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lunes, 8 de octubre de 2012

NUESTRA ECONOMÍA, LA ABEJA MAYA Y EL ZÁNGANO


Durante las últimas semanas nuestro país está sufriendo los ataques de distintos medios de comunicación extranjeros, que se empeñan en exagerar las consecuencias de la crisis en España, cuando la realidad es bien distinta.

Primero sacaron la foto de unos niños mirando por la ventana de su casa para ver si venía la policía a desahuciar a su familia, como si eso fuera algo habitual.

Cada día se producen en España 532 desahucios.

Pero más sangrante fue la instantánea, sin duda tendenciosa, de una persona hurgando en un cubo de basura.

Cáritas atiende a un millón de personas. Algunos comercios han optado por poner candados en los contenedores para evitar que se lleven comida caducada.

Pero esos periódicos obvian el gran esfuerzo que se está realizando por nuestras instituciones para superar la crisis.

El Estado tiene como objetivo este año gastar "sólo" 63.000 millones de euros más de lo que ingresa. Ya lo ha superado.

Además, no pueden olvidarse de las fuertes empresas españolas, que son hoy líderes de sus sectores en el mundo.

Numerosas consultoras y analistas han recomendado a Santander, Telefónica, Iberdrola... Que se vayan de España por la penalización que sufren aquí. No lo han hecho aún, pero cada vez dan más protagonismo a sus oficinas en el extranjero.

En definitiva, somos hoy un país donde todos arrimamos el hombro para superar la dura situación que vivimos.

Las Comunidades Autónomas están recibiendo 18.000 millones de euros de dinero público, la banca 60.000 millones de euros. Los autónomos pagan el IVA de facturas que no cobran, ha subido el IRPF, el IVA, el agua, la luz, el gas, la gasolina...

Por eso, tras las imágenes mostradas por esos medios de comunicación extranjeros, otros medios españoles llevan publicando varios días escenas más propias de nuestra realidad. Quieren mostrar así que la situación española es mucho más floreciente y posee un color diverso.

Nos sumamos a esta campaña con una canción que ayudará a comprender mejor nuestra situación a los extranjeros, con el optimismo que se vive en las calles de España:
En un país multicolor
había una sociedad bajo el sol.

Y fue famosa en el lugar,

por su alegría y su felicidad.
Y a esa sociedad le pusieron autonomías,
las perfectas y dulces autonomías.

Con los bancos que crean sin cesar

un mundo sin igual.
No hay problema que no solucione la política,
la traviesa y dulce política.

Política yo te quiero política,

política, ven y sigue ayudando al país. (*)
(*) En la adaptación que hemos hecho de la canción de la serie infantil "La abeja Maya" no aparece explícitamente su inseparable amigo Willy. Willy era un zángano.


viernes, 5 de octubre de 2012

LAS COSAS CLARAS. Viene la guerra: que no te quiten la maleta


Por tercera vez desde que se creó este blog, realizamos un alto en el camino ante unos hechos que me parecen lo suficientemente graves como para hacerlo; porque afectan de manera especial al ciudadano.

Hemos pasado de un "jamás necesitaremos un rescate" a "tenemos que estudiar las condiciones del rescate", para finalmente casi suplicar que nos rescaten; cuanto antes pero sin llamarlo así.

Ya hemos insistido en que un rescate es un fracaso: El de no poder dirigirnos soberanamente, y necesitar que venga alguien de fuera a hacerlo.

Se trata de una derrota sin admitirla, y sin que los responsables -de uno y otro lado- se vean derrotados, sino que se alían con los que vienen de fuera para echar las culpas -y las cargas- sobre los ciudadanos.

En las numerosas reuniones que estoy teniendo individualmente con los que me lo pedís, el tema más común viene siendo qué hacer con los pequeños o no tan pequeños ahorros (los que disfrutáis de esa suerte).

Miedo. Miedo es lo que más percibo, pues veis con recelo a unos bancos de los que ya no os fiáis. Y miedo por si el devenir de España y su sistema financiero os hace perder vuestra seguridad futura; tanto tiempo trabajada.

Pero desde hace un tiempo, ha surgido un elemento nuevo: Las consultas sobre las propuestas más o menos variopintas que os proponen para esos ahorros.

Mi primer consejo es siempre acudir a la abuela, para el que la tenga, y proponerle la "inversión" que tenéis en mente:


LOS AHORROS DE LA ABUELA CLARA

Durante mucho tiempo, la seguridad en España se contaba por el dinero que se tenía cerca de donde se dormía; por si había que salir corriendo. Se trataba de personas que habían corrido, de pequeñas o ya más mayores, como consecuencia de la catástrofe de la guerra.

Hoy en día las catástrofes son más sibilinas, y ya no hay que correr: Se sufre dentro de casa. Sibilinas y ocultas, en nombres más o menos dulcificados: La guerra es crisis, y la derrota rescate.

