

- ¡Maldita herencia! ¡Ponedme inmediatamente con la persona al mando en Madrid!

- ¿Ángela Merkel, señor?

- No, idiota, con Soraya. Lo de Ángela es extraoficial.

- De acuerdo, señor. Pero le confirmo que dos aviones cisterna están ya en camino.

(8:53 a.m.)

- Señor, tenemos un problema…

- ¿Pero no han llegado ya los aviones cisterna?

- Afirmativo, señor, pero han consumido todo el combustible que traían, y nos piden que les demos parte del nuestro.

El sistema financiero, los bancos y cajas, tienen su razón de ser en tomar prestado dinero de los ciudadanos y empresas para llevárselo -prestárselo- a otros.

Si lo prestan de manera prudente y controlada, podrán devolver el dinero a sus primitivos dueños, y además ganarse un beneficio.

Pero si lo emplean de manera desordenada o en inversiones ruinosas, pasará como en la actualidad:

- Tienen una morosidad del 10%: Uno de cada diez euros que han prestado lo han perdido.

- Han realizado inversiones desastrosas, sobre todo en la construcción.

- Con todo ello, no sólo no han generado beneficios, sino que no pueden devolver el dinero a los que lo depositaron en ellos.

- Como consecuencia, han pedido que el Estado reponga con dinero público lo que han perdido con sus inversiones y mala gestión.

- Llegamos así al círculo vicioso presente: Los ciudadanos han dado su dinero a unos bancos y cajas que lo han perdido, y ahora el Estado recauda impuestos de esos mismos ciudadanos para reponerlo.

- Pero vamos a ver, capitán: ¿Estamos tontos o qué? ¿Cómo que los aviones cisterna nos están pidiéndo combustible a nosotros? ¡Nos vamos a ir todos al fondo del mar! ¿Qué opciones tenemos?

- Señor Presidente, tendríamos que aligerar la carga para gastar menos.

Atlántico Norte. 9:14 a.m.
Avión de las Fuerzas Aéreas Españolas.

Mañana siguiente capítulo… El pájaro se queda sin comedero.


lunes, 24 de septiembre de 2012

¿CUÁNDO ACABARÁ LA CRISIS?: 7... 5... 3... La gran explosión


Granada. Viernes 21 de septiembre. Terraza de un bar cualquiera. Suceso real.

- Jesús, me he leído la historia del castillo, el artículo de la "La realidad al desnudo" y la más llamativa de "¿Están seguros mis ahorros?"... ¿Hay algo que me tengas que decir?

- ¿Perdón?

- Venga, hombre, que nos conocemos desde hace mucho para que te andes con rodeos... A mí alto y clarito, que me juego mi dinero; y el pan de mis mis hijos.

- Lo entiendo José, pero ¿qué quieres que haga?

- Pues que me digas que c... está pasando. ¿No se supone que estos iban a arreglar lo de los otros?

- Sí, se supone.

- Bueno al grano, Jesús, que tenemos ya muchos añitos para andarnos con tonterías.

- Dispara.

- ¿Cuándo vamos a salir de la crisis?

- No se sabe, pero échale cinco años por lo menos.

- Su p... m..., ¿ahora me dices eso?

- Bueno, hace tres años te dije que era una crisis de ocho años, así que quedan cinco.

- Al menos dime que estamos más cerca de salir...

- Si hace tres años te comenté que la cosa iba para ocho años, y ahora te digo que sigue quedando lo mismo (si quitamos el tiempo que ha pasado)... Pues obviamente no estamos acelerando la salida. De hecho, creo que con las medidas que se están tomando quedan siete y no cinco.

- ¿Estás de c... no?

- Pues no, porque pienso que hasta dentro de tres años no tocaremos fondo, en cinco empezaremos a salir, y en siete las cosas irán mejor.

- Espera, ¿me estás diciendo que yo, con 40 años como tú, no voy a ver las cosas en condiciones hasta los 47?

- Si quieres te suelto el discurso de la confianza y que España es un gran país que sabe cómo salir de ésta... Pero me has dicho que vaya al grano.

