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miércoles, 5 de noviembre de 2014
lunes, 20 de octubre de 2014
DOCTOR, ¿QUÉ ME PASA?: Vaya gripazo económico, España
Durante los últimos días, me voy
encontrando con gente que me dice: Oye, ¿es cierto que puede venir otra crisis?
O que me dispara: ¿Qué le pasa a España, qué le pasa a la bolsa?
Y como siempre la coletilla
acostumbrada: Pero que lo pueda entender, ¿eh?
Así que hoy, de manera cruda,
escribo una de esas conversaciones, por si puede servir a alguien aparte de
esos que me “asaltan” por la calle.
¿Es cierto que puede venir otra crisis?
Eso parece a decir e algunos.
¿Y cómo se sabe?
Yo me suelo fijar en los hechos,
y uno de ellos lo encontramos en el gran esfuerzo que está haciendo el Banco
Central Europeo por tratar de impedirla.
¿A qué se debe?
Fundamentalmente a que, a pesar
de la tan anunciada salida de la crisis, Alemania y Francia están estancadas y no
crecen, por no hablar de Italia o de Grecia, que ya ha dicho que tal vez
necesite otro rescate. A todo ello se suma que los datos que llegan desde EEUU
son algo preocupantes.
¿Y hay algo más?
Bueno, podemos sumarle a los
factores económicos otros como el miedo al yihadismo, al ébola…
¿Y eso cómo le afecta a España?
Nuestro país ha vivido durante
los últimos meses diciendo que la crisis estaba superada. Además, las razones
de la salida se han basado en factores como las mayores exportaciones. Y teniendo
en cuenta que nuestros principales mercados son la Unión Europea y EEUU, pues
que estas zonas no crezcan provoca que haya dudas sobre las compras de
productos españoles que puedan hacer en el futuro. Además, los otros peligros
del yihadismo y el ébola los tenemos vecinos.
Pero esos factores también le afectan a
otros países, ¿por qué hemos de precuparnos nosotros más?
Por las condiciones
en las que nos encuentran: Si se prevé un duro invierno y nos pilla resfriados
o con gripe, pues las dudas de que podamos afrontarlo son mayores. En el caso
de España la gripe es el 25% de paro y una deuda pública que supera el 100% de
lo que producimos en un año.
¿Y qué remedio podríamos poner?
Eso lo dejaremos
para el jueves, y que así podamos reposar nuestro gripazo.
jueves, 16 de octubre de 2014
ECONOMÍA ESPAÑOLA: Cuando no estaba muerta estaba de parranda... Y ahora qué
Llevo días resfriado. Y el caso es que ha sido en unos días
donde no tendría que haber enfermado.
La deuda pública
española ha subido del 36% del PIB (todo lo que produce España en un año) a
superar el 100% del PIB en siete años.
Debo decir que tal vez no me haya cuidado mucho, y sabiendo
que el tiempo no estaba del todo bien, no cogí nada de abrigo por la noche.
La elevadísima tasa
de paro de España, pero a los muchos planes que se han ido anunciando, no ha
bajado significativamente.
De todas formas, yo estaba confiado en que seguiríamos con
el buen tiempo, y que pronto se pasarían mis males.
Desde hace meses se
ha lanzado el mensaje de una recuperación en marcha, sostenida por unas
expectativas de crecimiento asentadas entre otras cosas en el fuerte
crecimiento de nuestras exportaciones.
Y ahora resulta que ha venido el mal tiempo de golpe, con
fríos y lluvias que no podía esperarme.
La economía alemana y
la francesa se encuentran estancadas, y la italiana en claro decaimiento. Además
llegan datos preocupantes de EEUU, por no hablar de países del euro como
Grecia, que apuntan a la necesidad de un tercer rescate.
Así que aquí me hallo, con mi gripe cuando tenía que estar más
fuerte para las tormentas que se avecinan: No estoy preparado.
La bolsa española ha
caído hoy un 3,5%, con un desplome del 10% en el último mes, y el temor a una
nueva recesión se agudiza.
jueves, 9 de octubre de 2014
ANTONIO Y SUS DEPÓSITOS: La crisis le pasa por el agujero
Antonio era un hombre trabajador por lo general. No podemos decir que no le gustara la fiesta, pero cuando tocaba trabajo se empeñaba con verdadero afán.
Lo suyo eran los equipos de riego, a base de grandes depósitos que construía a una cierta altura, con tuberías que bajaban hasta los campos que se beneficiaban del agua tan necesaria.
Durante años le fue bien, tanto que se permitió lujos que ahora estaba pagando: ese piso demasiado grande y un coche que nunca debió comprar.
Se sentía culpable por todos esos gastos excesivos, tal vez porque continuamente oía un mensaje que era como un martillo en sus oídos: Has vivido por encima de tus posibilidades.
Por eso ahora le tocaba trabajar como nunca, para pagar esos errores. Y se pasaba todo el día construyendo depósitos y tuberías, para cobrar también menos que nunca.
Pero los clientes no estaban contentos, porque a pesar de sus esfuerzos, el agua no llegaba nunca con fluidez a regar los campos:
- Antonio, ya no trabajas como antes -le decían-: Se te ha olvidado al vivir por encima de tus posibilidades -le machacaban-.
Pero él no se lo explicaba. Dentro de su profundo sentimiento de culpa, trabajaba de sol a sol y nunca llegaba bien ese agua por mucho que se esforzase.
Hasta que un día se hartó y decidió comprobar qué pasaba con ese agua que siempre salía escasa. Y revisando el depósito que tanto le costaba construir y llenar, se dio cuenta de la causa de sus males:
El depósito tenía un agujero por el que se salía el agua. Se escapaba hacia los EREs, la Gürtel, las tarjetas de Caja Madrid...
Ellos sí que habían vivido por encima de sus posibilidades; pero las de Antonio. Y millones de Antonios que se esforzaban, con sentido de culpabilidad, en salir adelante.
Y tal vez por eso no salían adelante. O con mucha más dificultad.
lunes, 29 de septiembre de 2014
IMPUESTOS PARA VUESTROS PUESTOS: Basta ya
Durante meses, y años, nos hemos situado en una vía
intermedia –de sentido común más bien- de defensa del Estado y del libre
mercado.
No creo en un mercado a secas y sin control, ni en su
capacidad tantas veces inexistente de acudir en auxilio de lo que, con culpa o
sin ella, han quedado desprotegidos.
Tampoco confío en un Estado salvador, dirigido por gentes –por
políticos- que casi siempre están más preocupados por su sillón, y lo que en él
se apoya, que en el resto de los mortales que se encuentran a su cuidado.
Los impuestos son necesarios, y desde luego indispensables
para salvar esas situaciones de necesidad que contemplamos a diario en nuestras
calles. Y como pagadores de esos impuestos estamos en nuestro derecho de exigir
que se dirijan a solventar –al menos en parte- esas situaciones tan
desgraciadas.
Hartos estamos de esos ejemplo que no, no son
insignificantes, en estos tiempos de necesidad: móviles, ordenadores, tabletas
y hasta wifi gratis para nuestros parlamentarios, por no meternos en el
despilfarro de un Senado al completo que aún no sabemos para qué sirve…
…Y todo ello en un país que ya se va acostumbrando a ver
gentes durmiendo en las calles, o a rebuscar en los contenedores como alimañas.
Por eso hoy no podemos dejar de traer esta noticia:
“Cáritas atiende a 2.513.563 personas necesitadas en España.
El 75% de sus ingresos proceden de donativos privados”
Y si quien acude a solventar las necesidades de los
ciudadanos lo hace tirando de donativos privados… ¿A qué nuestros impuestos? ¿A
móviles gratis? ¿A cenas?
¿A qué?
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