Pero aunque el sufrimiento se oculte con seda, sufrimiento se queda. Por eso resulta bueno hablar con esas personas que han vivido el sufrimiento de la guerra; y sus consecuencias.

Constataremos entonces que la abuela Clara tenía el dinero a buen recaudo, en un sitio que le daba tranquilidad. Así que la primera pregunta que has de hacerte es:

¿Estás tranquilo con el sitio donde tienes tus ahorros?


UNA BUENA INVERSIÓN PARA LA ABUELA CLARA

La abuela tenía el dinero en casa, cerca, por si tenía que salir corriendo... Y entonces esos billetes le servirían para dar de comer a los hijos, o comprarles ropa de abrigo.

En aquella época, parece que la gente tenía menos luces que nosotros, menos formación, y por eso no tenían bonos, pagarés de bancos, ni siquiera plazos fijos... Sólo rústicas y sencillas cartillas de ahorro, donde se anotaban sobre todo pequeños ingresos de dinero

Por eso la segunda pregunta que debes hacerte es:

¿Eran nuestros abuelos realmente tontos y nosotros realmente listos?


LOS BILLETES DE LA ABUELA CLARA

La seguridad la contaba en billetes. Aunque también tenía sus joyas; por si tenía que venderlas, muy a su pesar.

Pero las joyas eran recuerdos, para ponérselos y recordar, no una inversión. Ella no invertía en belleza: era bella.

Y si en esos tiempos donde pensaba que tal vez tendría que correr, le hubiesen propuesto cambiar su seguridad, sus billetes, por más joyas (por oro), nos habría dicho: "¿Voy a darle mis billetes a alguien a cambio de su oro, para luego ir a suplicarle que me dé mis billetes de vuelta cuando los necesite? ¿Y si no me los quiere devolver?

Por eso, la tercera pregunta que tienes que hacerte es:

¿Hay algo que te dé más seguridad y utilidad en caso de necesidad que el efectivo?


La abuela Clara no era la más lista, ni entró nunca en la universidad. Pero sacó adelante a su familia. Y tras unos años locos, ahora sus nietos han dejado de pensar que ellos eran más listos que sus padres, y que sus abuelos.

Viene la guerra. Esa guerra que no pudo con Clara. Si tienes abuela, pregúntale cómo lo consiguió. Y si no, trata de pensar cómo actuaría la tuya.

Que cuando haya que correr no vayas sin maleta... Las cosas claras.


jueves, 4 de octubre de 2012

SABIDURÍA ECONÓMICA: Entre guindos florece el banquero


Hace ya muchos años, en un país no tan lejano, existía un sabio que habitaba al pie de un inmenso guindo.

Todos los habitantes del lugar acudían allí en busca de consejo; y un día se presentaron con un difícil dilema, que nadie hasta ese momento había conseguido solucionar, un ciudadano y un banquero.

- CIUDADANO: 
Oh gran sabio, que todo escudriñas con entereza.
Un piso me quise comprar,
y ahora el banquero me lo quiere quitar,
el sinvergüenza.

- BANQUERO:
Tú sabio del guindo,
sabes que yo también tengo problemas,
sobre todo por las hipotecas,
y el ciudadano no me la paga por mucho que se lo pido.

Bajó del guindo, donde dormitaba, el sabio; y rascándose su clava reluciente, dijo con sabiduría:

- SABIO DEL GUINDO: 
Harto me tenéis con esa palabrería tan pomposa,
sobre todo porque yo hablo en prosa:
El piso me lo quedo yo, y se lo pago al banquero. Y luego se lo venderé al ciudadano. Así que largaos, el tema está resuelto.

Fue así como el gran sabio resolvió el problema del piso. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabad...

- Un momento, Jesús, esto falla.

- ¿Cómo? ¿Me estás diciendo, a mí que soy economista, que el cuento falla?

- Mira, lo siento, serás todo lo economista que quieras, pero si el ciudadano no tenía dinero para pagar la hipoteca, ¿cómo va a comprar el piso cuando se lo quiera vender el sabio?

LUIS DE GUINDOS, MINISTRO DE ECONOMÍA: El Banco Malo (el nuevo banco del Estado) comprará (con dinero público) los pisos que los bancos tienen en propiedad, y luego los venderá en el mercado. Se "dinamizará así el mercado inmobiliario, y muchos tendrán acceso a la vivienda"

Dinamizarán. El Ministro y el banquero. Siempre dinamizando. Dúo Dinámico.


miércoles, 3 de octubre de 2012

HACIA EL RESCATE (II): Rescatando a Hitler


Ayer conocimos que nuestro país va a ser controlado, intervenido, desde fuera. Y las condiciones de nuestra rendición.

Durante mucho tiempo se ha jugado a no hacer nada. Viendo lo que se venía encima, hemos sido incapaces de tomar las medidas necesarias para evitar lo que ahora es una realidad.

Han sido muchos años de pasos adelante y atrás, finalizados tristemente ahora, con políticas insuficientes que tantas veces han agravado nuestros problemas. Y con inútiles peleas entre dirigentes que sólo han servido para distanciarnos aún más de la solución.

Con una gente ya harta del asedio, cansada de tantas penurias y sueños incumplidos; y que a menudo se preguntaba si no sería mejor que viniesen de fuera a frenar el desastre, antes de que fuese demasiado tarde.

Pero ha sido demasiado tarde, y ahora se ha producido lo que parecía imposible: Han llegado de fuera y han tomado nuestros organismos, y van a mandar en aquello que creíamos gobernar nosotros mismos: Nuestra economía, nuestro país, nuestro futuro y el de nuestros  hijos.

Por eso ahora, mientras repasamos las condiciones de nuestra rendición, sólo puedo decirte una cosa:

“Llora, llora como mujer, lo que no supiste defender como un hombre”

Conversación de Aixa con su hijo Boabdil (Emir de Granada), tras la capitulación y rendición de la Alhambra.

La historia, y sus personajes, se repiten. Cada 520 años. 1492. 2012.

Este artículo fue publicado el pasado 11 de julio, cuando muchos dirigentes -y tantos expertos- se felicitaban por la concesión de un préstamo de 100.000 millones de euros a España para que se lo diera a sus bancos.

En medio de esa alegría nos atrevimos a levantar la voz desde aquí, una vez más, advirtiendo de lo que estaba por llegar.

A día de hoy no hemos visto aún nada de esos 100.000 millones, y España está a punto de pedir el rescate; nombre actual a lo que la Historia ha llamado siempre rendición.

Un cambio de nombre que resulta muy importante... Para que no se pueda identificar a los que nos rindieron. A nosotros, a nuestras familias; a nuestro país.

Tarde descubrimos esa nueva palabra, y tarde descubrimos que Boabdil no rindió Granada: Hizo que la rescataran. Napoleón también llevó el rescate a Francia en Waterloo. Y Hitler fue rescatado por los Estados Unidos.

Ahora España será rescatada... ¿Derrotada?


martes, 2 de octubre de 2012

HACIA EL RESCATE (I): Anselmo y Gabriela, la traducción de un cuento


 - Papá, cuéntame un cuento.

- Bueno, hija, pero luego te duermes. ¿Vale?

- Sí, pero cuéntame el de Hansel y Gretel…

Anselmo y Gabriela eran un autónomo y una mileurista que vivían en una bonita casa, con su papá Estado y su mamá Banca. Allí pasaban los días felices, con abundante comida y dando paseos por sus puentes, AVEs, aeropuertos y palacios de congresos.

Pero una tarde llegó la gran tormenta de la crisis, y Anselmo y Gabriela se asustaron mucho. Así que fueron corriendo a casa para protegerse. Esa noche no hubo cena, y al irse a dormir oyeron a sus padres decir que no había dinero para todos, y que no tendrían más remedio que abandonar a sus hijos en el bosque.

A la mañana siguiente, salieron todos camino del bosque, pero Anselmo cogió un pedazo de pan y fue dejando unas migas de empleo por el camino. Pero el camino de la crisis fue tan largo, que todo el bosque se llenó con cinco millones de migas.

Al cabo de un tiempo, papá Estado y mamá Banca les dijeron que reposaran tranquilos, que aún les quedaba un largo camino a pesar de los recortes que estaban haciendo. Pero de repente mamá Banca se dio cuenta de que Gabriela tenía algo bajo la ropa; y al hurgar en su nómina descubrió que eran algunos ahorros.

“Pero Gabriela, si tienes ahí dinero…”. “Sí mamá Banca, es por si la tormenta de la crisis dura mucho”. “Anda, no seas tonta, mileurista… Déjame el dinero a mí, que lo guardaré preferentemente para que no lo pierdas”

Y así fue como el autónomo Anselmo y la mileurista Gabriela se quedaron sin empleados y sin ahorros.

- Pero papá, ¿y qué ocurrió entonces? ¿Se quedaron con sus padres?

- No, hijita, sus padres se fueron corriendo y los dejaron solos en el bosque en medio de la tormenta de la crisis.

- ¿Y qué paso con los pobrecillos?

- Pues que estuvieron andando toda la noche en medio de la tormenta, hasta que divisaron a lo lejos una cabaña. Llamaron a la puerta y salió una viejecita, que al verlos sonrió y…

- ¡Qué bien papá!

- Espera hija… Al verlos sonrió y los invitó a…

- Jo, papá, menos mal, ¡estaban rescatados!

- No te adelantes, hija…. Les invitó a quedarse… Afuera, y no molestarle, que estaba con otros invitados en casa.

- Pues vaya cuento, papá. ¿Y se quedaron afuera, abandonados de su papá Estado y mamá Banca?

- Sí. Y ya toca que te duermas.

(…)

- Papá, ¿cómo se llamaba la viejecita?

- Ángela, hija, se llamaba Ángela.


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