- Pues vaya esperanza que me queda por delante.

- Bueno, nuestros abuelos vivieron una guerra y la posguerra.

- O sea, que ahora estamos en la posguerra...

- No, estamos en la guerra. Hay que acabarla primero y luego empezar la reconstrucción; para ver el verde de nuevo en nuestros campos, en nuestras vidas.

- Entonces, ¿aún no se ha acabado la guerra?

- Mira: la economía va a decrecer mucho este año, también el que viene y dalo por hecho al otro.

Se sigue destruyendo empleo, porque continúan cerrando comercios, y aquí empresario sólo quiere ser ya Adelson con Eurovegas, porque el resto está frito a impuestos y a problemas.


La deuda del Estado es tan inmensa que este año pagaremos 9.000 millones más en intereses que el año anterior. O sea, una deuda de 800.000 millones y unos intereses de 40.000 millones.

Se van a dar otros 60.000 millones de euros a la banca, 25.000 sólo a Bankia, de nuevo con la excusa de que fluya el crédito.

Y con todo lo que se le ha dado hasta ahora (nuestro dinero público), no ha fluido nada porque se lo han quedado para tapar sus agujeros; y lo seguirán haciendo. Así que los comercios seguirán cerrando, y más paro.

¿Sigo?

- No, no sigas Jesús... Pero, ¿entonces que se puede hacer? ¿Esperar a que la guerra -la crisis- acabe con todo?

- ¿Cómo acabó la Segunda Guerra Mundial?

- Brutalmente: lanzando una bomba atómica sobre Japón para terminar de golpe la guerra.

- (...)

- Un momento: ¿Me estás diciendo que hay que empezar de cero?

- Yo no digo nada; sólo que nos quedan siete años de crisis. Y esto no lo cambia nadie.

A este paso.


viernes, 21 de septiembre de 2012

CENTRARSE EN LO IMPORTANTE: Las cortinas


- Pues yo creo que las cortinas estarían mejor de franjas, así en vertical.

- ¿Tú crees, María? Como que no lo veo.

- Ya estamos: Mira que eres carca, Pedro. Si por ti fuera seguiríamos con las mismas cortinas toda la vida…

- Papá, mamá, que…

- A ver, Luisito: ¿No ves que estamos hablando los mayores? Anda vuelve a tu cuarto...

- Pero mamá, es que…

- Venga, luego me lo cuentas, que ahora estoy hablando con tu padre.

- María, pues yo no sé cómo vas a conjuntar tus cortinas con el resto de las cosas en la habitación…

- Es que no tienen que conjuntar. Así están bien, que si no no las cambiaremos nunca.

- Pues como que no veo esa tela con los demás muebles…

- Mira Pedro, si quieres empezamos por las cortinas y lo otro ya se cambiará; pero empecemos, que llevamos así años.

- Mamá, que el…

- Luisito, ¿no te ha dicho tu madre que no molestes? ¡A tu cuarto! ¿No ves que estamos discutiendo un tema importante?

- Pues nada, Pedro: Listo. Mañana las compramos.

- ¿Y cómo las pagaremos? Porque no estamos para lujos.

- Yo qué sé, eso es cosa tuya. Pero esto se cambia ya, que no podemos retrasarlo más.

- Papá, mamá, es que…

- Te la estás ganando, ¿eh Luisito? ¡Que no molestes!

- Es que el hermanito se ha clavado el boli en el ojo y está echando mucha sangre…

- Vamos a ver, Luisito, te lo hemos dicho ya mamá y yo: ¡No nos molestes más! ¿No ves que estamos haciendo cosas importantes? Vete y ya iremos más tarde.

- No te sulfures, Pedro, ¿no te das cuenta de que los niños no se dan cuenta de los temas tan importantes que tratamos los políticos?

- Desde luego, María, desde luego. A ver, sigamos con lo nuestro…


English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documental Spain cartas de presentación Italian xo Dutch películas un link Russian templates google Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified